El cuartel de Bomberos Voluntarios de El Bolsón atraviesa días convulsionados. Lo que comenzó como una serie de reclamos internos por falta de insumos, problemas edilicios y móviles fuera de servicio terminó escalando a tal punto que vecinos de la localidad se autoconvocaron en pleno centro bajo el lema “Defendamos a nuestros bomberos”. La situación, que venía gestándose desde hace tiempo, terminó por explotar tras el incendio en el casino suboficiales, hecho que expuso carencias que los bomberos aseguran padecer desde hace meses.
La voz del Cuerpo Activo: “Es una realidad que no se puede seguir tapando”
Durante una conferencia de prensa realizada esta mañana, el jefe del Cuerpo Activo, Enzo Navarro, explicó el trasfondo del conflicto.
“Anoche realizamos una reunión de personal y claramente se nota el descontento. Esto no es de ahora, pero todo estalló a raíz del incendio del casino suboficiales. Es una realidad que no se puede seguir tapando”, afirmó.
Navarro remarcó que los voluntarios arriesgan su vida las 24 horas y que trabajan al límite de sus posibilidades mientras esperan respuestas que no llegan. “Estamos a la vuelta de la esquina de una terrible temporada y todavía esperamos una solución. Molesta que digan que está todo bien cuando no es así”, señaló.
Equipos básicos sin reponer y móviles fuera de condiciones
Entre los reclamos más urgentes aparecen insumos esenciales: linternas para trabajar en la oscuridad, equipos estructurales en buen estado y unidades móviles operativas. Navarro confirmó que se presentaron presupuestos desde el primer día en que asumió la Jefatura, pero que muchos de ellos nunca fueron aprobados.
“Es lo básico, es material elemental para estar en el frente de batalla”, dijo, recordando que en el incendio del casino un bombero sufrió un accidente precisamente por la falta de iluminación adecuada. A esto se suma —según detalló que algunos equipos de respiración están deteriorados y no alcanzan para todos los integrantes del cuerpo.
Donaciones millonarias y subsidios: la pregunta por el destino de los fondos
La situación se vuelve aún más compleja porque el cuartel fue noticia nacional meses atrás al recibir importantes donaciones en dinero. Sin embargo, los bomberos aseguran no saber en qué se invirtieron esos fondos.
“No estamos en crisis financiera. Si lo estuviéramos, uno entiende que hay que ajustar. Pero acá el problema es otro: hay dinero y no sabemos dónde está”, enfatizó Navarro.
El jefe del Cuerpo Activo reveló además que recién el 3 de octubre —y a través de fuentes externas al cuartel se enteraron de que habían ingresado 15 millones de pesos en subsidios nacionales. “¿Por qué no nos avisan? Nosotros somos Jefatura, tenemos que dar la cara ante el propietario. ¿Qué nos están escondiendo?”, cuestionó.
Tensión institucional y pedido de cambios
La falta de información y la ausencia de coordinación entre la Comisión Directiva y el Cuerpo Activo son, para los bomberos, el núcleo del conflicto. “Creo que hay desconocimiento de algunos miembros de la Comisión. Como no son bomberos, no saben lo que uno pasa”, expresó Navarro.
Incluso narró que, en algunos casos, debieron pedir linternas prestadas para poder intervenir en emergencias nocturnas.
Consultado sobre si reclamaban la renuncia de la Comisión, Navarro fue prudente, pero claro:
“De aquí a que se haga la asamblea tiene que haber diálogo. Después, quede quien quede, las cosas tienen que cambiar. El Cuerpo Activo ya no se calla más”.
El Estatuto, otro punto bajo la lupa
Al ser consultado sobre si era necesario reformular el Estatuto del cuartel un documento con 50 años de antigüedad Navarro sugirió que es tiempo de actualizarlo. Y ante la duda de la comunidad sobre a quién responde la Comisión Directiva, lanzó una definición contundente:
“La Comisión Directiva tiene que dar respuesta ante los hechos que nosotros hacemos. Somos voluntarios, no empleados, pero trabajamos para la comunidad y necesitamos herramientas para hacerlo”.
Un conflicto que recién empieza
Mientras la temporada de incendios se aproxima y los vecinos se movilizan para respaldar a sus bomberos, las tensiones internas ponen al cuartel en una situación crítica. Los voluntarios esperan ahora una mesa de diálogo que permita esclarecer el manejo de los fondos, priorizar equipamiento y garantizar condiciones mínimas de seguridad para quienes arriesgan su vida en cada salida.
El pedido es claro: respuestas, transparencia y acción inmediata para evitar que la crisis derive en un problema aún mayor para toda la comunidad de El Bolsón.
Jano Namor expresó que hay tensión en el cuartel de Bomberos de El Bolsón, denuncias, silencio oficial y apoyo interno
La crisis que atraviesa el cuartel de Bomberos Voluntarios de El Bolsón sumó en las últimas horas nuevos capítulos de conflicto. A la falta de insumos, problemas edilicios y equipos en mal estado se le agregan reclamos por la ausencia de respuestas por parte de autoridades provinciales y locales, lo que profundiza el malestar dentro del cuerpo activo.
