En tal sentido, las
parlamentarias indicaron que “más allá de las buenas intenciones que
seguramente están detrás de esta medida, la decisión del Gobierno de la
Provincia de utilizar el receso invernal para la recuperación de días de clase
perdidos en más de 20 escuelas como consecuencia de los problemas edilicios está
lejos de ser una solución y se acerca más a un posible foco de problemas”.
“No desconocemos la necesidad de
recuperar los contenidos que no se han brindado a los alumnos rionegrinos, pero
la decisión adoptada por el Gobierno puede ser cuestionada desde el punto de
vista pedagógico como el sanitario”, remarcaron Milesi, Agostino y Uría.
En tal sentido, “justamente,
desde la visión sanitaria, la medida aparece como desacertada porque se está
agrupando a los alumnos y docentes en los espacios reducidos de la escuela
justamente en las semanas pico para el contagio de enfermedades infecto
contagiosas. Está comprobado que durante este tiempo es cuando se producen la
mayor cantidad de contagios, por lo cual precisamente uno de los objetivos del
receso es descomprimir la aglomeración de alumnos en los establecimientos
escolares y así prevenir y disminuir los índices de transmisión”, sostuvo
Cristina Uría.
Por su parte, Agostino indicó que
“por otra parte, si analizamos la medida respecto de la capacidad de los
alumnos para la retención de los conceptos, no podemos dejar pasar por alto que
al privar a los chicos de este tiempo de receso, implementado oportunamente con
rigor técnico, no se estaría haciendo otra cosa que saturar en muchos casos la
capacidad de ellos habida cuenta de la ausencia que tendrán de un tiempo
prudencial para el descanso previsto en las denominadas vacaciones de invierno.
Seguramente las consecuencias no se verán ahora, sino en los meses
subsiguientes cuando tengamos alumnos saturados, cansados y desganados, con lo
que se estarán pagando las consecuencias de una decisión desacertada”.
A su turno, la legisladora Marta
Milesi remarcó que “un tercer punto a tener en cuenta en la falta de respeto
evidenciada por las autoridades del Ministerio de Educación para con el trabajo
de muchos de los docentes de estos establecimientos, quienes a pesar de las
imposibilidades de brindar clases en las aulas, han continuado planificando las
tareas curriculares y periódicamente, semana a semana, han preparado el
material para que los alumnos retiren y puedan ir completando las tareas en sus
hogares, de manera tal de menguar el impacto producido por la falta de dictado
de clases”.
“Sin dudas, estamos convencidas
que esta medida podrá tener impacto en el corto plazo, pero en el mediano plazo
estaremos pagando las consecuencias de una decisión altamente desacertada”,
manifestaron finalmente las legisladoras radicales.