El Comité Comarcal de Solidaridad por Palestina participó de la conferencia titulada “Diálogos sobre Palestina en la Araucanía” en la Universidad de la Frontera, ciudad de Temuco, Chile, organizada por el Tribunal Russell. En el evento estuvieron presentes Alonso Azócar (Centro de Estudios y Promoción de los Derechos Humanos), el activista belga Frank Barat (Coordinador del Tribunal Russell para Palestina), y el invitado especial de la comunidad mapuche, el Lonko Juan Pichún.

En palabras de Alonso Azócar, el Tribunal Russell (inicialmente “Tribunal Internacional sobre Crímenes de Guerra”), “fue creado en 1966 por Bertrand Russell –Premio Nobel de Literatura en 1950- y el objetivo de este Tribunal era investigar y juzgar de acuerdo con el derecho internacional los crímenes de guerra cometidos en Vietnam. Ha sido apoyado por eminentes intelectuales como Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Judith Butler, Noam Chomsky, Naomi Klein y Ken Loach entre otros. Se trata de un tribunal de conciencia preocupado por las injusticias y violaciones al derecho internacional”. En el año 2010 el tribunal vuelve a constituirse para examinar las violaciones al derecho internacional de las que el pueblo palestino es víctima. El coordinador general del Tribunal Russell para Palestina, Frank Barat, expuso las conclusiones a las que llegó este tribunal y entre ellas señaló que “las violaciones a los derechos humanos que tuvieron lugar en Chile bajo la dictadura de Pinochet son muy similares a las que hoy tienen lugar en Palestina; violación del derecho a la vida, violación del derecho a la integridad personal, del derecho a un juicio justo, el derecho a defenderse de detenciones arbitrarias, ejecuciones sumarias, tortura y represión cultural”. Asimismo afirmó que los palestinos que habitan en Jerusalén están sometidos al apartheid israelí. Se les quita el permiso para residir en la ciudad, hay arrestos masivos, demolición de casas y están amenazados constantemente por los ataques de los colonos. En Gaza la situación es aún peor, durante el último ataque de julio-agosto se lanzaron más de 700 toneladas de explosivos y fueron asesinados más de 2100 palestinos, un 70% de los cuales eran civiles; mientras en la operación anterior denominada “Plomo Fundido” se habían usado 50 toneladas, esto pone en evidencia la siniestra progresión geométrica de la masacre.
Frank Barat también indicó que el Tribunal Russell examinó la complicidad de Estados Unidos y de los estados europeos respecto de los crímenes cometidos por Israel, al mismo tiempo que criticó la absoluta inacción de las organizaciones internacionales como Naciones Unidas y la tergiversación de los medios occidentales. En este sentido, afirmó que el Estado de Israel se basa en la superioridad étnica y que es un estado que no tiene las fronteras definidas, lo que responde a su expansionismo sobre el territorio palestino: “hay que tener en claro que Israel es una potencia ocupante. Israel continúa ocupando Gaza, pese a que han retirado sus tropas en el año 2005, Israel controla el territorio, el mar, el aire, las fronteras, el registro de la población, la importación y exportación; es decir, que para el derecho internacional Israel sigue ocupando Gaza”.
Asimismo, el tribunal examinó si Israel cometió el crimen de genocidio. En relación a este tema Frank Barat señaló que un periodista israelí que dio testimonio en el tribunal afirmó que hay “una radicalización de la sociedad israelí, donde un 95% de los judíos israelíes apoyó la guerra y no sólo el primer día, sino que dieron su apoyo después de 15 días, 20 días, 50 días, y la apoyan hasta el día de hoy”. En su testimonio este periodista israelí también habló del odio racial que hay en la sociedad israelí contra el pueblo palestino, lo cual tiene lugar cada día a todos los niveles de la sociedad, en los medios de comunicación, en el Parlamento, en las redes sociales, por parte de líderes religiosos judíos, por lo que esta situación conduce a una incitación a cometer el crimen de genocidio.
El público chileno mostró su desacuerdo con Barat sólo cuando afirmó que “si alguien en el Parlamento chileno dijera que el pueblo mapuche es un problema y tenemos que deshacernos de él, seguramente sería arrestado e iría a la cárcel”, expresando de esta forma una clara similitud entre la opresión del pueblo palestino y la opresión que sufre el pueblo mapuche por parte del Estado de Chile.
pichun
El Lonko Juan Pichún remarcó que hay muchas coincidencias en ambos casos. En este sentido, afirmó que los medios de comunicación están controlados por los grandes grupos económicos y han demonizado y criminalizado la resistencia del pueblo mapuche. Según el Lonko, los poderes económicos, las forestales, las hidroeléctricas e inclusive los partidos políticos han sido cómplices. “Nos hemos enfrentado a una resistencia que es desigual porque ellos tienen todo el aparataje militar, policial, y efectivamente lo que entendemos nosotros es que Chile adquiere estas armas (de fabricación israelí) y hace uso de éstas contra la resistencia del pueblo mapuche en las comunidades. Llegan con esos mismos fusiles que uno ve  en los medios de comunicación que usan los militares israelíes”. Ambos pueblos tienen en común el conflicto por el territorio -señaló el Lonko- que tiene una larga historia, "la resistencia del pueblo mapuche es una resistencia a largo plazo, no es una cuestión que apareció hoy día. La historia ha sido manipulada, tergiversada, la pacificación de la Araucanía no fue una pacificación más bien fue una masacre”.
Finalmente, en el debate surgió entre otras preguntas, la cuestión del turismo militar israelí que afecta tanto a Chile como a la Argentina y ambos ponentes dieron su opinión. Frank Barat explicó que “el servicio militar en Israel es obligatorio para hombres y mujeres y es de tres años de duración. Muy pocas personas se rehúsan a hacerlo – los llamados “refuseniks”- por razones éticas, terminan en la cárcel y son repudiados por sus familias y por la sociedad. La gran mayoría de los ciudadanos israelíes hasta los 50 años de edad son legalmente reservistas del ejército, potenciales soldados. Luego de tres años en el servicio militar, es obligatorio para los israelíes servir por lo menos seis meses en los territorios ocupados palestinos y cuando sirven en los territorios ocupados cometen crímenes. Un grupo de exsoldados israelíes llamado “Breaking the Silence” (http://www.breakingthesilence.org.il/) tienen miles y miles de testimonios de violaciones a los derechos humanos cometidas por parte de soldados israelíes en los territorios palestinos ocupados”. En relación a los exconscriptos israelíes que sirvieron en los territorios ocupados y viajan al exterior, Barat señaló que –bajo el principio de la jurisdicción universal-, si cometieron crímenes de guerra, deberían ser arrestados en donde sea que se encuentren.
Por su parte, cerrando el debate, el Lonko Juan Pichún afirmó que se suman a la solidaridad con el pueblo palestino y que “si somos consecuentes y no queremos a ningún israelí, no queremos su gente acá, yo en mi territorio no dejaré entrar a ningún israelí porque yo prefiero que vaya un compañero palestino”.
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*Sergio Randi, Licenciado en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, estudiante de Historia del Instituto de Formación Docente Continua de El Bolsón y miembro del Comité Comarcal de Solidaridad por Palestina de El Bolsón, Río Negro, República Argentina.











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