El gasoducto Viedma Guardia Mitre, una obra convenida entre el municipio capitalino y la Nación para responder adecuadamente a la creciente demanda de una ciudad que crece, generó puestos de trabajo en el gremio de la construcción.
Familias viedmenses que hace porco más de 3 meses se ilusionaron con el bienestar que representa la seguridad laboral, hoy, ven tambalear esa tranquilidad al constatarse la decisión de la empresa VERTUA de despedir 18 trabajadores de Viedma y 7 de General Conesa.
En un escenario en el que los comerciantes viedmenses acusan una merma de hasta un 50 % de su actividad, en el que una ley de transparencia juega con la tranquilidad de los empleados públicos, con precios que suben y con inversiones que se demoran, solo cabe esperar que prime la racionalidad para que ni un solo trabajador viedmense pierda la posibilidad de llegar con un salario a fin de mes para alimentar a sus hijos.
Es imprescindible ser prudentes, es recomendable estar atentos, el viento de cola dejó de soplar y debemos responder por la tranquilidad social preservando todos y cada uno de los puestos de cada trabajador del Valle Inferior.
Llamamos a una seria reflexión a las partes actuantes y confiamos plenamente en que este conflicto estará resuelto pensando en el la necesaria paz social.