Una vecina del sector de Valle Escondido, sobre la Ruta Provincial 16, en el ejido de Lago Puelo, denunció la tala de un antiguo ciprés que formaba parte del paisaje del lugar desde hacía décadas y que, según relató, había sido preservado durante anteriores intervenciones realizadas en el sector.
Marianela Mayo decidió hacer pública la situación y puso especial énfasis en que su intención es visibilizar lo ocurrido de manera respetuosa, aunque calificó como una “crueldad” la decisión de cortar el ejemplar. “Queremos visibilizar de una manera muy amorosa, si se quiere, muy respetuosa, esta crueldad, porque otra cosa no es”, expresó.
El punto central del reclamo está relacionado con la historia del ciprés y las diferentes obras que se realizaron a su alrededor sin necesidad de derribarlo. Según explicó Mayo, en el año 2009 se ejecutaron trabajos correspondientes al paso de una red de gas y en aquella oportunidad el árbol fue respetado. Años después, en 2017, se produjo la apertura del pasaje y nuevamente se tomó la decisión de conservarlo.
“En el 2009 pasó una red de gas y se respetó el ciprés. En el 2017 se abrió este pasaje y se respetó este ciprés”, recordó la vecina, quien ahora busca respuestas para conocer qué cambió y por qué, en esta oportunidad, se determinó su tala.
De acuerdo con su relato, actualmente se están desarrollando trabajos vinculados con la construcción de una red eléctrica en el sector. Antes de que se concretara el corte, Marianela aseguró que habló personalmente con los operarios que se encontraban realizando las tareas y les consultó qué podía hacer y ante quién debía gestionar para evitar que el árbol fuera afectado.
La vecina sostuvo que, en ese primer diálogo, recibió como respuesta que los cipreses no se cortaban. Sin embargo, posteriormente los trabajadores le habrían indicado que tenían una orden directa para talar específicamente ese ejemplar.
“Pregunté: ‘¿Qué tengo que hacer? ¿A dónde tengo que ir? ¿Con quién tengo que hablar para que respeten el ciprés?’. Me dijeron que los cipreses no se cortan”, . No obstante relató , señaló que finalmente los operarios manifestaron que “tenían orden directa de talar el ciprés”.
La situación generó el reclamo de la vecina, quien cuestiona especialmente que un árbol que logró permanecer en pie durante décadas y fue preservado frente al avance de otras obras de infraestructura, como el tendido de gas y la apertura del pasaje, haya sido finalmente cortado durante los actuales trabajos para la construcción de la red eléctrica.
Desde Valle Escondido, el planteo busca ahora visibilizar lo sucedido y obtener explicaciones respecto de quién impartió la orden y cuáles fueron los motivos que determinaron la tala de un ciprés que, para los vecinos del lugar, no era solamente un árbol más, sino parte de la historia y del paisaje cotidiano del sector.
