Concejales aprobaron una declaración de interés para potenciar el complejo de deportes invernales, aunque desecharon el mega emprendimiento planificado por la gestión Das Neves y apuntan a “algo sencillo y con el compromiso del gobierno municipal para que sea un centro de esquí popular, al que tengan acceso los chicos de todos los barrios de El Maitén”, según resaltó la edil Mariela Jios (FpV).
Ante la ola de denuncias lanzadas por comunidades mapuches –que están en contra del proyecto-, la legisladora dijo que “lo que están difundiendo en las redes sociales no es real. Acá hay que evaluar los derechos de la familia Cañio y los derechos de toda la comunidad, ya que es un espacio lo suficientemente grande”.
Por su parte, la presidente del Concejo Deliberante, Gabriela Gaite, resumió que “se trata de tierras fiscales y sí reconocemos ocupantes desde hace muchos años. Es una situación que conozco porque mi familia siempre tuvo allí campos de veranada”.
Graficó haber “andado ese cerro y desmiento totalmente que se hayan avasallado derechos ancestrales. No digo que el lugar esté intacto porque permanentemente bajan camiones con leña, no autorizados, que terminan haciendo más daño que el trazado de un par de pistas”.
Detalló que en el sector, “a partir de 1910, hay familias colonas que se ubicaron con sus animales, de común acuerdo y divididos por arroyos. En 1922 se crea la aldea escolar Buenos Aires Chico y llega otra gente. Es un proyecto municipal que se hace con el acompañamiento de un programa provincial”, indicó.
Hace unos días también visitó el lugar el presidente del Instituto Autárquico de Colonización y Fomento Rural, Ricardo Britapaja, quien mantuvo reuniones con funcionarios municipales y referentes de comunidades aborígenes de la zona.
En primer término, el funcionario provincial participó de un encuentro con el intendente de El Maitén, Oscar García, miembros de su gabinete y concejales de la localidad en virtud de un reclamo efectuado por una comunidad mapuche, vinculado con un emprendimiento turístico ejecutado por el municipio en el cerro Azul.
El presidente del IAC se hizo presente en El Maitén atento a la situación vivida en esa comuna en torno a la obra desarrollada por la municipalidad local en el cerro Azul, con miras a poner en marcha un emprendimiento de actividades invernales de carácter familiar. “Se trata de una actividad turística que busca mejorar la calidad de vida en la zona, previéndose la generación de mano de obra y mejores perspectivas en el desarrollo económico de la región”, se indicó desde el organismo.
En este sentido, y tras una reunión concretada días pasados en la Casa de Gobierno entre el subsecretario de Relaciones Institucionales del Chubut, Omar Albornoz y concejales de la localidad cordillerana, Britapaja envió a la localidad personal de Asuntos legales del Instituto para que brinde asesoramiento.
Indicó en ese marco que se continuará “acompañando desde el IAC al municipio de El Maitén y a la comunidad, con nuestro personal técnico y jurídico, a fin de encontrar una solución al respecto como lo ha indicado el gobernador Martín Buzzi de estar presente y acompañar con las estructuras del Estado en esta problemática”.
En contrapartida, luego de los reclamos realizados por las comunidades mapuches Cañio y Ñiripil, que se oponen al proyecto turístico, esta semana estarían presentando una denuncia contra el Ministerio de Ambiente de la provincia, con el argumento de que “faltan estudios y consultas”.
Preexistentes
Desde las comunidades de Buenos Aires Chico recordaron que “somos preexistentes al Estado municipal de El Maitén, creado en 1943. La comunidad Cañio está conformada por descendientes de Juan Bautista Cañio, abuelo de Virginio, el longko actual; y de Petrona Rosa, asentados en el lugar desde el año 1872 aproximadamente. La comunidad Ñiripil está conformada por descendientes de Segundo Ñiripil que llegó a la zona aproximadamente en el año 1925. La Constitución Nacional, en su artículo 75, inciso 17, reconoce “la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos”, entre otras cosas”.
Agregan que “no es real que recién ahora realizamos reclamos sobre nuestro territorio, como se ha dicho en distintos medios. Hay papeles que demuestran nuestra preexistencia, acuerdos de linderos, actas de inspección, recibos de pago de mensuras, juicios ganados – como el del Lof Ñiripil al diputado Repetur, en la década del `80-. Pero las distintas autoridades que han gobernado esta provincia y este municipio, han ignorado las leyes y Convenios Internacionales que constituyen el Derecho Indígena. Por ejemplo, el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que, en su Artículo 14, dice: Deberá reconocerse a los pueblos interesados el derecho de propiedad y de posesión sobre las tierras que tradicionalmente ocupan. Además, en los casos apropiados, deberán tomarse medidas para salvaguardar el derecho de los pueblos interesados a utilizar tierras que no estén exclusivamente ocupadas por ellos, pero a las que hayan tenido tradicionalmente acceso para sus actividades tradicionales y de subsistencia. Y en su artículo 2: Los gobiernos deberán tomar las medidas que sean necesarias para determinar las tierras que los pueblos interesados ocupan tradicionalmente y garantizar la protección efectiva de sus derechos de propiedad y posesión”.
Puntualizan que “no nos oponemos a ningún proyecto que se realice por las vías que correspondan. Estas son las previstas en el Convenio 169 de la OIT. Es decir, las que contemplan la consulta libre, previa e informada y la participación y decisión compartida de los pueblos cuyos territorios se vean afectados por emprendimientos del Estado. Este es el caso del emprendimiento de recreación invernal cerro Azul, que se lleva a cabo en el lugar que ancestralmente llamamos cerro León”.
Le robaban a él
Otro de los concejales consultados, Julián Millanahuel (FpV), indicó que “hace dos meses recibimos a don Virgilio Cañio, quien reclama todo el cerro Azul, desconociendo que también hay otras familias con derechos. Lo curioso es que lo hace ahora y no 20 años atrás, si es que siempre vivió allí. Jamás se quejó, ni siquiera de los camiones que bajaban leña y que supuestamente le estaban robando a él”.
Cerro Azul
La localidad de El Maitén cuenta con un lugar propio para disfrutar de la nieve y es sobre el cordón cccidental en las laderas del cerro Azul. Allí el Club Andino El Maitén lleva adelante el Centro de Actividades de Montaña Cerro Azul, a más de dos mil metros sobre el nivel del mar.
Las laderas del cerro Azul presentan un leve declive que permiten un fácil ascenso hasta la cumbre, desde donde se puede encontrar nieve permanente y una espectacular vista panorámica de El Maitén y sus alrededores. Para llegar al lugar se debe ir hasta Buenos Aires Chico, distante 5 kilómetros del casco urbano.
El centro invernal presenta dos pistas de 400 y 600 metros de longitud, las que amparadas por el espeso bosque en los mejores inviernos puede practicarse esquí hasta el mes de noviembre, donde la nieve se conserva en algunas hoyas hasta bien avanzado el verano.
El Club Andino El Maitén se formó en 1955 y desde ese entonces viene sentando una de las bases del desarrollo de la región: la explotación turístico-deportiva del cerro Azul. En el lugar existe un refugio de montaña y medios de elevación que permiten disfrutar de la práctica del esquí alpino o nórdico durante el invierno.
En la época estival se pueden realizar caminatas, cabalgatas, observación de flora y fauna autóctona, mountain bike y escalada. Durante el otoño, se dice que allí “sangran las lengas” por su característico color rojizo, que sumado a los ocres, amarillos y verdes de la temporada brindan un inolvidable espectáculo natural.