Un hombre radicado hace apenas dos meses en El Bolsón, denunció ayer que autores desconocidos ingresaron a su domiclio del barrio Irigoyen y se alzaron con dos mil pesos y varios elementos personales.
El hecho fue confirmado por el subcomiario Walter Toledo, quien vinculó a los posibles autores con los mismos que durante el fin de semana ingresaron a la casa de una mujer mayor, en calle Dorrego, de donde sustrajeron una notebook.
La pista principal con que cuentan los investigadores se remite a las pruebas aportadas por una cámara de seguridad de las inmediaciones, donde se oberva con nitidez a dos parroquianos que a las 8 de la mañana estaban ingiriendo cervezas y comiendo papas fritas en la vereda.
Al parecer, uno de ellos fue el protagonista del atraco contra la anciana, que despertó con el ruido de una ventana forzada. Claro, se demoró unos 10 minutos en encontrar el celular y llamar a la comisaría; tiempo que fue utilizado por los malvivientes para huir.
Al menos uno de ellos está identificado y la policía esperaba una orden de allanamiento para detenerlo.
En el interín, los mismos personajes serían los autores del robo contra el vecino recién llegado, quien ya comprobó la inseguridad que soporta la ciudad.
Loquito
En coincidencia, los uniformados debieron reducir a un sujeto de pelo largo que ayer por la mañana protagonizó desmanes en la oficina de informes turísticos, en pleno centro de la ciudad.
No trascendieron las razones que dieron origen al escándalo, pero fueron los mismos empleados quienes alertaron a la policía. Al llegar, detuvieron al revoltoso (residente en la comarca) y lo trasladaron hasta la comisaría para identificarlo y notificarlo de la contravención.