La ejecución de la obra de la red troncal de desagües cloacales en El Bolsón continúa generando preocupación entre los vecinos del barrio Usina, particularmente sobre la avenida Las Flores, donde los trabajos realizados por la empresa Ecosur Bahía dejaron calles deterioradas, desagües pluviales obstruidos, alcantarillas dañadas y sectores de veredas afectados. La presidenta de la Junta Vecinal del barrio Usina, Astrid Pereyra, expresó su preocupación por las condiciones en las que quedó el sector y advirtió que, ante nuevas lluvias intensas, numerosas viviendas podrían sufrir inundaciones debido a la falta de escurrimiento del agua. Además, cuestionó la responsabilidad de la empresa encargada de los trabajos y manifestó sus dudas sobre la calidad de la obra ejecutada.
Pereyra explicó que la situación se agravó durante las últimas precipitaciones, cuando una vecina le envió imágenes que mostraban importantes acumulaciones de agua en el barrio. Según relató, antes de la intervención existían desagües que permitían evacuar el agua de lluvia, pero durante los trabajos fueron tapados o dañados, dejando sectores sin una salida adecuada. "Realmente es muy feo ver todo esto, que mínimamente estaba bien. Desarmaron, rompieron caños de agua, taparon las calles y los desagües. Si llegamos a tener una lluvia grande como la del otro día, vamos a tener un grave problema con los vecinos. Se van a inundar sí o sí porque no tienen salida de agua", advirtió la dirigente vecinal, mientras señalaba uno de los sectores afectados sobre la avenida Las Flores.
La presidenta de la Junta Vecinal sostuvo que uno de los aspectos más preocupantes es que los propios habitantes del barrio habían advertido a los trabajadores sobre la existencia de desagües pluviales que debían mantenerse abiertos para evitar anegamientos. Sin embargo, según denunció, esas advertencias no fueron tenidas en cuenta y las instalaciones terminaron obstruidas. En ese sentido, cuestionó la supervisión técnica de los trabajos y consideró que este tipo de intervenciones deberían contar con controles que permitan prevenir daños a la infraestructura existente. También señaló que algunos vecinos ya presentaron notas ante el municipio para dejar constancia de los inconvenientes, aunque remarcó que, a su entender, la responsabilidad de reparar los daños corresponde directamente a la empresa ejecutora.
Pereyra explicó que intentó comunicarse con los responsables de Ecosur Bahía para solicitar explicaciones y reclamar soluciones, pero aseguró que hasta el momento no obtuvo las respuestas esperadas. Incluso relató que, después de una de las inundaciones, los encargados de los trabajos se comprometieron a concurrir al lugar para solucionar el problema, algo que finalmente no ocurrió. "Yo tengo un video donde el encargado dijo que en un ratito iban a venir, pero nunca vinieron a arreglar. Los vecinos tuvieron que salir con una pala y sacar un poco de material para que el agua pudiera correr", manifestó. Frente a esta situación, consideró necesario que los habitantes del barrio se organicen para realizar un reclamo conjunto y exigir que la empresa asuma su responsabilidad por los daños ocasionados.
La dirigente vecinal aclaró que no cuestiona la necesidad de contar con una nueva infraestructura cloacal para El Bolsón, pero sostuvo que una obra de semejante importancia no debería ejecutarse dejando otros servicios e instalaciones en condiciones deficientes. En ese sentido, enumeró los inconvenientes que, según denunció, se produjeron durante los trabajos, entre ellos roturas de cañerías de agua, daños en alcantarillas, obstrucción de desagües pluviales, deterioro de veredas y afectación de luminarias. También reclamó la limpieza de las calles, donde permanece una importante cantidad de piedras y material suelto que dificulta la circulación cotidiana. "Está bien, hicieron una obra que era necesaria para el pueblo, pero rompieron los desagües, rompieron la vereda, una vereda muy utilizada, y rompieron luminarias. ¿Y de esto quién se hace cargo?", planteó.
