El instructor de esquí Marcelo Solari, nacido y criado en El Bolsón, se prepara para vivir uno de los acontecimientos más importantes de su carrera profesional. En abril viajará a Vail, Colorado, Estados Unidos, para participar del Interski, un congreso mundial que se realiza cada cuatro años y reúne a representantes de 36 naciones. Su incorporación al equipo nacional de demostradores representa un importante reconocimiento a su trayectoria, su formación y los años de dedicación a una actividad que comenzó a practicar cuando apenas tenía tres años en el cerro Perito Moreno. Por Fabian Balasz.
Solari compartió su alegría por haber sido seleccionado para representar a la Argentina en este encuentro internacional, donde los mejores profesionales de cada país presentan sus técnicas de enseñanza y demostración sobre la nieve. El instructor explicó que el Interski constituye uno de los acontecimientos más relevantes del ámbito de la enseñanza del esquí, ya que permite reunir diferentes metodologías, intercambiar conocimientos y conocer los avances técnicos que se desarrollan en distintas partes del mundo. En esta oportunidad, la delegación argentina estará integrada por diez profesionales que debieron atravesar un exigente proceso de selección para conseguir un lugar en el equipo nacional.
Solari explicó que en Argentina la formación de instructores se encuentra organizada a través de la Asociación Argentina de Instructores de Esquí y Snowboard (AADIDES), institución que establece distintos niveles de capacitación profesional. Según detalló, la formación contempla cinco niveles, de los cuales los primeros tres habilitan para desarrollar tareas de enseñanza con alumnos de diferentes edades, mientras que el cuarto corresponde a los demostradores de la técnica argentina y el quinto representa la máxima categoría, destinada a profesores y examinadores de nuevos profesionales. Precisamente, Marcelo alcanzó este último nivel, una condición que le permitió participar del proceso de selección para integrar la representación nacional.
El instructor destacó que conseguir un lugar entre los diez representantes argentinos no fue una tarea sencilla. Actualmente, dentro de la asociación existen algo más de 80 profesionales que alcanzaron el nivel cinco, de los cuales aproximadamente 60 se presentaron a la preselección del equipo nacional. Después de atravesar diferentes instancias de evaluación, solamente diez lograron superar las exigencias establecidas. Sin embargo, aclaró que el proceso no se limita exclusivamente a demostrar habilidades sobre los esquíes, sino que contempla una formación integral que incluye conocimientos técnicos, capacidades pedagógicas, dominio de idiomas extranjeros, ética profesional y aptitudes para transmitir conocimientos a otros instructores.
"No basta con ser solamente bueno demostrando la técnica, sino también enseñando, demostrando a nivel metodológico y pedagógico, a nivel de conocimiento técnico", explicó Solari, quien agregó que otro de los requisitos fundamentales fue contar con conocimientos de inglés, además de demostrar capacidad para dictar cursos y disponibilidad para asumir los compromisos de la selección nacional. En ese sentido, reconoció que el nivel de los participantes fue sumamente elevado y que alcanzar el objetivo demandó muchas horas de entrenamiento, preparación y perfeccionamiento profesional. "Hubo que entrenar muchísimo, mejorar día a día y por suerte se pudo llegar", expresó con satisfacción.
Más allá del reconocimiento internacional, uno de los aspectos más emotivos de la entrevista estuvo relacionado con sus comienzos en El Bolsón y el vínculo que mantiene con el cerro Perito Moreno, donde dio sus primeros pasos sobre la nieve. Solari recordó que comenzó a esquiar cuando tenía apenas tres años, formando parte del club de esquí local, en una época en la que el centro invernal tenía una infraestructura muy diferente de la actual. Aquellos años estuvieron marcados por las dificultades para acceder al equipamiento adecuado y por el esfuerzo que significaba practicar este deporte, aunque esas limitaciones nunca impidieron que continuara desarrollando su pasión.
