Motín en la cárcel provincial de Roca

                      El juez dialoga con familiares de reclusos del penal 2 de Roca. (foto RD)
Situaciones de mucha tensión se vivieron durante la mañana y mediodía de este lunes en el Establecimiento de Ejecución Penal 2 de General Roca, donde internos de al menos dos pabellones iniciaron una revuelta en protesta por los cambios introducidos en el régimen de visitas.

    El motín provocado por los internos derivó en violentas acciones, que incluyeron la rotura del sistema de calefacción, de agua y de electricidad, además del sistema de cerramientos de las celdas, según se supo.
    Familiares de algunos internos que se encontraban de visita en el interior de la unidad fueron sacados rápidamente cuando se iniciaron los incidentes.
    La intervención del juez de Ejecución Penal, además del fiscal Miguel Fernandez Jadhe, integrantes del Observatorio de Derechos Humanos y otros organismos, permitió descomprimir la situación.
    Los mayores inconvenientes se registraron en los pabellones 2 y 3 de ese centro de detención. En la actualidad en el penal conviven más de 300 internos.
    Efectivos del grupo especial Bora habían sido convocados al lugar, lo que provocó la preocupación de familiares sobre una eventual represión.
    En el lugar también intervinieron efectivos de otras unidades, en tanto estuvo el jefe de la Unidad Regional Segunda, comisario mayor Juan Martinez.
    En la puerta de la unidad de detención, informó el juez y el jefe de la cárcel que la situación estaba en calma, que los internos no habían sido trasladados a los pabellones nuevamente y que se encontraban en otro sector, a la espera de terminar de normalizarse la situación.
    Sí se lamentaron las roturas producidas durante la protesta, principalmente en cuanto a la calefacción, debido a los inconvenientes en que derivará atento a la llegada del frío en la zona.
    Los internos venían reclamando por un cambio en el régimen de visitas, implementado recientemente por las autoridades del penal. Sostenían que se hacía imposible para muchos familiares ir a visitarlos, toda vez que los turnos quedaban a mitad de semana, con obligaciones laborales muchos de ellos y sin posibilidades de quedarse media o toda la jornada en la ciudad.
    Con barbijos, los funcionarios judiciales y autoridades policiales recorrieron los sectores destrozados, donde además los internos quemaron colchones y rompieron diversos elementos.
    Dos familiares de internos fueron autorizados a ingresar al establecimiento y constatar el panorama. 
    La situación alrededor de las 15 era de una tensa calma, en tanto que familiares permanecían en las afueras a la espera de novedades.
Fuente Roca Digital.