A raíz de un pedido expreso formulado por los familiares del
joven cuyo cadáver apareció en una celda de la Comisaría de El Bolsón durante
una noche del mes de enero de 2011, el magistrado se trasladó a esa localidad en el día de hoy a efectos de
mantener una entrevista con sus padres y parientes. Al termino de la misma
Guillermo Garrido padre del joven asesinado dijo “la causa no ha avanzado por
esto pasamos toda la noche en la fiscalía, en concreto nos dijo que se
realizara la reconstrucción del hecho”.
Durante el transcurso
de la entrevista el Juez Lozada informó a los familiares presentes acerca del estado de la investigación que
tiene como imputados a varios de los empleados policiales que prestaban
servicios durante la noche de ocurrido el hecho. Asimismo puso en su
conocimiento que se trata de una situación de gravedad institucional que exige
de todos los operadores judiciales el máximo de esfuerzo para alcanzar la
verdad de lo entonces sucedido, toda vez que desde el momento mismo en que una
persona es detenida y alojada en una celda de comisaría o en una dependencia
carcelaria, surge la responsabilidad del Estado en lo que al cuidado de su vida
y salud se trata.
Por su parte el padre del joven asesinado agrego “en los próximos
tres meses vamos a saber algo”, consultado sobre los tiempos judiciales que en
un años y 7 meses no hay certezas dijo “nosotros queremos la definición medio rápido
ya pasaron un año y siete meses es mucho”.
Sobre uno de los pedidos que le realizarían al gobernador tiene
que ver con la destitución de los policías que estuvieron involucrados en la
muerte de Guillermo Coco Garrido.
Por su parte el magistrado sostuvo que la agencia policial y
penitenciaria ejercen una posición de garante respecto de las personas detenidas,
la cual debe traducirse en su custodia de acuerdo a los términos establecidos
en los pactos y tratados internacionales suscriptos por la República Argentina.
Agregando que además que deberá velar en el aseguramiento de las condiciones
que hacen a la preservación de su integridad física, su salud y su vida.
El cumplimiento de las obligaciones que impuso esa posición
de garante, en el caso de Guillermo Garrido, se encuentra en franca crisis,
puesto que existe una situación objetiva que de modo inexorable así lo expresa:
la existencia de su cadáver en el interior de una celda.
Si ello es así, afirmó el Juez Lozada, pues entonces el
Estado provincial a través de sus agencias de investigación debe agotar los
esfuerzos tendientes a determinar la verdad de lo entonces acontecido y
evaluar, conforme a ello, las responsabilidades penales emergentes.