La búsqueda que durante tres meses mantuvo en vilo a sus dueños y movilizó a numerosas personas, finalmente tuvo una respuesta. Poze, el perro de una pareja de influencers brasileños que era buscado desde hacía meses, apareció en un canal de riego de la zona.
La subcomisario Gabriela Campillay, titular de la Unidad 12 de Policía, confirmó que el hallazgo se produjo cuando una vecina se encontraba realizando tareas de limpieza en un canal de riego y advirtió que algo provocaba una obstrucción. Al retirar lo que impedía el paso del agua descubrió que se trataba del cuerpo de un perro.
A partir de ese momento intervino personal policial y la División de Investigaciones. El collar permitió vincular el hallazgo con Poze, cuya desaparición había movilizado una intensa búsqueda y generado una enorme expectativa entre quienes siguieron su historia.
El paso del tiempo, sin embargo, dejó sus marcas. Según explicó Campillay, el cuerpo se encuentra en un avanzado estado de descomposición, circunstancia que dificulta establecer a simple vista qué ocurrió y cuál fue la causa de la muerte.
Por ese motivo, todavía permanece abierta una de las preguntas más dolorosas : qué le pasó a Poze. La subcomisario indicó que será necesaria la intervención de un veterinario para determinar, en la medida de lo posible, las causas de la muerte y establecer si el animal sufrió algún tipo de lesión o si existe algún elemento que permita reconstruir sus últimos momentos.
Tampoco se sabe por ahora si Poze murió en el sitio donde finalmente fue encontrado o si su cuerpo llegó hasta allí arrastrado por el agua, especialmente teniendo en cuenta las intensas lluvias y crecidas registradas en la región durante las últimas semanas. Esa posibilidad también forma parte de la investigación.
El cuerpo apareció a pocos metros de un sector muy transitado, dentro de un canal utilizado para abastecer de agua de riego a pobladores de la zona. Hasta el momento de las declaraciones de Campillay, la Policía todavía no había logrado establecer contacto con los propietarios de Poze.
Las autoridades buscan ahora comunicarse con ellos para conocer qué decisión tomarán respecto de los restos de su mascota, entre ellas la posibilidad de regresar para darle sepultura.
Después de tres meses de preguntas, recorridas y búsqueda, Poze finalmente apareció. Queda ahora una incógnita que todavía deberá responder la investigación: qué ocurrió con él y cómo terminó en ese canal de riego.

