En Febrero-Marzo 2012, viajé a Misiones a visitar a mis
queridos nietitos y a Sandra. Me emocioné mucho de poder volver a abrazarlos,
compartir el cumpleaños de mi nieto Fede, pasar tan lindos días, como en otras
épocas cuando estaba Guillermo y en familia.
Deseo contarles que ellos están bien, contentos,
integrándose y tienen contención de su mamá.
Cuando ví el auto en el que fué asesinado brutalmente
Guillermo (yuyito) se me aflojaron los músculos, pues me vino inmediatamente la
imagen de esa noche fatal que vivimos, es así entonces que pensé en expresar
todo lo que detallo a continuación.
Mi familia, compañeros de trabajo, amigos y el pueblo en
general, seguimos consternados por este terrible crimen, y realizamos una
campaña de recolección de firmas para exigir celeridad en la investigación del
asesinato de mi hijo.
Solicitaremos al Fiscal General de la República Argentina
que se pronuncie ante este caso y dé una respuesta contundente y satisfactoria
a nuestro petitorio.
“No voy a tropezar hasta que se castiguen a los asesinos de
mi hijo, tanto a los autores materiales como intelectuales”.
Pido a la gente que pregunten quién era el Dr Guillermo
Ramón Neumann.
Como argentinos en democracia, no podemos permitir que la
impunidad avance.
¿Dónde están los representantes de los Derechos Humanos, la
Multisectorial, el Clero, Pastores, Legisladores de nuestra provincia? Yo sólo
deseo saber y clamo JUSTICIA!.
Pido a familiares, que están pasando por lo mismo, que nos
unamos, para que nuestros hijos descansen en Paz.
Me siento burlada por la justicia, por gobernantes, por
superiores de la cúpula policial, “la vamos a ayudar” decían… Y NUNCA MAS NADA!
Si contara con recursos económicos, seguramente tendría
igualdad de derechos.
El dolor de perder a mi hijo asesinado frente a mis dos
nietitos de 3 y 5 años ¿qué les digo a los niños? Pido clemencia por esos
angelitos marcados de por vida en su memoria ¿qué les digo? Porque ellos me
preguntan.
Nosotros fuimos condenados a reclusión perpetua por no tener
mas a nuestro hijo y los niños a su padre.
El dolor por la muerte de mi hijo no tiene cabida en los
corazones de las autoridades ¿Por qué tanto encubrimiento e impunidad para con
los culpables?
Sé que desde el cielo, una lágrima de Guillermo (yuyito)
caerá sobre los corazones para implorarles JUSTICIA CON VERDAD!!! BASTA DE
SILENCIO Y QUE LOS DERECHOS HUMANOS SEAN PARA TODOS Y NO SOLO PARA ALGUNOS.
“EL TIEMPO NO CURA Y LAS HERIDAS NO SANAN”
Nilda Verónica Neumann, madre de un hijo asesinado.
