El CAPS de El Foyel sostiene la atención sanitaria en una amplia zona rural y destaca la importancia de las derivaciones oportunas


El Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de El Foyel continúa desempeñando un rol fundamental en el cuidado sanitario de los vecinos de una de las zonas rurales más extensas de la región. Con atención médica, enfermería y el acompañamiento de distintos organismos públicos que funcionan en el sector, el establecimiento se ha convertido en un punto de referencia para la comunidad.

Durante una recorrida por la localidad, el médico Gastón Castro (M.P. 8952) explicó cómo se organiza la atención sanitaria en el centro de salud y cuáles son los principales desafíos que enfrenta el equipo de trabajo para garantizar el acceso a la salud de los pobladores.

El profesional detalló que presta servicios en la localidad tres veces por semana. “Los días lunes hacemos visitas domiciliarias y los martes y jueves atendemos acá en el centro de salud”, señaló.

Castro remarcó que una de las principales dificultades está relacionada con las características geográficas de la zona y las grandes distancias que deben recorrer los vecinos para acceder a controles médicos periódicos. Según explicó, esta realidad condiciona muchas veces la planificación sanitaria y obliga al equipo a concentrar gran parte de sus esfuerzos en la atención de consultas espontáneas y situaciones urgentes.

“Es dificultoso llevar controles periódicos de salud por una cuestión de las distancias que manejamos acá, que es una localidad muy rural. Eso hace que estemos muchas veces más abocados a la demanda espontánea, atendiendo urgencias, que a los controles de salud como ocurre en otros lugares donde existe una mayor accesibilidad”, sostuvo.

El médico destacó además la articulación permanente que mantienen con el Hospital de Área de El Bolsón, del cual depende el CAPS de El Foyel. En este sentido, explicó que las derivaciones forman parte de una estrategia sanitaria habitual destinada a garantizar una atención adecuada cuando la complejidad del caso así lo requiere.

“Sí, es habitual derivar pacientes. Forma parte de la estructura que tenemos armada. Lo que se busca es una derivación oportuna, ya sea a la guardia o a consultorios externos cuando se necesita una evaluación más específica”, indicó.

Asimismo, precisó que muchas de estas derivaciones no responden necesariamente a situaciones de emergencia, sino que permiten acceder a estudios, especialidades médicas o tratamientos que no pueden realizarse en la localidad.

El CAPS de El Foyel integra un pequeño centro cívico junto a otras instituciones públicas como la delegación de IPROSS, el Registro Civil y el destacamento policial, conformando un espacio estratégico para la prestación de servicios esenciales a los habitantes de la zona.

La labor cotidiana del personal sanitario resulta especialmente valiosa durante los meses de invierno, cuando las bajas temperaturas y las condiciones climáticas adversas incrementan las dificultades de movilidad y acceso para muchas familias rurales.

En este contexto, el trabajo conjunto entre médicos, enfermeros y organismos provinciales continúa siendo una herramienta clave para garantizar la atención primaria y el seguimiento de la salud de los vecinos de El Foyel y parajes cercanos.
Por su parte, la enfermera Yanet Farías destacó el fuerte vínculo que existe entre el personal sanitario y los habitantes de la localidad, especialmente con los adultos mayores que residen en sectores alejados.

“La mayoría de nuestros pacientes son personas que viven desde hace muchos años en la zona. Trabajamos mucho con adultos mayores que residen en áreas rurales y que muchas veces no pueden acercarse al centro de salud. Por eso realizamos visitas domiciliarias junto al médico y la agente sanitaria Patricia Ruiz”, explicó.

Farías señaló que la realidad económica también impacta en la salud de la población rural. Muchos vecinos viven de pequeñas producciones agropecuarias, de la cría de animales o de jubilaciones mínimas, situación que obliga al equipo sanitario a redoblar esfuerzos para garantizar el acceso a medicamentos y tratamientos.

“La mayoría vive de sus ovejas, de sus vacas o de pequeñas producciones. Muchos adultos mayores cuentan únicamente con una jubilación mínima y desde el centro de salud tratamos de acompañarlos con la medicación que necesitan”, indicó.

La enfermera reconoció además que los cambios en programas nacionales destinados a la provisión de medicamentos han generado dificultades adicionales para algunos pacientes.

“Tratamos de solucionar muchas situaciones a través de los programas disponibles y cuando eso no alcanza, recurrimos al apoyo de la farmacia hospitalaria”, explicó.

En cuanto al funcionamiento de las guardias, Farías destacó el trabajo coordinado que realizan junto al personal de salud de Río Villegas para garantizar cobertura permanente en una extensa área geográfica.

“Trabajamos en conjunto con la guardia de enfermería de Villegas. Cuando una localidad está de guardia pasiva, también cubre la demanda de la otra. Es una forma de garantizar respuestas ante las urgencias en un contexto donde la ruralidad presenta desafíos muy particulares”, sostuvo.

La profesional remarcó que el conocimiento cercano de la comunidad facilita la atención sanitaria y permite responder de manera más eficiente a las necesidades de cada vecino.

“Somos una población relativamente pequeña, nos conocemos todos y conocemos cuáles son nuestras demandas. Eso ayuda mucho al momento de brindar respuestas”, agregó.

Junto al centro de salud funciona también la delegación local de IPROSS, encabezada por Rosa Barría, quien lleva una década trabajando en la localidad después de desempeñarse anteriormente en El Bolsón.

Barría destacó la importancia de brindar atención personalizada en una comunidad donde los vínculos humanos tienen un valor especial.

“Hace diez años que trabajo acá y me gusta mucho porque me permite desarrollar una tarea muy social. Acá se trabaja casi como una familia. Uno conoce a cada afiliado y trata de ayudar en todo lo que está a su alcance”, expresó.

La trabajadora valoró la sinergia que existe entre el CAPS y la obra social provincial, una articulación que facilita numerosos trámites y brinda soluciones más rápidas a los afiliados que viven en zonas alejadas de los centros urbanos.

La experiencia de El Foyel refleja una realidad compartida por muchas comunidades rurales de la Patagonia: equipos de salud comprometidos, trabajo interdisciplinario y una fuerte presencia territorial para garantizar derechos esenciales en contextos donde las distancias y las condiciones geográficas agregan complejidad a la atención cotidiana.

Mientras el invierno comienza a sentirse con intensidad en la región, el CAPS de El Foyel y la delegación local de IPROSS continúan siendo pilares fundamentales para cientos de vecinos que encuentran allí no sólo atención médica y administrativa, sino también acompañamiento y contención en el día a día.










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