Ante declaraciones en sentido contrario del abogado defensor del único imputado por retener durante cinco horas a su ex pareja, ayer desde la Comisaría 12° confirmaron que en el expediente judicial –que se remitió al juez Ricardo Calcagno-, consta un certificado médico extendido en el hospital de El Bolsón donde constan hematomas y golpes varios.
Según resaltó el letrado del foro local, “la chica ha pasado por el hospital donde no se constató ningún golpe, sólo los dichos de la chica que fue solamente un cachetazo, no hay hematomas graves”.
Sin embargo, el subcomisario Rafael Godoy dijo ayer en rueda de prensa que “existe un certificado medico, firmado por una doctora del hospital local, donde consta que la joven presenta varios hematomas, entre otros lesiones”.
El funcionario policial recordó además que “el joven imputado se hizo presente en la comisaría junto a su defensor, oportunidad en que entrego el celular que la mujer denunció que le había quitado”.
Según la versión del abogado, el acusado –de 20 años-, habría intentado terminar con una relación de noviazgo, motivo por el cual ella habría comenzado a golpearlo obligándolo “a defenderse con una cachetada”.
En concreto, la chica –de 18 años-, radicó una denuncia por “amenazas calificadas, lesiones, privación ilegítima de la libertad y hurto”, donde su ex pareja la mantuvo secuestrada por cinco horas bajo amenazas de apuñalarla.
Ocurrió durante la tarde del pasado viernes, cuando el imputado la fue a buscar al comercio de Lago Puelo donde trabaja.
Según trascendió, habían roto la relación hace unos dos meses y la joven accedió porque le pidió en buenos términos “una carla tranquila”.
No obstante, a poco de desandar el camino hacia El Bolsón, el sujeto habría trabado las puertas y le mostró un cuchillo, con la intención de amedrentarla. También le quitó el celular para que no intente pedir ayuda.
Luego de dar vueltas en la camioneta Toyota Hilux, propiedad de su padre, el abusador se detuvo frente a un kiosco de la avenida San Martín al 3.200, ocasión que fue aprovechada por la mujer para salir corriendo y pedir ayuda a los playeros de la estación de servicio Jalil, desde donde avisaron a la policía.
Cuando llegó el patrullero, el joven había huido del lugar y recién se presentó a la guardia de la comisaría al día siguiente, acompañado de su abogado (el mismo que defendió en su momento al chofer de Salud Pública, acusado de asesinar a Graciela Angulo), aunque no prestó declaración y se limitó a notificarse de la causa. Enseguida quedó en libertad.
En tanto, la jovencita fue llevada hasta el hospital, donde se comprobaron lesiones de distinto carácter, le practicaron las primeras curaciones y le recetaron calmantes. Más tarde volvió a la sede policial para dejar asentada la correspondiente denuncia.