Jauja inauguró “La Fábrica”, un nuevo espacio para compartir sabores y encuentros en la Ruta 16



 

Entre El Bolsón y Lago Puelo, Jauja abrió las puertas de La Fábrica, un espacio largamente soñado donde el helado, el chocolate y los productos regionales se combinan con paisaje, identidad comarcal y proyectos a futuro. “Es el lugar donde siempre quisimos mostrar lo que hacemos”, expresó su propietario, Camilo Masini.


Con emoción, abrazos y el cariño de vecinos y turistas, este jueves quedó inaugurado Jauja – La Fábrica, el nuevo espacio de la reconocida marca comarcal ubicado sobre la Ruta Provincial Nº16, en el tramo que une El Bolsón con Lago Puelo. Un punto estratégico pensado no solo como lugar de paso, sino como un sitio para quedarse, compartir y disfrutar.

“Es un sueño”, resumió Camilo Masini, propietario de Jauja, al hablar de lo que significa este nuevo espacio. “Es el lugar donde trabajamos y donde siempre quisimos mostrar lo que hacemos, que la gente pueda venir, compartir un rato, un helado, un chocolate, un momento”, señaló, visiblemente emocionado.

La inauguración estuvo marcada por gestos que reflejan el vínculo construido con la comunidad. Familias, amigos y turistas se acercaron especialmente para ser parte del momento, incluso algunos demoraron su viaje para poder estar presentes. “Pasan cosas inéditas. Lo más lindo es la buena onda y el cariño que recibimos”, destacó Masini.




El concepto del lugar es claro: ser un punto de encuentro en el camino. “Si vas para el lago o volvés, podés parar un ratito, tomar algo fresco, un café, un helado. Es un espacio que está en la mitad”, explicó. Pero además, el proyecto busca reforzar una identidad más amplia: la de la Comarca Andina. “Somos El Bolsón, Lago Puelo, El Maitén, El Hoyo, Epuyén. Somos todos lo mismo y está buenísimo reforzar esa idea”, afirmó.

El espacio invita a elegir sin apuro: helados, chocolates, alfajores, tartas, limonadas o café, todo acompañado por una vista privilegiada del entorno natural. En esta primera etapa, La Fábrica funcionará hasta las 22 o 23 horas, en un período de adaptación para evaluar el movimiento y la dinámica del lugar.

El camino hasta esta inauguración fue largo. Jauja abrió su planta el 19 de octubre de 2017 y desde entonces el sueño de contar con un local en la fábrica estuvo siempre presente. “Pasó casi una década, pero de a poco se llega”, recordó Masini.



Lejos de quedarse solo en esta apertura, el proyecto mira hacia adelante. Entre las ideas a desarrollar se encuentran un espacio pensado para las infancias y un paseo botánico con plantas nativas. Jauja es pionera en el uso de frutas patagónicas como calafate, murta o maqui, y uno de los desafíos históricos ha sido la escasez de materia prima. “No está desarrollado el cultivo nativo a gran escala, y eso nos limita mucho”, explicó.

Por eso, el próximo paso será la creación de un vivero de especies nativas, donde el público pueda conocerlas, entender su botánica y acompañar un proyecto a largo plazo que una producción, identidad y educación ambiental. “El año que viene vamos a poder plasmarlo”, adelantó.

Con más de cuatro décadas de historia —la marca fue fundada hace 43 años por sus padres—, Jauja sigue creciendo sin perder su esencia. Y ahora, con La Fábrica ya en marcha, suma un nuevo capítulo a su historia: uno que invita a frenar el paso, mirar el paisaje y saborear la identidad de la Comarca Andina.












Publicar un comentario

0 Comentarios