Queremos hacer público un reclamo porque hace meses que estamos soportando una situación que ya es insostenible.
La calle Patagonia está destruida por los trabajos que se vienen realizando. Y, para colmo, quienes manejan las máquinas parecen no tener ningún cuidado: se suben al pasto de nuestra vereda, lo pisan, lo rompen y dejan todo deteriorado.
Pero hay algo que queremos remarcar especialmente: los ruidos comienzan alrededor de las 6 de la mañana. A esa hora empiezan las máquinas, los motores y el movimiento, como si quienes vivimos y trabajamos en el lugar no tuviéramos derecho a dormir.
Nosotros tenemos un alojamiento turístico, pagamos nuestra habilitación, cumplimos con todos los requisitos que nos exige el municipio y hacemos las cosas como corresponde. Sin embargo, mientras nosotros cumplimos con nuestras obligaciones, tenemos que soportar meses de obras, una calle prácticamente intransitable y ahora, además, nos colocaron el nuevo portón de la planta exactamente frente a nuestra entrada.
Entonces preguntamos: ¿quién contempla al vecino? ¿Quién contempla al que tiene que trabajar? ¿Quién se hace responsable de los daños y de las molestias?
No estamos diciendo que no se hagan obras. Las obras pueden ser necesarias y nadie se opone a que se mejore la infraestructura. Lo que pedimos es sentido común, respeto y que se trabaje de manera responsable.
Porque una cosa es hacer una obra y otra muy distinta es hacer lo que quieren, a cualquier hora, pisando veredas, destruyendo el espacio de los vecinos y bloqueando o perjudicando los accesos.
Ya llevamos meses soportando esta situación. Queremos una respuesta y queremos que alguien se haga cargo. Porque los vecinos también tenemos derechos.
Micaela Arletti
