Cuando nació Rosa Salomé Vichich (Tita), en Guardia Mitre, el 8 de agosto de 1912, las colonias inmigrantes de las cercanas Viedma y Carmen de Patagones recién se estaban desarrollando y es posible que junto a sus doce hermanos haya visto las últimas correrías de tehuelches y mapuches que terminaban de cruzar el desierto para buscar los “vicios” que anualmente les entregaba el gobierno.
La abuela, radicada en El Bolsón desde hace 15 años, celebró ayer sus 100 años rodeada del afecto de sus familiares. Es que a lo largo de su vida siempre se dedicó con esmero a ser la madre de cinco hijos y fue el apoyo permanente de su esposo Carlos Pérez Brizio. Ahora tiene tiempo para disfrutar de sus 11 nietos, 25 bisnietos y una tataranieta nacida hace apenas dos meses.
Además, goza del aprecio y compañía diaria de los otros abuelos que conviven con ella en el hogar geriátrico “Araucaria”, donde asistentes y médicos la cuidan con esmero.
Ayer, guapa y bien arreglada en su silla, contó su expectativa de poder apagar las velitas y de que le canten el feliz cumpleaños.
Tita es la única que sobrevive a sus hermanos y durante su existencia también vivió en Las Bayas, San Carlos de Bariloche y Villa La Angostura.
En 1912, el año en que nació, en la Argentina gobernaba Roque Sáenz Peña, quien por esa fecha promulgó una ley por la cual el voto debería ser secreto y obligatorio para la población masculina.
Cuando tenía apenas 4 años, durante los gobiernos de Alvear e Irigoyen, Argentina se vio beneficiada por la actitud neutral que el país mantuvo durante la I Guerra Mundial, por lo que se convirtió en una de las naciones más ricas del mundo. En tanto, en Europa, como resultado de la Revolución Rusa de noviembre de 1917, nacía la Unión Soviética.