El jugador se descompensó durante un partido, una enfermera inició la RCP y sus compañeros lo trasladaron en una camioneta hasta el hospital.
Un partido de fútbol que se desarrollaba con normalidad terminó en una situación dramática cuando uno de los jugadores se desvaneció dentro de la cancha y necesitó asistencia de urgencia. La respuesta ante la emergencia generó fuertes cuestionamientos por las dificultades que se presentaron para trasladarlo y asistirlo.
El episodio ocurrió durante la tarde del sábado en el predio Cubito de Neuquén, mientras se disputaba un encuentro correspondiente al Torneo Don Pedro. El futbolista, identificado como José Alberto Crespo e integrante del equipo La Banda de Judiciales, se desplomó sobre el campo de juego y comenzó a convulsionar.
La situación generó desesperación entre sus compañeros y las personas que se encontraban en el predio. Ante la gravedad del cuadro, comenzaron a pedir asistencia médica mientras el jugador permanecía tendido sobre el césped.
Una ambulancia que no arranco.
Mientras se intentaba resolver la situación, una enfermera que se encontraba entre el público intervino y comenzó a realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) sobre el campo de juego.
La asistencia resultó clave ante la urgencia del cuadro. Sin embargo, la demora y la falta de elementos adecuados para responder a una emergencia provocaron preocupación entre quienes presenciaron la escena.
Lo cargaron en una camioneta para llegar al hospital
Ante la necesidad de trasladarlo cuanto antes, sus propios compañeros tomaron una decisión desesperada: cargaron al jugador en la caja de una camioneta particular para llevarlo hasta el Hospital Bouquet Roldán.
La situación fue todavía más crítica durante el trayecto. Mientras el vehículo avanzaba hacia el centro de salud, continuaron realizando maniobras de reanimación para intentar mantenerlo con vida.
Una vez que ingresó al hospital, trascendió que los profesionales confirmaron la gravedad del cuadro: Crespo habría sufrido tres paros cardíacos consecutivos.
El futbolista quedó internado en terapia intensiva y, según la información difundida por sus allegados, permanece en coma farmacológico y en estado crítico.
Reclaman desfibriladores y una cobertura médica adecuada
El caso generó preocupación dentro del ambiente del fútbol amateur y volvió a poner en discusión las condiciones de seguridad sanitaria con las que cuentan los torneos que reúnen a numerosos jugadores cada fin de semana.
Allegados al futbolista y participantes de la liga denunciaron públicamente la falta de desfibriladores externos automáticos (DEA) operativos en el predio y cuestionaron el funcionamiento de la cobertura médica prevista para este tipo de competencias.
La preocupación de quienes participan del torneo también está relacionada con que, según denunciaron, no sería la primera vez que se registra una emergencia médica de estas características en una cancha. Incluso señalaron que hubo antecedentes con desenlaces fatales durante partidos disputados en estos espacios.