"Yo aprendí a esquiar a los tres años acá en Perito Moreno, en el club de esquí. Cuando el centro de esquí no era lo que es hoy, con el viejo poma, subir caminando. No teníamos el equipamiento necesario para esquiar, pero igual esquiábamos", recordó con emoción. Al repasar aquel camino recorrido, reconoció que todavía le cuesta dimensionar lo que significa haber alcanzado semejante reconocimiento profesional. "La verdad que todavía no termino de caer, porque esto es un largo proceso. Ver de dónde salimos y a dónde somos capaces de llegar es muy lindo", manifestó, dejando en evidencia el valor que tiene para él representar al país después de haberse formado deportivamente en su localidad natal.
En relación con las expectativas para el encuentro internacional, Solari explicó que será la primera vez que participe del Interski como integrante de la selección argentina, por lo que considera que la experiencia representará una oportunidad extraordinaria para continuar creciendo profesionalmente. Aunque ya consiguió uno de los principales objetivos de su carrera, aseguró que todavía quedan varios meses de preparación, entrenamiento y perfeccionamiento antes de viajar a Estados Unidos. También destacó que uno de los aspectos más enriquecedores del congreso será la posibilidad de observar directamente las técnicas utilizadas por los representantes de las otras naciones y compartir experiencias con profesionales que desarrollan su actividad en diferentes centros de esquí del mundo.
"Creo que va a ser una experiencia hermosa porque ahí vemos la técnica de 36 naciones, enriquecemos la nuestra e intercambiamos conocimientos. Nosotros hacemos esto, ustedes hacen aquello", explicó el instructor, quien remarcó que el verdadero valor de participar en este tipo de encuentros no termina con las demostraciones internacionales. Por el contrario, sostuvo que todos los conocimientos adquiridos posteriormente regresan a la Argentina y se incorporan a los cursos de formación y perfeccionamiento que dictan los profesores, generando un beneficio para otros instructores y para el desarrollo de la enseñanza del esquí en el país.
En ese contexto, Marcelo también reflexionó sobre la importancia de mantener una actitud de aprendizaje permanente, incluso después de haber alcanzado el máximo nivel dentro de su profesión. Según explicó, las exigencias que plantea la formación de instructores obligan a mejorar continuamente, tanto en los aspectos deportivos y técnicos como en las capacidades humanas y profesionales. "Te obliga a crecer como persona, a crecer como profesional, a ser bueno en todos los aspectos. Nunca llegamos a un nivel en el que ya está todo aprendido", señaló, destacando que la búsqueda constante de superación constituye uno de los pilares fundamentales de su actividad.
La participación de Marcelo Solari en el próximo Interski representa también un motivo de orgullo para El Bolsón y para quienes forman parte de la historia del esquí en el cerro Perito Moreno. Su trayectoria demuestra cómo una pasión que comenzó durante la infancia, en un centro de esquí que todavía estaba lejos de contar con las instalaciones actuales, puede transformarse con esfuerzo, capacitación y perseverancia en una carrera profesional de proyección internacional. De aquellos primeros ascensos caminando por la montaña hasta integrar un equipo de diez representantes argentinos seleccionados entre decenas de profesionales de máximo nivel, el camino recorrido refleja años de dedicación y compromiso con el deporte.
Finalmente, entre recuerdos, expectativas y el humor que caracterizó la entrevista con Noticias del Bolsón, Solari dejó en claro que afrontará este nuevo desafío con entusiasmo, responsabilidad y muchas ganas de seguir aprendiendo. En abril, cuando se reúna con representantes de 36 naciones en las pistas de Vail, llevará consigo no solamente la técnica argentina de esquí, sino también una historia profundamente vinculada con El Bolsón, el cerro Perito Moreno y una comunidad que lo vio crecer. De aprender a esquiar a los tres años en las montañas de su pueblo a representar a la Argentina en uno de los encuentros más importantes del mundo, Marcelo Solari se prepara para escribir una nueva página en su trayectoria deportiva y profesional.



