“Que se animen, esto no duele. Duele mucho más mantenerse impasible ante el sufrimiento del prójimo. No existe mayor felicidad que ver a un ser querido disfrutar otra vez de la vida”, aconsejó ayer Viviana Ramírez en el Día Nacional de la Donación de Órganos. Hace un año y medio, Roberto Ramírez recibió un riñón aportado por su hermana Viviana. La operación se realizó con éxito en el hospital Austral, de Pilar, al punto que el órgano transplantado comenzó a funcionar de inmediato. Con la emoción a flor de piel, ayer hablaron por teléfono y recordaron que hacía dos años que el hombre estaba en la lista de espera del Incucai y se dializaba día por medio. El diagnóstico era nefritis (inflamación del riñon “causada frecuentemente por infecciones, toxinas o enfermedad autoinmune), y la respuesta llegó de su propia familia: la donante fue su hermana, quien confesó por entonces que, luego de quedar viuda comenzó a “ver la vida de otra manera”. “Me negaba a la donación de órganos, por ejemplo, pero cuando le tocó a mi hermano me salió del corazón decirle rápidamente que podía hacerlo”. Luego de 48 horas de terapia, ambos pacientes evolucionaron favorablemente, aunque Roberto tuvo algunos meses de adaptación y tiene que cuidarse especialmente en la alimentación. Ayer anticipó que vendrá de vacaciones en julio para ver los afectos de su pueblo natal, al tiempo que no se cansó de agradecer el gesto de Viviana. Roberto Horacio Ramírez (60) es retirado del Ejército Argentino y residente en Olavaria, padeció la enfermedad durante 15 años y los estudios previos de compatibilidad demoraron un año. Viviana Ramírez, quien tomó la determinación de ser la donante del riñon, es la distribuidora del diario “Río Negro” desde hace 30 años en la Comarca Andina y en la Línea Sur rionegrina, hasta Ingeniero Jacobacci. Mabel y Armando “El Cabezón”, son los otros dos hermanos que también viven en El Bolsón y “cerca de la mamá”. El padre, fallecido hace unos cuantos años, llegó alguna vez como gendarme y se quedó “para siempre en este pueblo”. Pronósticos Según los pronósticos, se considera que los donantes de riñón tienen una vida normal, al punto que el pionero estadounidense Thomas H. Maugh considera en un informe reciente que “los donantes tienen menos problemas de riñón que la población en general, quizás debido a intensificación de los procedimientos de selección”. Reafirma en tal sentido que “los potenciales donantes de riñón pueden dejar de preocuparse por los efectos a largo plazo que una donación pueda tener sobre su salud y la longevidad”. La alternativa a los trasplantes de riñón es la diálisis, pero “es un pobre sustituto, ya que no cumple con muchas de las funciones secundarias del órgano, como la producción de hormonas. Como consecuencia de ello, alrededor del 20% de pacientes sometidos a diálisis, mueren cada año”, aseguran expertos argentinos.
30 may 2012
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