El
pistolero más famoso de la zona tiene 15 años y otra vez se le
escabulló a la policía este fin de semana, después de balear a varios
uniformados y –junto a varios cómplices-, apedrear al patrullero en el
barrio Luján. No obstante, desde la Comisaría 12 prevén secuestrar esta
semana “las armas que están en la calle”.
A
solo una semana de haber tirado contra un parroquiano que lo ofendió en
las cercanías de un boliche, M.A. (15), la emprendió este domingo a los
tiros contra los policías que intentaron disuadirlo de una nueva
confrontación contra otra banda de jóvenes, en la esquina de Sarmiento y
Balcarce, por cuestiones del momento.
El
chico –ya con varios antecedentes penales-, exhibiendo medio cuerpo por
la ventanilla de un auto, hasta se dio el gusto de gritarle “bang,
bang” a los uniformados que procuraron detenerlo, mientras huía con su
gavilla hacia las calles del centro.
Ya
eran las 6 de la madrugada del domingo y en la esquina de Dorrego y San
Martín, la banda se volvió a encontrar con el patrullero, aunque en
esta ocasión directamente los apuntaron con armas de fuego.
La
situación mereció la respuesta policial, incluyendo la brigada de
motoqueros, que los llevó hasta el barrio Luján, donde la violencia
recrudeció. Esta vez con piedras de gran tamaño, gritos e improperios,
que obligaron a la policía a resguardarse tras las mosquetas y desistir
de su intento de detenerlos.
Por
su parte, el subcomisario Rafael Godoy reseñó ayer que “fue una
constante el nivel de violencia que se observó por peleas entre jóvenes,
grescas y disparos de armas de fuego”.
Policía atacada
En
referencia a los sucesos de mayor gravedad, resaltó que “la policía fue
atacada por un grupo de jóvenes con piedras. A dos cuadras de un local
bailable, el personal de recorrida intentó interceptar a algunos y somos
sorprendidos por disparos”.
Al
ser consultado sobre la corrida hasta el barrio Luján, dijo que
“llegamos hasta una casa donde ingresaron estos sujetos, y tuvimos que
replegarnos detrás de las plantaciones, ya que nos arrojaban elementos
contundentes contra el patrullero”.
Al
final, los efectivos debieron alejarse “sin detener a nadie”, más allá
de labrar actuaciones por lo sucedido, más acusaciones “por atentado y
resistencia a la autoridad. En la semana vamos a continuar trabajando en
la búsqueda de las armas”, según pronosticó Godoy.
Acerca
de la participación directa del joven de 15 años -el mismo al que días
atrás se imputó un caso de similares características-, el funcionario
reiteró que “se trata del mismo sujeto que había efectuado disparos
contra otra persona, también a la salida de un boliche. Tenemos algunos
elementos firmes y, a través de la justicia, procuraremos hacernos
rápido de esas armas que están en la calle”, se esperanzó.
Asimismo,
destacó “el accionar del personal, que en todo momento se manejó con
profesionalismo y no repelió a mansalva la agresión que estaba
sufriendo. Pudo ponerse en riesgo la vida de otras personas, porque eran
varios estos sujetos y se tuvo mucha precaución. Ya vamos a encontrar
las armas”, insistió.