Madres preocupadas por el amedrentamiento que sufrieron los
estudiantes en la 3 de Mayo envían nota al Defensor del Pueblo y autoridades
policiales. Los damnificados y sus padres desistieron de hacer las respectivas
denuncias más policiales por temor a represalias.
S.C. de Bariloche, 28 de marzo de 2012.
Dra. Paula
Bisogni
Defensora del
Menor
Poder Judicial
de la Provincia de Río Negro
Presente
De nuestra
consideración:
Los
abajo firmantes, padres de estudiantes secundarios de la ciudad de San Carlos
de Bariloche, queremos dejar asentada una extensa queja por el accionar
policial en los últimos actos públicos efectuados por nuestros hijos,
compañeros, estudiantes universitarios y usuarios del transporte público en
general que protestan y reclaman por la vigencia plena del boleto estudiantil,
la total oposición al inminente aumento del boleto estudiantil y general y solicitan
diversas mejoras en el servicio de pago electrónico y servicio de transporte.
El lunes
19/03/12 los estudiantes realizaron una marcha que partió desde Onelli y Moreno
a las 19 hs., con el objetivo de
entregar una nota/petitorio con sus reclamos a la Empresa 3 de Mayo y al
Intendente y Concejales (también recibiría copia de la misma la empresa CODAO)
y llegar con su protesta al Centro Cívico donde realizarían una Asamblea para
acordar como continuar con el reclamo.
Al
llegar al oficina comercial de la empresa 3 de mayo dos estudiantes acompañados
de una madre intentaron presentar el petitorio, los empleados argumentaron que
no podían recibir esa nota porque ¨los comprometía¨ y los derivaron a la oficina administrativa, que se encuentra en
el mismo edificio en el primer piso. La oficina estaba cerrada y al volver al
sector comercial e insistir en la recepción de la nota solicitando que se
presente un responsable, les contestaron que no era posible y que volvieran por
la mañana. La empresa de esta manera eludió y postergó la presentación del
reclamo (su oficina comercial es un lugar conocido y público donde se podría
entregar correspondencia). Los estudiantes continuaron su marcha hacia el
Centro Cívico y allí tampoco pudieron presentar su nota porque la Municipalidad
no cuenta con una Mesa de Entradas de turno.
Al finalizar la Asamblea un policía
se acercó para comunicarles a los estudiantes que debían avisar de las próximas
marchas y que él se ofrecía para conseguir una reunión con algún directivo de la
3 de Mayo. Durante esta marcha y en los
siguientes actos públicos de los chicos, los policías, desde el patrullero,
sacaron fotos de los manifestantes.
El jueves
22/03/12 a las 19 hs. los estudiantes y los ciudadanos que decidieron acompañar
el reclamo, que es para toda la población, vuelven a concentrarse en Onelli y
Moreno y a marchar hasta las oficinas de la Empresa 3 de mayo.
Al llegar, el mismo policía del lunes, se comunicó con ellos y les informó que un
¨directivo¨ de la empresa recibiría el petitorio. Este policía ofició de vocero
de la empresa y comunicó que el empleado jerárquico recibiría a tres
representantes.
Estos fueron
elegidos en forma rápida dentro de la manifestación: dos estudiantes
secundarios, un estudiante universitario y un periodista de un diario local.
En la reunión
se acordó que el viernes 23 de Marzo de 2012 este “directivo” se iba a reunir a
las 8:00 am con los demás directivos de la empresa, llevándoles el petitorio
presentado, y ese mismo día a las 18:30 hs,
iba a comunicar la fecha y la hora para reunirse con estos.
El viernes
23/03/12 a la hora acordada, los estudiantes se concentraron frente a la
oficina de la empresa sin cortar la calle. El mismo directivo de la empresa
salió a la calle y les comunicó que la empresa proponía una reunión para el
miércoles 28/03/12 a las 12 hs., pero sólo con tres representantes de los
manifestantes.
No se aceptó
inmediatamente la propuesta y se le pidió al directivo que se retirara para poder debatirlo entre los
compañeros y comunicarle luego la decisión tomada.
Se decidió hacer un corte de calle y después de 2 hs.
de debate, cuando el mismo directivo se estaba retirando de la
oficina, tres estudiantes se acercaron para confirmarle la reunión.
Sabiendo que estaba tratando con menores de
edad les pidió “que entraran a su oficina” para entregarles el ¨certificado¨ de
la reunión. Ingresaron tres estudiantes secundarios.
Dentro de la oficina, además del
mencionado directivo, se encontraban dos policías y dos empleados de la
empresa.
El directivo, les dio el certificado
de la reunión y comenzó a dar una
¨charla de conciencia¨ expresándoles que
no estaba de acuerdo con su protesta.
En el transcurso de la ¨charla¨ los
policías interrumpieron para pedirles los datos (D.N.I., nombre y apellido,
domicilio, colegio y edad).
