El año
pasado el poder ejecutivo provincial envió a la legislatura un proyecto de ley
que buscaba la ampliación del número de jueces del Supremo Tribunal de Justicia
de tres a cinco. La iniciativa tuvo amplio acompañamiento pero no alcanzó para
que se convierta en ley.
Es
indispensable hacer énfasis y volver a respaldar el proyecto de ley, esta vez
presentado por el bloque Frente para la Victoria, donde considero imprescindible
la ampliación del Supremo Tribunal, a los fines de trabajar por un poder
judicial más eficiente y más cerca del pueblo.
La
ampliación del Tribunal, no es un capricho como dicen algunos, sino por el
contrario tiene su fundamento en dar un paso adelante en el mejoramiento del
servicio de justicia a una provincia que tiene más de 640 mil habitantes,
cuatro circunscripciones judiciales, con sedes en Viedma, General Roca,
Bariloche, y Cipolletti.
Es
de suma necesidad cumplir con una demanda histórica de los territorios como es
tener representación de todas las circunscripciones judiciales en el Supremo Tribunal.
Que cada pueblo o región se identifique con un vocal que conozca el territorio,
que sepa de sus necesidades… que dé respuesta inmediata a sus inquietudes.
No
es menos importante que el Supremo Tribunal de Justicia tenga representación
femenina entre sus miembros, democratizar significa igualar, dar valor a una
visión que le hace falta a este poder judicial.
Otra
necesidad imperiosa de nuestro Tribunal, es que tengamos jueces que representen
a todas las ramas del derecho y su complejidad.
Es necesario que haya vocales con experiencia en materia civil, pero
también laboral, penal, administrativa entre otras.
A la
fecha no tenemos un vocal que tenga como fuerte el fuero penal, y justamente
ese es un derecho que hoy está en crisis en nuestra provincia. El sistema penal
y sus leyes hoy no dan respuestas. Y un claro ejemplo de ello es la muerte de
Araya. Este crimen desnudó la ineficiencia del juez de la causa y por otro lado
la necesidad urgente de que se nombre un juez de ejecución penal para la cuarta
circunscripción.
Trabajemos por una
justicia más eficiente, más democrática, al servicio del pueblo y no de
intereses corporativos. Como legislador esa es mi función, pero sobre todo, es
mi compromiso.