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18 sept 2026

La comunidad chilena celebra el 18 de septiembre manteniendo vivas sus raíces en la Patagonia



Este 18 de septiembre vuelve a ser una jornada cargada de significado para la comunidad chilena residente en la República Argentina, especialmente para quienes desde hace décadas mantienen vivas sus raíces, costumbres y tradiciones en la Patagonia. Alfonso Díaz Barría y Silvia Vallejos, referentes de la colectividad chilena, compartieron el significado que tiene esta fecha y destacaron la hermandad construida a lo largo de los años entre Chile y Argentina.

La celebración encuentra nuevamente a la comunidad reunida alrededor de aquellas expresiones culturales que permiten mantener vigente el vínculo con su país de origen. La música, la cueca, las comidas típicas, las costumbres y el encuentro entre familias forman parte de una fecha que se vive con especial emoción entre quienes dejaron Chile y construyeron su vida del otro lado de la cordillera.

“Le agradezco a Dios primeramente por estar delante de su presencia y poder hacer algo que vamos a representar nuestro país con sus culturas, sus costumbres y sus comidas”, expresó Silvia Vallejos al referirse a la importancia de poder celebrar nuevamente esta fecha.

Por su parte, Alfonso Díaz Barría reconoció que cada 18 de septiembre representa también un esfuerzo para quienes trabajan año tras año con el objetivo de sostener estas tradiciones. Sin embargo, aseguró que la satisfacción de encontrarse y recordar las raíces termina imponiéndose sobre el cansancio.

“Gracias a Dios, sí, otro año ya. Bastantes años, todos los años, pero lo hacemos. Nos cansamos un poquito, pero lo hacemos. Estamos contentos porque cuando uno está fuera de su casa se siente, se llena”, señaló.

La cueca ocupa un lugar especial dentro de esas emociones. Para quienes crecieron con las costumbres chilenas y hoy viven en territorio argentino, escuchar su música o encontrarse nuevamente con sus bailes tradicionales representa una manera de acercarse, aunque sea por un momento, a la tierra de origen.

“Cuando vemos ahí la cueca ya tiende uno… ¿por qué no lo podemos pasar acá también? Acá casi la mayoría son descendientes chilenos. Hacemos lo que podemos, pero cada vez es mejor”, sostuvo Díaz Barría.

La fecha también permite recordar el aporte realizado durante décadas por miles de trabajadores y familias chilenas al crecimiento de la Patagonia argentina. En numerosas localidades cordilleranas, la presencia de hombres y mujeres provenientes del vecino país quedó ligada al desarrollo de pueblos y ciudades y a distintas actividades productivas y laborales.

La propia historia de Alfonso Díaz Barría forma parte de ese proceso. Llegó a la Argentina en 1977, cuando la localidad en la que se instaló era todavía considerablemente más pequeña que en la actualidad.

“En el 77 llegué acá. Éramos un pueblo que tenía cinco mil, seis mil habitantes”, recordó. Desde entonces trabajó en diferentes oficios y actividades, principalmente vinculadas con la construcción. “Albañil, carpintero, pintor, lo que venga”, resumió al recordar aquellos primeros años.

Así, este nuevo 18 de septiembre encuentra a Alfonso Díaz Barría, Silvia Vallejos y a numerosas familias chilenas celebrando mucho más que una fecha patria. Es también una oportunidad para reencontrarse con sus raíces y transmitirlas a las nuevas generaciones, manteniendo presentes las costumbres, la gastronomía, la música y los recuerdos de Chile mientras continúan formando parte de la historia y de la vida cotidiana de la Patagonia argentina.