La discusión paritaria entre los trabajadores municipales y el Ejecutivo de El Bolsón continúa abierta y, a pocos días de finalizar septiembre, todavía quedan puntos que impiden alcanzar un acuerdo definitivo. Rosa Mesa, delegada de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), explicó cuál es la postura definida por los trabajadores en asamblea y sostuvo que una de las principales diferencias pasa por la manera en que se incorporarán los $50.000 planteados en la negociación.
Señaló que la posición de los trabajadores es que ese monto quede efectivamente incorporado en el recibo de haberes a partir de diciembre y forme parte de la paritaria correspondiente a 2026. Según explicó, esta condición resulta fundamental para que la recomposición salarial tenga continuidad y no quede establecida solamente como un bono.
“La postura que tenemos en la asamblea de los trabajadores es que esos 50 mil pesos, que son los 50 de la discordia, queden en el recibo de haberes en el mes de diciembre para que así sí sean los 160 que dice el intendente”, sostuvo la representante gremial.
Mesa puso como ejemplo la situación de los empleados comprendidos en las categorías salariales más bajas y aseguró que, sin contemplar esos $50.000, el incremento sería considerablemente menor. “Yo te puedo hablar de una categoría más baja: sin los 50 mil pesos, que van a tener recién en diciembre, son 99 mil, no llegan a 100 mil pesos”, explicó.
La dirigente aclaró que, en esta instancia de la negociación, la discusión ya no pasa solamente por la diferencia entre los $200.000 originalmente reclamados por los gremios y la propuesta formulada por el Ejecutivo, sino fundamentalmente por la modalidad bajo la cual quedaría reconocido el último tramo de $50.000.
En ese marco, destacó que tanto UPCN como ATE mantienen participación en el reclamo y que la posición surgida de las asambleas establece una condición concreta para avanzar hacia un acuerdo: que esos $50.000 formen parte de los haberes desde diciembre y sean considerados dentro de la paritaria de este año.
Mesa explicó que recibieron una comunicación del Ejecutivo vinculada con la propuesta y remarcó que la preocupación de los trabajadores está puesta especialmente en lo que pueda ocurrir durante la negociación salarial de 2027. Según planteó, si los $50.000 son abonados como un bono que continúa pagándose hasta la apertura o cierre de una nueva paritaria, existe el temor de que posteriormente ese monto sea tomado por el municipio como parte de la recomposición del próximo año.
“Si se reciben esos 50 mil pesos como bono en diciembre, lo que el Ejecutivo dice es que lo van a seguir cobrando hasta que cerremos nueva paritaria. ¿Pero qué va a pasar? Ya tenemos 50 mil pesos a favor del Ejecutivo para la paritaria 2027”, advirtió.
Desde UPCN entienden que esa situación podría condicionar la próxima discusión salarial y reducir el margen de incremento durante los primeros meses del año que viene. Por ese motivo, Mesa insistió en que la incorporación formal al recibo de sueldo desde diciembre es uno de los requisitos planteados por las sucesivas asambleas de trabajadores.
A esta diferencia se suma otro punto que UPCN considera pendiente: las asignaciones familiares. La delegada sostuvo que los trabajadores reclaman que el incremento correspondiente tenga carácter retroactivo al mes de julio, dado que el tema comenzó a discutirse cuando se abrió la actual negociación paritaria.
“la asamblea solicita, que el aumento de las asignaciones familiares sea retroactivo al mes de julio, porque eso lo venimos trabajando desde el mes de julio”, indicó Mesa, quien recordó que la negociación comenzó durante ese mes y todavía continúa sin cerrarse a fines de septiembre.
También señaló que inicialmente se había planteado la posibilidad de efectuar ese pago mediante una planilla complementaria, algo que, según afirmó, todavía no ocurrió. Para UPCN, por lo tanto, la cuestión de las asignaciones familiares debe quedar resuelta junto con los puntos salariales antes de considerar cerrada la discusión.
Mientras se desarrollaba la entrevista, los trabajadores se preparaban para una nueva asamblea y representantes de ATE, entre ellos Sandra Contreras, también se encontraban dialogando con los empleados municipales. La definición continuará dependiendo de lo que resuelvan los trabajadores reunidos en asamblea.
Aunque las posiciones parecen haberse acercado respecto de los montos inicialmente planteados, UPCN sostiene que todavía es necesario resolver cómo quedarán incorporados los $50.000 y qué sucederá con la retroactividad de las asignaciones familiares. Para el gremio, esos puntos son determinantes para que la propuesta pueda ser puesta a consideración y finalmente aprobada por la asamblea de trabajadores municipales.
