Un grupo de familias de los sectores de Los Hornos Sur y Cipresal manifestó su preocupación por la aprobación de una ordenanza vinculada con la creación de una supuesta reserva forestal denominada “La Barda”. Iván y Martín López, referentes de los vecinos que se acercaron al municipio de El Bolsón, aseguraron que nunca fueron consultados sobre la iniciativa y reclamaron precisiones respecto de los límites del área que podría quedar afectada.
“Básicamente lo que está pasando es que nos desayunamos el jueves con que estamos, en parte, dentro de una reserva forestal”, explicó Iván López. Según relató, los vecinos tomaron conocimiento de que la Junta Vecinal del barrio Los Hornos habría impulsado una petición relacionada con la creación de la reserva, pese a que, según sostiene, ese organismo barrial no tendría competencia sobre el sector en el que viven las familias reclamantes.
López señaló además que meses atrás realizó una consulta ante la Municipalidad por los datos catastrales correspondientes a su domicilio y, según afirmó, le indicaron que el sector no estaba catastrado. A partir de esa situación cuestionó que otra junta vecinal pueda avanzar con una propuesta que alcance a los vecinos sin haberlos convocado previamente.
El vecino aseguró que integrantes de la junta habían recorrido el lugar anteriormente y que, al ser consultados, les habían mencionado la posibilidad de realizar una plaza o generar algún espacio verde. Sin embargo, sostuvo que posteriormente se encontraron con la presentación de un proyecto para establecer una reserva forestal.
Martín López, hermano de Iván y también integrante del grupo que llevó el reclamo al municipio, estimó que solamente en la zona baja habría unas diez familias involucradas, a las que podrían sumarse vecinos del sector conocido como Cipresal. También señaló que, de acuerdo con la información que recibieron, se habla de aproximadamente 26 hectáreas destinadas a la reserva, aunque cuestionó la precisión de la documentación cartográfica que pudieron observar.
Los vecinos mantuvieron conversaciones con personal del área de Catastro municipal. Martín explicó que allí les aseguraron que no serían afectados, aunque sostuvo que todavía persisten las dudas porque, según su consideración, no existe información suficientemente precisa respecto de cómo quedaría delimitada la reserva.
Uno de los principales planteos del grupo es justamente que se establezcan con claridad los límites. Los vecinos solicitaron que se informe, mediante documentación catastral y mediciones de geoposicionamiento, cuál sería exactamente el territorio comprendido por la reserva y de qué manera podría afectar a quienes actualmente viven en el sector.
Durante las gestiones también dialogaron con integrantes del Concejo Deliberante. Según afirmaron Martín e Iván López, las concejales Sofía Seroff y Rosa Monsalve les manifestaron que acompañaron el proyecto porque consideraron positiva la iniciativa, pero que no conocían concretamente la ubicación del área alcanzada.
En ese sentido, las familias presentaron notas para solicitar al intendente Bruno Pogliano que proceda a vetarla. Iván López, quien además indicó que es abogado, sostuvo que, a criterio de los vecinos, la norma podría encontrarse “viciada de nulidad” por la forma en que se habría desarrollado el procedimiento previo a su aprobación.
De acuerdo con su relato, el proyecto habría surgido a partir de una presentación realizada el 8 de agosto por una junta vecinal que, según cuestionan, no tendría competencia territorial sobre el lugar. Posteriormente, el 1 de septiembre, la iniciativa fue votada. Los vecinos consideran que el tratamiento se realizó en un período demasiado breve y sin una consulta adecuada a quienes viven en el sector.
También plantearon interrogantes acerca de la participación de otros organismos que, a su entender, deberían haber sido consultados. Iván López mencionó particularmente al Departamento Provincial de Aguas (DPA), debido a que el área comprendería sectores con ojos de agua, y señaló que tampoco conocen qué intervención tuvo el Consejo Ambiental.
Ante este escenario, Martín e Iván López insistieron en que no se oponen simplemente a una iniciativa de protección ambiental, sino que reclaman conocer con precisión qué territorio comprende, cuáles son sus límites y qué consecuencias podría tener para las familias que viven allí.
Por ese motivo, el pedido concreto de los vecinos es que la ordenanza no sea promulgada y sea vetada por el Ejecutivo municipal, para que la iniciativa pueda ser revisada y, antes de cualquier nueva decisión, se determine mediante información catastral y mediciones precisas cuál es el área involucrada y se consulte a quienes residen en el lugar.