Los estudiantes se negaron y les preguntaron cuál era la razón de ese
pedido a lo que los agentes respondieron “que estaban haciendo un corte de
calle, que esto era ilegal, y les dieron a entender que ellos eran los
responsables de la manifestación y que además por ser menores no podían estar
en esa reunión”.
Los chicos volvieron a negarse a dar
sus datos declarando que No eran los ¨responsables¨ de la manifestación y les
propusieron salir afuera de las oficinas para pedirle a la gente que ser
retirara de la calle, pero los policías “se negaron y dijeron que no podían
salir de la oficina hasta que dieran sus datos, y que si no lo hacían los
llevarían detenidos” justificándose con una serie de artículos legales que los
chicos no podían corroborar en ese momento.
Ante esta situación los chicos
terminaron accediendo y los policías también les pidieron su número telefónico.
El directivo de la empresa continuó con su ¨charla de conciencia¨ y les
aclaró que sabía que eran menores de edad (los chicos tienen 16 y 17 años) y
que no les había dicho que no era posible reunirse con ellos para ¨hacerles las
cosas más fáciles¨.
Uno de los estudiantes
preguntó por qué, si era tan importante que la gente saliera de la calle,
no habían salido a la calle a pedirlo y llevaban tanto tiempo de conversación,
entonces los policías respondieron “que sus padres podían llamar al 101 y
comunicarse con ellos y, que si llegaban a labrar un acta e iniciar algún cargo
se nos iba a comunicar por cédula policial. Dijeron también que los datos los
necesitaban para mostrarle a su jefe que ellos habían hecho su trabajo.
Ese mismo estudiante le pidió a los
agentes sus nombres y apellidos a lo que estos accedieron y se cerró la
¨reunión¨.
Cuando quisieron retirarse y
llegaron a la puerta se dieron cuenta de que esta estaba cerrada con llave.
(Luego supieron que una profesora que asistía a la concentración, ante su
prolongada ausencia, había intentado entrar a la oficina y como estaba cerrada
no pudo constatar que los chicos estaban adentro)
Luego que les abrieran la puerta los
chicos se retiraron y continuaron su marcha por la vereda concluyendo la
improvisada marcha.
Luego de este relato pormenorizado de los hechos
decimos que:
Como padres estamos preocupados e indignados por el
manejo de la empresa con nuestros hijos y sobre todo con el accionar policial que, con estas acciones amedrentadoras,
excede sus funciones sin respetar los derechos de los menores, en vez de garantizarles
seguridad.
Estamos también indignados con nuestros gobernantes
municipales, que no toman cartas en el asunto y que en reuniones posteriores de
los estudiantes con ellos, siendo los encargados de regular el servicio de
transporte público de la ciudad, les den sólo largas charlas argumentando que
todo lo que ocurre es resultado de la gestión anterior. Sabemos que el Servicio
de transporte de pasajeros, como servicio público, está concesionado y el
Estado Municipal debe velar por el fiel cumplimiento de todo el marco
normativo, pero además, controlar que no
se lleven a cabo actos de la naturaleza de los que describimos.
Solicitamos a Uds. que, como organismos de defensa de
los ciudadanos y autoridades competentes, tengan a bien tomar las medidas que
crean pertinentes para que el accionar de nuestra policía esté acorde a las
normas de derecho y no utilicen los ¨grises¨ legales para asustar a nuestros
hijos cercenando su impulso participativo en reclamos justos. ¿Está autorizado
un policía a hacer de vocero de una empresa privada, entre ésta y los
manifestantes?, ¿a sacar fotos a los manifestantes estudiantes desde el
patrullero?, ¿a encerrar a los menores junto a un directivo de la empresa y
exigirles sus datos a cambio de poder salir a la calle a continuar con el
reclamo?
Creemos, además, que es necesario que se implementen charlas
informativas y educativas en los colegios para que los chicos conozcan sus
derechos y obligaciones y sepan como manejarse ante los agentes que demuestran
un trato que raya con el abuso de poder.
Creemos, también que es nuestra obligación y responsabilidad, acompañar a
nuestros hijos en sus justos reclamos y ampararlos ante prácticas
indebidas que pongan en riesgo su
integridad física, moral o psíquica.
Entregaremos copia de esta nota a: la Defensoría del Pueblo de la Ciudad
de San Carlos de Bariloche, a la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Río
Negro, a la Secretaría de Seguridad y Justicia, al Jefe de la Regional 3era de
la Policía de Río Negro, al Concejo de
Menor y del Adolescente, a la Oficina de Atención a la Víctima, al INADI,
a la APDH y a el Sr. Intendente y a los Concejales.
Quedamos a la espera de su pronta respuesta.
Claudia
Gómez Fabiana
Quintero María Florencia
Vidarte