Ante la decisión de la cartera educativa rionegrina de negar el receso escolar de invierno a los alumnos que hayan perdido más de 10 días de clase, ayer hubo protestas en el hall central del CEM 10, compartido por casi 1400 estudiantes de tres colegios. Para la Unter “es un castigo -hacia los chicos fundamentalmente-, y sin ningún tipo de explicación o lógica”.
Natalia, una de las referentes del Centro de Estudiantes, opinó durante la sentada que “la responsabilidad es de los funcionarios porque no hicieron en tiempo y forma los arreglos del edificio del CEM 30”. “Nos están haciendo cargo de algo que no produjimos nosotros. Ya nos parece suficiente castigo venir semana por medio, nos están tomando el pelo. Hace un año que estamos pidiendo la reparación de nuestro colegio y todavía no ha sido entregado”, recordó.
Uno de los profesores opinó que “con estas actitudes, más que acompañarnos, tratan de atacarnos y castigarnos, más allá de que siempre pusimos la mejor voluntad. Creemos en la educación pública y queremos salir adelante, pero esta decisión nos deja bastante mal”.
A su turno, otra de las jóvenes graficó “una nota firmada por los alumnos, pidiendo rever la medida, que llevamos a la Delegación Regional de Educación ya que Oscar Sánchez viajó a Viedma”.
Por su parte, Patricia Mon Avalle, secretaria de Unter, indicó que, excepto los CEM 110 de Ñorquincó y 119 de Mallín Ahogado, en la zona “todas las otras escuelas quedan involucradas en la medida”, ya que son más de mil alumnos que comparten la infraestructura del CEM 10, donde se turnan –semana por medio- para asistir a clases. El resto del tiempo, los chicos se llevan a la casa trabajos prácticos (cuadernillos fotocopiados), monitoreados por una tutoría establecida a través del llamado “plan de alternancia”. Encima, “como hubo atrasos en la entrega del material – a cargo de la delegación-, fueron varias las familias que tuvieron que afrontar es costo extra”.
Asimismo, para dicho programa, “nunca llegó el aval o el acompañamiento de parte del gobierno provincial; que es el gran ausente en la cotidianeidad, en la realidad en que se está trabajando”, evaluó la dirigente sindical.
Nunca presente
Según valoró otro de los referentes estudiantiles, el Ministerio de Educación “nunca estuvo presente, no mandó ningún funcionario y solo la voluntad de los profesores para enseñar permitió que haya clases. Es falso que quieran los 180 días de clases, si nunca se preocuparon por nosotros. Las vacaciones de invierno son nuestro derecho, pero parece que quieren castigar al CEM 30 porque somos los que iniciamos la protesta”.
Castigo
Mon Avalle coincidió con que “es un castigo hacia los chicos fundamentalmente, y sin ningún tipo de explicación o lógica. Argumentan que no tendrán receso, cuando en realidad recién el 18 de julio entregarían el edificio. A partir de allí hay que hacer toda la mudanza, así que la recuperación también sería una semana sí, una semana no, y con el traslado por la mitad”.
Insistió enseguida en que “se vulnera su derecho a vacaciones y en este proceso han sido protagonistas, no solo del reclamo sino de sostener una escolaridad en estas condiciones”.
Nada oficial
En coincidencia, la secretaria de Unter destacó que aún “no hay una resolución o disposición oficial al respecto”. Castigó además “esta forma de gobernar, por un lado con decretos y por otra con anuncios en los medios para ver como resulta”.
Agregó “la importancia de escuchar el rechazo de toda la provincia, porque nadie está de acuerdo. Más allá del tema puntual (esta vez nos toca por el CEM 30), esto tiene que ver con un disciplinamiento y no con resolver los problemas”.
Desde su óptica, "el gobierno no se hace cargo de lo que le compete, que es mantener las escuelas en condiciones. Le saca la atribución a los directivos y si pasa algo, suspenden las clases. Sin embargo, la responsabilidad civil la siguen manteniendo esos directores".