Otro de los aspectos señalados por Pereyra fue la dificultad que enfrentan diariamente las personas que transitan por el sector, especialmente madres con cochecitos de bebés, adultos mayores y vecinos que utilizan sillas de ruedas. La acumulación de pedregullo, las irregularidades de la calzada y el deterioro de los espacios peatonales representan, según explicó, obstáculos que deberían ser solucionados antes de que la empresa se retire definitivamente del barrio. La presidenta de la Junta Vecinal insistió en que no se trata solamente de una cuestión estética, sino también de seguridad y accesibilidad para quienes necesitan desplazarse por la avenida Las Flores y sus alrededores.
Sin embargo, la preocupación de los vecinos no se limita a los daños visibles, ya que también comenzaron a surgir interrogantes sobre la calidad y el funcionamiento de la propia red cloacal. Consultada sobre si existen garantías de que la infraestructura instalada funcionará correctamente, Pereyra reconoció que no cuenta con información técnica que permita determinarlo, aunque sostuvo que las condiciones en las que quedó la superficie le generan desconfianza respecto de los trabajos subterráneos. "Yo no sé cómo está el trabajo que están haciendo abajo. Pero si esto que estamos viendo con nuestros ojos no me da seguridad, no me quiero imaginar cómo estará lo que no podemos ver. Si el trabajo que hacen afuera está perfectamente bien, uno supone que adentro también va a funcionar", reflexionó.
En ese contexto, también cuestionó el procedimiento que observó durante las tareas de prueba de la nueva instalación. Según manifestó, se estaba utilizando una manguera de media pulgada para realizar una prueba hidráulica sobre una infraestructura que, de acuerdo con lo mencionado durante la entrevista, estaría destinada a prestar servicio a unas 3.000 familias. "Durante la línea central circulan con una manguera de media para probar el agua. ¿Para 3.000 familias van a probar con un cañito de media? Me están cargando, es un chiste", expresó Pereyra, quien reclamó mayores explicaciones técnicas sobre los controles realizados. Durante la recorrida de Noticias del Bolsón también se pudo observar la utilización de una manguera en tareas que aparentaban corresponder a una prueba hidráulica, aunque no se pudo establecer mediante esa observación si el procedimiento era técnicamente adecuado.
La situación también quedó expuesta durante una emergencia ocurrida días atrás, cuando se produjo un incendio en un comercio del sector y los Bomberos Voluntarios debieron desplazarse por calles que presentaban importantes dificultades para la circulación. Pereyra señaló que la presencia de piedras, obstáculos y vallados complicaba el tránsito de los vehículos, una circunstancia que adquiere especial gravedad cuando se trata de unidades de emergencia que necesitan llegar rápidamente a un siniestro. Según explicó, uno de los vallados permanecía ubicado prácticamente frente al lugar donde ocurrió el incendio, lo que refleja las complicaciones que puede generar el estado actual de la avenida.
Finalmente, Astrid Pereyra reiteró la necesidad de que los vecinos puedan reunirse con los responsables de Ecosur Bahía para exigir la reparación de los daños, la limpieza de las calles y la restitución de los desagües pluviales antes de que se produzcan nuevas precipitaciones importantes. Si bien manifestó su deseo de que la empresa responda favorablemente a los reclamos, reconoció que existe un creciente malestar entre las familias del barrio Usina por las condiciones en las que quedó el sector. "Yo quiero creer que se van a hacer cargo, pero hasta ahora hay un montón de vecinos que se quejan. Ojalá podamos ir todos juntos a hablar con la empresa para que hagan algo. Nosotros siempre necesitamos que nuestras calles estén ordenadas", concluyó, dejando planteado un reclamo que busca evitar nuevas inundaciones y recuperar las condiciones de seguridad y circulación en uno de los sectores afectados por la obra cloacal de El Bolsón.


