El Bolsón se prepara para recibir por primera vez una competencia con un formato tan particular como exigente: la Backyard Ultra El Bolsón, una carrera de resistencia en la que no existe una distancia final establecida y que continuará hasta que quede un solo competidor en pie. La prueba se realizará el próximo 31 de octubre y será la primera Backyard oficial que se dispute en la Patagonia argentina.
David Tomasini, organizador de la competencia, explicó que esta modalidad nació en 2011 en Estados Unidos y desde entonces comenzó a extenderse de manera masiva por diferentes países. Su característica principal es que los participantes deben completar una vuelta de 6,7 kilómetros dentro de un plazo máximo de una hora.
Cada corredor administra libremente ese tiempo. Por ejemplo, quien complete el circuito en 50 minutos tendrá diez minutos para descansar antes de volver a ubicarse en la línea de largada. Cumplida exactamente la hora comienza una nueva vuelta y la dinámica se repite sucesivamente hasta que los competidores van abandonando y queda solamente uno.
“Es una carrera que se sabe cuándo empieza, pero no cuándo termina”, resumió Tomasini. Como referencia de la exigencia que puede alcanzar esta modalidad, señaló que el récord argentino se encuentra en 46 horas, mientras que a nivel internacional se han alcanzado las 119 horas, prácticamente cinco días de competencia.
Incluso quedar como último participante no garantiza automáticamente la victoria. Cuando solamente queda un corredor en competencia, debe completar una vuelta adicional de 6,7 kilómetros en solitario y dentro de la hora reglamentaria. Si consigue hacerlo, se consagra ganador; si no completa el recorrido en tiempo y forma, la carrera puede finalizar sin vencedor.
La llegada de la Backyard Ultra a El Bolsón representa además un hecho destacado para el deporte regional. Según explicó el organizador, actualmente existen alrededor de 20 Backyard oficiales en Argentina, pero esta será la primera experiencia de este tipo en la Patagonia. Al tratarse de una prueba oficial, los resultados quedarán registrados en el ranking correspondiente.
Para esta primera edición se espera la participación de aproximadamente 50 a 60 corredores, aunque la organización dispone de capacidad para recibir a un número mayor. Tomasini destacó que el formato todavía está siendo descubierto por muchos deportistas de la región, pese a que la Patagonia cuenta con numerosos corredores de ultradistancia que reúnen las condiciones necesarias para afrontar este desafío.
A diferencia de una carrera tradicional, aquí la velocidad no necesariamente es la principal aliada. La estrategia, la administración del esfuerzo y el aprovechamiento de los minutos de descanso pueden resultar determinantes. Los participantes pueden caminar, trotar o correr y deberán encontrar la manera más eficiente de completar cada vuelta preservando energías para continuar durante la mayor cantidad posible de horas.
Otra particularidad es que cada competidor debe preparar su propio espacio y equipamiento para afrontar una prueba cuya duración resulta imposible de anticipar. Reposeras, mesas, alimentos y elementos para descansar forman parte de la logística. En competencias de este tipo incluso es habitual que los corredores lleven almohadas y colchones, ya que dormir apenas cinco o diez minutos entre vueltas puede convertirse en una ventaja fundamental para seguir adelante.
La inscripción tiene actualmente un valor de 90 mil pesos, independientemente de la distancia o la cantidad de horas que finalmente complete cada participante. Además, algunos influencers vinculados a la competencia cuentan con cupos que permiten acceder a descuentos en la inscripción.
La largada está prevista para el 31 de octubre a las 10 de la mañana y, desde ese momento, solamente los propios corredores determinarán cuánto durará la competencia. La prueba también podrá seguirse mediante transmisiones por YouTube y Twitch, mientras que todo su desarrollo quedará registrado por tratarse de una Backyard oficial.
Además del desafío deportivo, los resultados pueden abrir una puerta importante para quienes logren destacarse, ya que esta modalidad permite clasificar al campeonato nacional que se realiza cada dos años y reúne a los 15 mejores competidores argentinos.
La expectativa de los organizadores es que esta primera experiencia permita dar a conocer la dinámica de la Backyard y que la competencia pueda instalarse definitivamente en el calendario deportivo regional. Al mismo tiempo, buscan que su condición de primera prueba oficial de estas características en la Patagonia atraiga corredores y acompañantes de distintos puntos del país, generando también movimiento turístico y económico para El Bolsón y la Comarca Andina.
El desafío comenzará el 31 de octubre. La hora de largada está definida; la hora de llegada, en cambio, es una incógnita: la Backyard Ultra El Bolsón terminará únicamente cuando quede un solo competidor en pie y consiga completar su última vuelta.


