Un hombre fue condenado a 12 años de prisión por haber abusado sexualmente de las dos hijas de su expareja, en una causa judicial que investigó hechos ocurridos de manera reiterada durante cinco años en la Comarca Andina, vinculados a la localidad de El Hoyo. La sentencia se concretó luego de que el acusado reconociera su responsabilidad y aceptara un acuerdo de juicio abreviado, minutos antes de que comenzara la audiencia de selección del jurado popular que debía intervenir en el proceso.
La resolución judicial fue resultado de un acuerdo impulsado por el Ministerio Público Fiscal, representado por el fiscal Nicolás Vasiliev, que contó con el acompañamiento de la querella particular y la conformidad de la defensa del imputado. De esta manera, el acusado admitió su responsabilidad penal por los hechos investigados y aceptó cumplir una condena de 12 años de prisión por abuso sexual triplemente agravado.
De acuerdo con la investigación desarrollada por la Fiscalía, los abusos se produjeron de manera reiterada entre abril de 2015 y el 14 de agosto de 2020, en viviendas ubicadas en dos localidades de la Comarca Andina. Durante ese período, el condenado mantenía una relación de pareja con la madre de las víctimas y aprovechó la convivencia y el vínculo familiar para cometer los delitos contra las niñas que se encontraban bajo su cuidado.
La gravedad de los hechos quedó reflejada en la calificación legal establecida durante el proceso judicial, que contempló el delito de abuso sexual triplemente agravado por acceso carnal, por la condición del acusado como encargado de la guarda de las víctimas y por haber cometido los abusos contra menores de 18 años aprovechando la situación de convivencia.
A lo largo de la investigación y durante las distintas instancias judiciales, se procuró garantizar el interés superior de las niñas, respetando su derecho a ser escuchadas y adoptando medidas destinadas a evitar situaciones de revictimización. Este aspecto resultó especialmente importante debido a la gravedad de los hechos denunciados y al prolongado período durante el cual se desarrollaron los abusos.
En ese contexto, una de las víctimas manifestó su conformidad con el procedimiento judicial y expresó su deseo de que otros niños y niñas no tengan que atravesar situaciones similares de abuso por parte de personas adultas. Sus palabras reflejaron la importancia de haber podido ser escuchada durante el proceso y de que los hechos denunciados obtuvieran una respuesta de la Justicia.
Por su parte, la madre de las víctimas destacó la importancia de que sus hijas hayan tenido la posibilidad de declarar y de que sus testimonios fueran considerados por las autoridades judiciales. Asimismo, calificó la resolución como reparadora para la familia, aunque reconoció que las consecuencias de los abusos continúan presentes en sus vidas.
Debido a las características del caso y con el objetivo de preservar la identidad de las víctimas, las autoridades judiciales resolvieron mantener bajo estricta reserva los datos personales del condenado y las ubicaciones específicas donde ocurrieron los hechos. Esta medida responde a las disposiciones de la Convención sobre los Derechos del Niño y de la Ley Nacional 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
Finalmente, desde el ámbito judicial se recordó la importancia de denunciar inmediatamente cualquier situación de abuso sexual contra menores de edad, permitiendo la intervención de los organismos correspondientes y la adopción de medidas de protección. También se destacó el acompañamiento profesional que brinda el Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito (SAVD), destinado a contener y asistir a quienes atraviesan situaciones de esta naturaleza.
La condena de 12 años de prisión pone fin a esta instancia del proceso judicial por los graves hechos investigados en la Comarca Andina, luego de que el acusado reconociera su responsabilidad por los abusos cometidos contra las dos niñas durante un período de cinco años.

