En el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, que se conmemora cada 26 de junio, el coordinador del dispositivo El Altillo de El Bolsón, Luciano Troglia, remarcó la necesidad de visibilizar una problemática que muchas veces permanece oculta y destacó el trabajo permanente que realizan junto a personas que atraviesan situaciones de consumo problemático.

Durante una entrevista, Troglia explicó que esta fecha fue establecida a nivel internacional para promover acciones de concientización y prevención frente al consumo y al narcotráfico. En ese sentido, señaló que los distintos Centros Rionegrinos de Atención Integral a las Adicciones (CRAI), que actualmente suman 32 en toda la provincia, desarrollan actividades especiales para sensibilizar a la comunidad, aunque aclaró que el trabajo no se limita a una sola jornada.

"El trabajo se hace todos los días del año. Nosotros estamos permanentemente acompañando a personas que atraviesan consumos problemáticos y también desarrollando acciones preventivas cuando las instituciones educativas nos convocan", explicó.

El coordinador detalló que el dispositivo El Altillo dedica la mayor parte de su tarea a la asistencia de personas que necesitan tratamiento y acompañamiento, pero también mantiene una fuerte presencia en las escuelas. Durante este año, por ejemplo, comenzaron un trabajo integral en la Escuela N.º 318, abordando primero a los estudiantes para luego continuar con padres y docentes.

Además, anunció que el próximo sábado 27 de junio acompañarán una actividad cultural vinculada al rap, entendiendo que estos espacios también representan una oportunidad para acercarse a los jóvenes y generar instancias de reflexión y prevención.

Consultado sobre la evolución del consumo de drogas en la región tras casi dos décadas de trabajo en la temática, Troglia manifestó su preocupación por el crecimiento de las drogas sintéticas y de sustancias cada vez más peligrosas.

Si bien aclaró que el fenómeno del fentanilo todavía no presenta niveles alarmantes en la Comarca Andina como ocurre en Estados Unidos, advirtió que ya existen indicios de la presencia de sustancias adulteradas que contienen este opioide sintético.

"Sabemos que cerca de nuestra zona se han encontrado drogas como el tusi, una sustancia que puede contener fentanilo. Es una realidad que se acerca y que requiere estar muy atentos", sostuvo.

No obstante, aseguró que la principal preocupación actual continúa siendo el elevado consumo de cocaína y, especialmente, del denominado "crack", una variante procesada que genera una dependencia mucho más rápida e intensa.

"Hoy la mayoría de las consultas que recibimos están relacionadas con el consumo de cocaína. Cuando esa sustancia se transforma en crack, la capacidad adictiva aumenta considerablemente, genera mayor tolerancia y obliga a consumir cada vez más cantidad. Eso implica un enorme costo económico para quien consume y desencadena múltiples problemas personales, familiares y sociales", explicó.

Troglia también hizo hincapié en la necesidad de comenzar las tareas preventivas desde edades cada vez más tempranas. En ese sentido, indicó que actualmente muchas de las intervenciones en escuelas primarias parten del abordaje del uso excesivo de pantallas y teléfonos celulares.

"Cuando hablamos de consumo no hablamos solamente de drogas. También hablamos de otras conductas adictivas, como el uso problemático de las pantallas. A partir de esa realidad podemos abrir el diálogo con los chicos para explicar que existen otras adicciones que también generan consecuencias importantes", señaló.

Finalmente, el coordinador de El Altillo consideró que el alcohol continúa siendo el consumo problemático más extendido y naturalizado dentro de la sociedad.

"El alcohol sigue siendo el mayor flagelo porque está completamente naturalizado. Está presente en reuniones familiares, festejos y distintos ámbitos sociales. Además, todavía existen muchas falencias en el control de la venta a menores. Esa responsabilidad no debe recaer únicamente en los organismos de control; también quienes comercializan bebidas alcohólicas deben asumir un compromiso real para evitar que los menores puedan acceder a ellas", concluyó.

Desde el dispositivo El Altillo reiteraron la importancia de aprovechar la conmemoración del 26 de junio para reflexionar sobre los consumos problemáticos, fortalecer las acciones preventivas y recordar que detrás de cada situación de adicción existe una persona y una familia que necesitan acompañamiento, contención y acceso oportuno a tratamientos especializados.