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2 oct 2026

Jornadas de planificación operacional: organismos de la región se preparan para la temporada de incendios forestales



Durante tres días, la Brigada Nacional con asiento en Las Golondrinas es escenario de jornadas de planificación operacional y capacitación previas a la temporada de incendios forestales. La actividad reúne a integrantes de diferentes organismos nacionales, provinciales, municipales y cuerpos de bomberos voluntarios, con el objetivo de fortalecer la coordinación y brindar herramientas para enfrentar especialmente los incendios de interfaz urbano-forestal.

Walter Jungwirth, coordinador de la Brigada Nacional Sur, explicó que participan integrantes de esa brigada, del Servicio Provincial de Manejo del Fuego de Chubut, bomberos voluntarios de Lago Puelo y El Hoyo, Protección Civil de ambos municipios, Protección Civil de la Provincia del Chubut, SPLIF de Río Negro y personal del Parque Nacional Lago Puelo.

La capacitación se denomina “Operaciones en Incendios de Interfaz Urbano Forestal” y aborda una problemática que en los últimos años adquirió una relevancia cada vez mayor en la región cordillerana, donde los incendios forestales muchas veces avanzan sobre sectores poblados y obligan a trabajar simultáneamente en la protección de viviendas, infraestructura y ambientes naturales.




Jungwirth sostuvo que la realidad de los últimos años demuestra la necesidad de estar preparados y de continuar fortaleciendo el trabajo conjunto entre las distintas instituciones que intervienen ante una emergencia. Las jornadas buscan precisamente generar herramientas comunes entre organismos que, llegado el momento, deben desplegarse de manera coordinada en un mismo incendio.

La propuesta no quedará limitada a Chubut. Según explicó el coordinador, la capacitación también se replicará la próxima semana en Río Negro junto al SPLIF, ampliando de esta manera el trabajo de preparación regional de cara a los meses de mayor riesgo.

Consultado sobre qué temporada de incendios puede esperarse teniendo en cuenta las condiciones meteorológicas actuales, Jungwirth fue prudente y señaló que no es posible realizar una afirmación concreta. Explicó que existen tendencias, pero que las condiciones deben analizarse permanentemente.

En ese sentido, destacó que las lluvias son beneficiosas, aunque advirtió sobre otro aspecto que deberá seguirse con atención: las precipitaciones también provocaron el lavado de una parte importante de la nieve acumulada en las zonas altas. Esa reserva de nieve resulta fundamental porque permite una liberación progresiva de agua durante el verano.

“Hay que estar preparados”, resumió Jungwirth ante un escenario en el que las condiciones pueden modificarse rápidamente y donde la experiencia acumulada durante los últimos incendios se convierte en una herramienta fundamental para la planificación.

De las jornadas también participa Nicolás López, coordinador de la Brigada Nacional Centro, con sede en Santa Rosa de Conlara, en San Luis. López explicó que tanto la Brigada Centro como la Brigada Sur forman parte del Servicio Nacional de Manejo del Fuego y que el territorio nacional se encuentra organizado regionalmente para la actuación de las tres brigadas nacionales.




La realidad que enfrenta la Brigada Nacional Centro presenta algunas diferencias respecto de la Patagonia. López detalló que en su región la temporada de incendios comienza hacia finales de junio y julio y se extiende hasta la llegada de las lluvias, generalmente durante noviembre y diciembre. Sin embargo, la problemática de los incendios de interfaz también forma parte de los desafíos que deben enfrentar.

Precisamente, la experiencia desarrollada en esa región permitió elaborar el curso que ahora se dicta en Las Golondrinas. López señaló que la intención es transmitir esa herramienta a los organismos de la Comarca Andina, aunque destacó especialmente la experiencia que ya poseen los combatientes y equipos de emergencia de esta zona.

Según explicó, no se trata de enseñar desde cero ni de presentar como novedoso aquello que los brigadistas de la región vienen realizando desde hace años, sino de ordenar procedimientos, establecer conceptos comunes y poner nombre a diferentes acciones que ya forman parte de la experiencia adquirida en terreno.

Las jornadas cobran especial importancia después de temporadas que dejaron en evidencia la complejidad que pueden alcanzar los incendios en la región andino-patagónica. La expansión de sectores poblados próximos a áreas de vegetación obliga a pensar cada vez más en escenarios de interfaz y, fundamentalmente, en una respuesta conjunta entre todos los organismos.

La capacitación, el intercambio de experiencias y una planificación previa aparecen así como herramientas centrales para llegar mejor preparados a la próxima temporada. El objetivo es que, cuando una emergencia obligue nuevamente a desplegar recursos nacionales, provinciales, municipales, parques nacionales y bomberos voluntarios, los distintos equipos puedan trabajar bajo criterios coordinados y con procedimientos previamente establecidos.