Como si él lo hubiera dicho, quizá este poema de Joaquín Areta, podría haber sido el preludio de su epitafio…
“Quisiera que me recuerden
por haber hecho caminos,
por haber marcado un rumbo,
porque emocioné su alma,
porque se sintieron queridos
protegidos y ayudados,
porque nunca los dejé solos,
porque interpreté sus ansias,
porque canalicé su amor.
Quisiera que me recuerden
junto a la risa de los felices,
la seguridad de los justos,
el sufrimiento de los humildes.
Quisiera que me recuerden
con piedad por mis errores,
con comprensión por mis debilidades,
con cariño por mis virtudes.
Si no es así, prefiero el olvido,
que será el más duro castigo
por no cumplir con mi deber de hombre"
Los compañeros que lo conocimos por su audacia y su visión política, por sus principios tranformados en acciones de gobierno, en defensa de la independencia económica, la justicia social, la soberanía política y los derechos humanos; hoy lo
recordamos como él hubiera querido, por haber abierto camino y habernos marcado
el rumbo.
¡Néstor vive en la militancia!
KALEUCHE Intendente