La creación del Corredor de los 5 Grandes marca un antes y un después para la conservación marina en Río Negro y suma a la provincia a una corriente internacional que busca proteger los océanos. Por decisión del Gobernador Alberto Weretilneck, la Provincia impulsó esta iniciativa junto con la Fundación Por el Mar, que aportó conocimiento científico a través de dos años de investigación para identificar la importancia de este ecosistema y sentar las bases de una protección que trasciende las fronteras provinciales.
“Desde el principio trabajamos de manera muy mancomunada con
la Secretaría de Ambiente y las demás dependencias, buscando los argumentos
científicos de por qué esto es importante”, explicó Martina Sasso, directora de
la Fundación Por el Mar. Durante dos años se realizaron campañas de
investigación en el mar, con científicos argentinos y de otros países, para
estudiar las especies y los procesos naturales que hacen del Golfo San Matías
un ambiente clave para la biodiversidad.
El resultado es una nueva área natural protegida que
representa un avance para Río Negro y, al mismo tiempo, se inscribe en un
desafío global: conservar el 30% de las aguas del planeta. Con la incorporación
del corredor y las áreas que ya existían en el Golfo San Matías, la superficie
marina protegida de este sector pasa de alrededor del 8% al 23%, acercándose a
esa meta internacional.
“Es algo novedoso, tanto para Argentina como para el resto
del mundo, que se empiecen a integrar las distintas matrices productivas”,
señaló Sasso. La iniciativa propone armonizar la conservación con la pesca, el
turismo y el desarrollo energético, en un contexto en el que resulta
fundamental anticiparse a los cambios y establecer criterios para el uso
responsable del espacio marino.
Para Sebastián García, el coordinador de la Fundación Por el
Mar en Río Negro, la aprobación también tiene un valor histórico: “Es el primer
área natural protegida en casi 20 años en la provincia”. Además de proteger la
biodiversidad, la nueva figura establece un marco normativo para ordenar las
actividades que se desarrollan en el Golfo San Matías y anticipar posibles
conflictos frente al crecimiento del tráfico marítimo y de los distintos
sectores productivos.
El alcance de esta decisión también puede proyectarse fuera
del país. La creación de áreas marinas protegidas y el cuidado de los
corredores migratorios y ecológicos forman parte de una tendencia mundial. En
ese escenario, Río Negro se incorpora con una experiencia que combina
investigación, planificación y articulación institucional para conservar un
ambiente de importancia regional e internacional.
El Corredor de los 5 Grandes también abre una oportunidad
para posicionar la costa rionegrina como destino de turismo de naturaleza. La
posibilidad de observar orcas, tiburones, delfines, ballenas y lobos marinos,
junto con otros componentes de la biodiversidad, ofrece una propuesta singular
para atraer visitantes durante todo el año y generar oportunidades para las
comunidades locales, los prestadores turísticos y las economías de la región.
“Esta área puede potenciar el turismo de naturaleza y
generar oportunidades para las comunidades locales y para quienes apuestan por
la costa rionegrina durante todo el año”, destacó García. En ese sentido, la
conservación no se plantea como un límite al desarrollo, sino como una
herramienta para planificarlo, cuidar los recursos naturales y sostener las
actividades que dependen de ellos.
La creación del corredor deja así una marca en la historia
ambiental de Río Negro: por primera vez en casi dos décadas, la provincia
incorpora una nueva área natural protegida y da un paso hacia una gestión del
mar basada en evidencia científica, cooperación y planificación a largo plazo.
Un logro construido con el aporte de la Fundación Por el Mar y que proyecta al
Golfo San Matías como parte de un compromiso que hoy involucra a comunidades y
países de todo el mundo.
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