Reclamos por el silencio de las autoridades
Miembros del cuartel manifestaron su frustración ante la falta de comunicación de organismos que deberían intervenir en la situación. “Hasta el día de hoy no se han comunicado con nosotros, siendo nosotros los referentes del cuartel, siendo nosotros las herramientas del cuartel”, señalaron.
En ese sentido, apuntaron directamente a la responsable de Protección Civil: “Hasta el día de hoy, la señora Patricia Díaz, de Protección Civil, no se ha comunicado con nosotros”. También cuestionaron al representante provincial de la Federación: “El señor Calderón tampoco se ha comunicado con nosotros. Entonces, eso también deja mucho que desear, nos sentimos solos realmente”.
La voz de un bombero retirado que vuelve a la escena
Entre quienes se acercaron a respaldar al cuerpo activo se encuentra Carlos Martínez, histórico integrante del cuartel. Aunque hoy está retirado, aseguró que su compromiso permanece intacto. “Yo voy a ser bombero hasta el día que me muera. Hoy que esté retirado no significa que no voy a estar en apoyo… Soy parte del cuartel y tengo más derecho que cualquier otro integrante de comisión”, afirmó.
Martínez explicó que su regreso al cuartel no es casual. Meses atrás había realizado advertencias públicas sobre la situación interna y, según señaló, los hechos actuales le dan la razón. “Acá hoy un cuerpo activo se está manifestando de lo que yo hablé hace ocho meses”, sostuvo.
Cruces con la comisión directiva
El bombero retirado también recordó el conflicto que mantuvo con el presidente de la comisión, a quien acusó de utilizar su nombre para “tener un poco de cámara”. “El presidente me denigró… Todo el mundo sabe quién es Carlos Martínez”, expresó, aunque evitó profundizar: “Estoy en apoyo de los bomberos y no me interesa hablar más de él”.
Condiciones precarias y reclamos urgentes
Mientras tanto, integrantes del cuerpo activo insistieron en que la situación operacional es alarmante. “Mirá la miseria que están pasando los bomberos cuando son ellos los que están saliendo, los que están 24 horas alerta durante todo el año, y no puede ser que no les compren un equipo de autónomos”, expresaron.
A esto se suma el cuestionamiento de vecinos que piden mayor transparencia. Sin embargo, desde dentro del cuartel recuerdan que existe un límite: “Nuestro reglamento dice que no se puede develar lo que pase en el cuartel porque automáticamente te dan la baja como bombero”, explicó uno de los referentes.
Unidad interna frente a posibles sanciones
Pese a este reglamento, los 47 bomberos que integran el cuerpo activo aseguraron que no permitirán represalias contra quienes decidan hablar públicamente. “No vamos a dejar que echen al jefe ni al bombero que va a salir a hablar”, afirmaron, en un contundente gesto de unidad.
El panorama sigue abierto y sin respuestas oficiales, mientras el cuartel atraviesa uno de los momentos más tensos de los últimos años. La comunidad, en tanto, observa con preocupación un conflicto que involucra directamente a quienes garantizan la seguridad y respuesta en situaciones de emergencia.
Soledad Millaleo comentó “Esto ya no da para más”, advierten desde el Cuerpo Activo
En medio de una crisis que se profundiza día a día, integrantes del Cuerpo Activo de Bomberos Voluntarios de El Bolsón volvieron a exponer la crítica situación operativa y humana que atraviesa el cuartel. La falta de equipamiento, las demoras en la aprobación de presupuestos y recientes episodios de maltrato dentro de la institución encendieron nuevamente las alarmas.
“Ya nos cansamos de pedir presupuesto y que dentro de un mes o dos meses te lo aprueben. Cuando lo aprueban, el material que pedimos ya no está o ya sale más caro”, explicaron. Según detallaron, esta situación provoca que equipamiento crítico quede a mitad de camino: “Pedimos cuatro autónomos y terminaron comprando dos, porque lo que habíamos solicitado ya no había”.
Sólo siete equipos autónomos para 45 bomberos
Uno de los puntos más sensibles es la disponibilidad de equipos autónomos, esenciales para ingresar a incendios estructurales o rescates en ambientes tóxicos.
“Tenemos siete autónomos para 45 bomberos. Ojalá nunca tengamos un incendio de gran magnitud donde haya que rescatar personas, porque sólo podrían entrar siete compañeros”, alertaron.
Movilización interna y cansancio generalizado
Respecto a la tensión dentro del cuartel, no descartaron que la situación escale: “Por así decirlo, sí, estamos en alerta de movilización, porque la verdad es que esto ya no da para más”.
Pese al cansancio y la crisis interna, remarcan que el servicio a la comunidad está garantizado. “Más allá de toda esta situación, el cuartel está en pie y en alerta para responder cualquier emergencia. Eso nunca lo vamos a dejar de lado”, afirmaron.
“Somos nosotros los que salimos a la calle, los que damos la cara, los que recibimos el insulto de la gente. Vamos a seguir sirviendo a la comunidad, en crisis o no”.
