En Loma del Medio, en el espacio de primeras infancias Amancay, un grupo de vecinas sostienen un jardincito comunitario, con rifas, donaciones y trabajo voluntario garantizan la alimentación y contención de 11 niños y niñas del barrio.
En el corazón de Loma del Medio, el espacio de primera infancia Amancay abre sus puertas cada día con el aroma a comida casera y las risas de los más pequeños. Allí, 11 niños y niñas encuentran no solo un lugar de cuidado y juego, sino también un plato de comida caliente, gracias al esfuerzo solidario de siete mujeres que trabajan de manera voluntaria.
“El jardincito es autogestivo, se mantiene con rifas, donaciones y la colaboración de vecinos y vecinas. Ninguna de las compañeras cobra un sueldo, todo lo hacemos a pulmón”, explicó Teresa, una de las referentes del espacio.
Cada jornada, los niños reciben desayuno, almuerzo y además llevan un refuerzo de alimentos a sus hogares. “Hoy, por ejemplo, se preparó un guiso con legumbres donadas por jubilados y vecinos”, contó.
Sin embargo, la continuidad del espacio enfrenta dificultades, la falta de reconocimiento oficial y el aumento de los costos ponen en duda cómo podrán sostenerlo el próximo año. “No vamos a cerrar, pero estamos evaluando cómo seguir. La situación del país es complicada y necesitamos apoyo para garantizar que este lugar no desaparezca”, señaló Teresa.
El espacio cumple un rol fundamental para muchas familias que deben salir a trabajar y no cuentan con otra alternativa de cuidado. “Nos duele no ser reconocidas. Hemos pedido reuniones con autoridades municipales y de educación, pero hasta ahora no hemos tenido respuestas”, agregó.
La solidaridad de la comunidad sigue siendo el pilar de Amancay. Cualquier persona o comerciante que desee colaborar puede acercarse directamente al espacio por las mañanas o comunicarse al 2944-486470.
“Este lugar es el único refugio y contención que tienen muchos chicos del barrio. Por eso seguimos, pese a todo, con la esperanza de que el esfuerzo colectivo nos permita sostenerlo”, concluyó Teresa.