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El Centro de Estudios Patagonia (CEP) elaboró un nuevo informe: "Salud Mental Comunitaria en contexto de pandemia". La llegada de la enfermedad por coronavirus (Covid-19), nos invita repensar sobre muchos de los temas que impactan en la vida de todas las personas en el mundo entero. La salud mental sin duda es uno de los indicadores más relevantes a tener en cuenta. En este informe desarrollamos cómo atravesar este momento y con qué herramientas contamos para superarlo. El informe fue elaborado por Mirta Elvira, Psicóloga (U.B.A), Doctoranda en Salud Mental Comunitaria (UNLa), Fundadora del Centro Cultural Camino Abierto dependiente de Salud Mental Hospital Zonal Bariloche, y con una destacada trayectoria en distintos cargos de gestión relacionadas con el área de salud mental.
Resumen del informe:

 

Entendemos a la salud mental como un proceso determinado por componentes históricos, socioeconómicos, culturales, biológicos y psicológicos, cuya preservación y mejoramiento implica una dinámica de construcción social vinculada a la concreción de los derechos humanos y sociales de toda persona.

En el transcurso de la vida pueden existir momentos de desequilibrio emocional. La crisis como la que estamos atravesando por la pandemia es una excepción de la normalidad, es una interrupción de la vida cotidiana, de las rutinas, del sentido común, de la forma de organización del tiempo y el espacio. Debemos prestar especial atención a cómo se manifiesta en este contexto la salud mental de la población, y cuál es el impacto que genera el aislamiento físico; la incertidumbre de no poder prever lo que va a pasar, la crisis económica que la pandemia genera, los posibles traumas, la sensación de extrañamiento con uno y con el otro, en definitiva el grado de angustia que todo esto provoca.

 

Existen diferentes maneras de reaccionar frente a un hecho traumático y es por ello que debemos tener en cuenta que ante una situación compleja que abarca diversas aristas de la vida de las personas, las respuestas serán complejas. Teniendo en cuenta el marco general de esta problemática, consideramos primordial implementar acciones destinadas a la promoción del suministro de alimentos y de una nutrición apropiada, un abastecimiento adecuado de agua potable y saneamiento básico, la asistencia materna infantil, la inmunización contra las principales enfermedades infecciosas, el tratamiento apropiado de las enfermedades y traumatismos comunes y el suministro de medicamentos esenciales. Todos estos componentes hacen a la salud mental de una población.

Sabemos que el estrés que este desastre ocasiona lo viven de manera más desprotegida y mucho más profunda quienes no reciben ese tipo de ayuda.

 

A la pandemia en sí misma se le suman las problemáticas que sobresalen a nivel mundial como son el abuso de alcohol, trastornos depresivos y ansiosos. En segundo lugar son las lesiones, violencias, homicidios, suicidio, accidentes. Estos temas cobran una mayor relevancia al momento de pensar un plan estratégico de atención y cuidados de la salud.

 

En las crisis se profundizan los problemas que ya estaban de base, eso genera una mayor demanda y reclamo de ayuda en el plano de lo emocional. En salud mental no basta con atender sólo el síntoma, porque las causas suelen ser múltiples e impactan en la vida cotidiana de las personas. Por eso debemos dar una cobertura de atención de forma integral, esto es tener en cuenta lo biomédico, lo psicosocial, lo intersectorial, lo socio familiar y lo socio comunitario. Queremos destacar  que estos “cuidados integrales” son la base fundamental para que toda la población pueda atravesar este momento con  un mayor apoyo y capacidad de resiliencia.

 

Desde la perspectiva de la salud mental comunitaria existen diversas herramientas a tener en cuenta al momento de implementar estrategias de cuidados y atención. Desde lo comunicacional es necesario llegar al mayor número de interesados con un lenguaje sencillo, aclarar conceptos para toda la población.

 

Es prioritario tener en cuenta la accesibilidad y la continuidad de los cuidados. La atención debe estar al alcance de la población en lo geográfico, en lo cultural, económico y en lo administrativo. Es por ello que la atención primaria de la salud cobra un valor preponderante por ser la herramienta que nos permite estar más cerca de las personas, con la disposición de centros de salud por barrios, con atención interdisciplinaria en cada centro para poder abarcar el mayor abanico de demandas de la población. Esta accesibilidad va de la mano de la continuidad de los cuidados que permite brindar a lo largo del tiempo todo el apoyo necesario que la persona necesita.

 

Además de los centros de salud dentro en el ámbito comunitario y del hospital/clínica donde se atenderán las situaciones agudas, es necesario implementar todos los medios posibles de comunicación para estar lo más cercanos posibles a las personas: líneas telefónicas, redes virtuales, como así también visitas domiciliarias con el distanciamiento físico y todos los cuidados correspondientes (lavado de manos, uso de barbijos, alcohol, etc.)

 

Debemos también prestar una especial atención al cuidado de los trabajadores de la salud en contexto de pandemia, por ser una población muy expuesta no solo a los contagios sino a vivenciar altos niveles de estrés como consecuencia del arduo trabajo. Es muy importante que las instituciones implementen un espacio de cuidado para los trabajadores, más allá de los protocolos, las normas y el material de protección.

 

Más allá de la disposición de camas, de respiradores y medicamentos, están las personas que cuidan, que trabajan y que además tiene su vida privada que está atravesada también por la pandemia. Por lo que el componente más importante en cualquier análisis es el humano, son las personas.

 

En conclusión: debemos ajustar las políticas y programas prestando especial atención a que los recursos  no se  focalicen solamente en resolver el daño como ocurre en el modelo médico hegemónico sino como propone el modelo psicosocial que abarca todo el universo de las personas (social, psicológico, biológico, económico, ambiental). Es claro que de una pandemia no salimos sólo con una atención sanitaria sino que la participación comunitaria juega un rol preponderante. Es necesaria una capacitación constante a toda la población y en especial a los trabajadores esenciales. El Estado debe implementar procesos que promuevan la capacidad de brindar herramientas para adquirir poder, ese empoderamiento es el que le permite a los ciudadanos aportar con cuidados, solidaridad, ayuda y contención para con el resto de los y las ciudadanas. Este sentimiento de autorresponsabilidad entra en resonancia con los lineamientos propuestos cuando hay un Estado que cuida.
El informe completo puede descargarse del sitio web del CEP: www.cepatagonia.com.ar

 

Centro de Estudios Patagonia 

 El Centro de Estudios Patagonia es un espacio de discusión, producción de ideas y conocimiento para la construcción de una sociedad más justa e igualitaria y se propone pensar líneas de desarrollo con inclusión para la provincia de Río Negro. A partir del análisis, la investigación integral y la participación política, promovemos la elaboración de propuestas concretas para el fortalecimiento de un Estado democrático basado en el desarrollo con inclusión. El CEP está dirigido por el Senador Nacional Martín Doñate y cuenta con destacados profesionales a cargo de distintas áreas. Pueden conocerse sus líneas de trabajo e integrantes en el siguiente link:  https://www.cepatagonia.com.ar/informacion











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