Denuncian gritos, malos tratos y ambientes laborales hostiles
La situación interna también incluye denuncias por trato inapropiado desde parte de la comisión directiva. Según relataron, algunos bomberos han tenido que cambiar de espacio de trabajo para no quedar a solas con ciertos referentes.
“No fue físico, pero sí nos hemos sentido intimidados. Hemos recibido gritos en reuniones, levantan la voz para que callemos. Nosotros no les faltamos el respeto, y queremos lo mismo del otro lado”, describieron, asegurando que varios episodios se volvieron insostenibles.
Un cuartel que sigue funcionando, pero al límite
La crisis en Bomberos de El Bolsón ya lleva varios meses y los reclamos se multiplican: infraestructura deficiente, insumos mínimos, equipos vencidos y vínculos institucionales deteriorados.
Aun así, desde el Cuerpo Activo insisten en un mensaje central para la comunidad: “Estamos en crisis, pero seguimos en pie. El servicio está garantizado”.
Bomberos de El Bolsón responden al presidente: “No tenemos nada que esconder”
La conferencia de prensa desató la polémica “Tras ser mencionados públicamente por el presidente en su última conferencia donde los señaló como responsables de la compra de camiones, integrantes del Cuerpo Activo de Bomberos Voluntarios de El Bolsón salieron a dar su propia versión de los hechos.
“Nos sentimos nombrados y vinimos a aclarar esto, porque no tenemos nada que esconder”, expresó Matías Martiñuk al iniciar la exposición.
Los 700 millones y la propuesta inicial
Según Martiñuk, el conflicto se originó cuando ingresaron al cuartel los 700 millones de pesos destinados a equipamiento. Desde la Comisión Directiva, afirma, recibieron un mensaje claro: “Lo que haga falta se compra”.
Con esa indicación, comenzaron a evaluar alternativas. “Necesitábamos un camión forestal para La Loma y otro para Mallín, en buenas condiciones”, explicó. Así iniciaron la búsqueda de presupuestos, priorizando referencias de otros cuarteles y la capacidad operativa de los vehículos.
Un primer camión que llegó con graves fallas
El proceso se complicó apenas arribó el primer camión adquirido. Martiñuk aseguró que el vehículo fue pagado antes de ser revisado, algo que el Cuerpo Activo advirtió apenas tuvo acceso a la unidad.
“Encontramos muchas falencias. Ruedas perdiendo aceite, un cable de acero a punto de cortarse, crucetas sin engrase y óxido por todos lados. Ni el motor le habían lavado”, detalló.
Incluso, con el uso, apareció un problema mayor: fallas en la caja de cambios, especialmente en tercera marcha.
“¿Cómo vamos a seguir comprando al mismo vendedor?”
Ante ese panorama, los bomberos recomendaron frenar las compras restantes hasta aclarar el estado real de los otros camiones. Pero, según denuncian, no fueron escuchados.
“Cuando presentamos la queja con fotos y detalles, nada. Estaban más apurados en cerrar el trato del resto de los camiones que en escuchar a tu bombero”, lamentó Martiñuk.
Aunque se habían anunciado tres camiones, hasta ahora no llegó ninguno más, y el cuartel desconoce cuándo arribarán o en qué condiciones.
La responsabilidad en las compras y las acusaciones públicas
Consultado por el señalamiento con nombre y apellido que hizo el presidente, Martiñuk respondió:
“Está bueno que nos nombren, porque acá tenemos nuestra réplica. Nosotros solo presentamos los vehículos que necesitábamos. Ellos tienen la potestad de hacer el negocio”.
En otras palabras, el Cuerpo Activo sostiene que no interviene en las operaciones comerciales, sino en la evaluación técnica del equipamiento.
Los kits forestales y el debate por el IVA
Otro punto crítico gira en torno a la compra de 10 kits forestales para solo tres vehículos, operación que generó desconcierto dentro del cuerpo activo.
“Yo pregunté a quién iban destinados, quién iba a capacitar a la gente y quién se hacía responsable civilmente. Si vos vendés algo, tenés que capacitar”, señaló Martiñuk.
El bombero también se refirió a las facturas irregulares:
Algunas llegaron sin IVA.
Luego aparecieron facturas con IVA, pero no coincidían con los montos pagados.
Y varios comprobantes tenían fecha 9 de septiembre, pese a corresponder a compras realizadas durante incendios meses antes.
“Somos una asociación civil exenta de IVA. ¿Cómo vamos a vender con IVA? ¿Hasta qué punto es legal? Las cosas tienen que ser claras”, subrayó.
Subsidio rechazado y nuevas dudas administrativas
Finalmente, Martiñuk aseguró que el subsidio que buscaba obtener la Comisión Directiva habría sido rechazado, ya que “no coincidían las fechas de entrada del dinero en el cuartel” con las facturas presentadas.
“Las cosas tienen que ser claras”
Con un tono moderado pero firme, Martiñuk insistió en que el objetivo es simplemente transparentar lo ocurrido.
“Yo lo lamento, pero si se compró a un precio, hay que ajustar a ese precio. No pueden venir después facturas para pagar más. No entendemos por qué y sería bueno que alguien lo explique”, concluyó.
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