En la antesala de un nuevo Día del Trabajador, el aroma del locro vuelve a instalarse como protagonista en los hogares de la Comarca Andina, y uno de los nombres que se repite año tras año es el de César Peralta, reconocido cocinero local que desde hace más de 20 años sostiene una receta que ya es marca registrada en la región.

“Desde hace como 20 años, 25 años, por lo menos”, cuenta Peralta al ser consultado por sus inicios con esta preparación tan tradicional. Y lejos de innovar o modificar su fórmula, se mantiene fiel a lo que le ha dado resultado a lo largo del tiempo: “Siempre pongo lo mismo. Siempre exactamente lo mismo. La receta esta vez no la varió. Esto es como un equipo que gana y el equipo que gana no se toca”.


En un contexto económico complejo, donde los costos y la disponibilidad de productos representan un desafío, Peralta reconoce que conseguir los ingredientes no es tarea sencilla, aunque destaca el acompañamiento de proveedores locales. “Está complicado, pero se consigue. Yo trabajo con la carnicería El Novillo, ellos me guardan todo con anticipación”, explicó. Sin embargo, admite que hay cortes más difíciles de encontrar: “La panceta es la más complicada”.

A la hora de compartir su experiencia con quienes se animan a preparar locro por primera vez, Peralta no duda en remarcar la importancia de un ingrediente clave: el zapallo. “Que no escatimen en poner zapallo, es fundamental. Yo utilizo cabutia o el zapallo naranja de la zona, de Epuyén, que es muy bueno”, recomendó, y fue categórico al señalar cuál evitar: “El que no recomiendo es el anco, ese no va para el locro”.

Este año, la elaboración tendrá un tinte más íntimo. A diferencia de otras ocasiones, Peralta cocinará desde su casa y con una capacidad limitada. “Le apunté a 150 porciones y ya las tengo vendidas todas”, afirmó, aunque adelantó que suele preparar algunas extras “para los que llegan a último momento a rogarme que les dé locro”.

La demanda, como cada año, supera ampliamente la oferta. “Si hago 500, las vendo igual”, aseguró entre risas, aunque explicó que el espacio y la logística son los factores que limitan la producción.

De cara al futuro, y ante la consulta de vecinos, Peralta no descarta repetir la experiencia el próximo 25 de Mayo: “Si mi trabajo me lo permite, tengo ganas de hacer porque todos me están preguntando”.

Mientras tanto, este 1° de Mayo lo encontrará, una vez más, frente a las ollas, trabajando desde temprano y manteniendo viva una tradición que trasciende generaciones. “Voy a pasar el día trabajando, convidando y compartiendo alimentos, que eso está bueno”, cerró.

La porcion saldra $10 mil, contactarse al numero 2944362348