Una nueva batalla se desarrolló este miércoles. El teatro de operaciones: la plenaria en la Legislatura. Durante varias horas uno y otro bando, que supieron ser aliados, se tiraron con todo. Hubo disparos de arma corta, escopetazos, bazucazos, torpedos y al final una bomba neutrónica que dejó herida a una generala, por lo que cuesta imaginar qué terribles consecuencias podrá ocasionar en la gran guerra.
En esta lucha fratricida, donde se disputan intereses económicos, políticos, religiosos y hasta cuestiones personales, las fuerzas están parejas y cualquier baja o deserción desequilibra el escenario.
Durante la batalla, en un sector se atrincheró el grupo que se proclama más tradicional, reivindica mantener la pureza del ideario, pero tiene un comando local dirigido por una destacada estratega que mutó hace poco tiempo a este bando, por lo que genera resquemores y asquito en el alma de los apóstoles. Su líder natural viene todas las semanas desde La Meca, genera reuniones con los cabecillas locales, se entremezcla en el Comercio, anuncia obras y deja órdenes para cumplir en su ausencia.
En otro extremo, en el sur del amplio salón del cuarto piso, se apostó el brujismo, gente progre que formó un no tan grande frente y se identifica con la compañera del Che en Bolivia, los movimientos sociales y Evita.
En el medio, casi como espectador, se ubicó un grupo de viejos dirigentes radicalizados, con la artillería mojada desde el 25 de septiembre.
A pesar de su anterior convivencia, el brujismo y los apóstoles ya no se perdonan absolutamente nada, se cuestionan todo, puntos, comas, hasta silencios.
Instantáneas de la guerra:
En el bautismo de fuego Ana (Re) Ida hizo tambalear a Palmieri.
Más tarde Torres, el docente, con su elegante estilo convocó a Cesar Miguel para hablar del proyecto de Turismo: “Che, macho, vení “, le sugirió un par de veces.
“Está chicaneando ese boludo”, dijo Susana, ya muy malhumorada con el pequeño representante de El Bolsón.
En medio del artificio, Silvia era un horno y no pudo con su genio. Enrostrándole su pasado radical, disparó contra la líder moral de los apóstoles: “Eso se hizo en su gobierno anterior”, le propinó sin la confianza del tuteo.
“En ese pasado realicé varias denuncias y usted no firmó ninguna”, retrucó Ana recontrarequete Ida.
“Denuncias que nunca prosperaron”, apuntó otro referente del brujismo.
“Denuncias que nunca prosperaron”, apuntó otro referente del brujismo.
Pero entre puja y puja no faltaron halagos. Arabela recibió piropos por su coqueto saco con tonos rojos. ¿Te lo tejió la Pichi?, preguntó un canoso y bigotudo legislador andino. “Sí”, contestó ella entre risas.
Es innegable lo atractivo que se ha puesto el campo de batalla. Veremos cómo sigue el conflicto hoy, cuando presenten armas en el recinto.
Fuente ADN