Vecinos de Mallín Ahogado expresan preocupación por la construcción del nuevo portal de acceso al ANPRALE


Un grupo de vecinos de Mallín Ahogado manifestó su preocupación por la forma en que se está llevando adelante la construcción del denominado Portal Confluencia, una de las tres infraestructuras de acceso previstas dentro del Área Natural Protegida Río Azul-Lago Escondido (ANPRALE) tras el devastador incendio ocurrido el 30 de enero de 2025.

La postura fue expresada por Manuel De Lucía, reconocido vecino de la zona y referente de un grupo de pobladores de la ruralidad, quien explicó que si bien existe consenso sobre la necesidad de mejorar el control, la información y la presencia institucional dentro del área protegida, existen serios cuestionamientos sobre el lugar elegido y los métodos utilizados para la ejecución de la obra.

 De Lucía recordó que el incendio Confluencia afectó miles de hectáreas de bosque nativo y provocó importantes pérdidas materiales entre los habitantes de Mallín Ahogado, con cerca de 150 viviendas destruidas total o parcialmente. En ese contexto, señaló que la construcción de un portal de acceso puede representar una herramienta positiva para ordenar el ingreso de visitantes, brindar información ambiental y permitir una presencia permanente de guardas ambientales dentro del territorio protegido.

"Entendemos que el portal es necesario. Va a ser un lugar de información, interpretación y organización, además de permitir que los guardas ambientales tengan una permanencia efectiva dentro del área", sostuvo.

Sin embargo, el referente ambiental advirtió que los primeros trabajos observados generan inquietud debido a la intervención sobre ejemplares de bosque nativo. Según explicó, las tareas implicarían el apeo de cipreses de la cordillera, una especie protegida y considerada emblemática de la provincia de Río Negro.

"La primera llamada de atención es la incoherencia de que la propia Secretaría de Ambiente, para construir su portal, esté talando árboles vivos nativos que sobrevivieron al incendio. Son ejemplares jóvenes que representan futuros semilleros de un bosque que ya fue duramente castigado por el fuego", expresó.

Otro de los puntos que preocupa a los vecinos es la cercanía de la infraestructura con la costa del río Azul, un curso de agua de origen glaciar que conserva características ambientales de gran valor ecológico. De Lucía señaló que la concentración de visitantes en ese sector podría generar impactos negativos sobre el ecosistema.

Según explicó, la experiencia actual en la zona de la Esquina Wharton muestra situaciones de sobre tránsito, acumulación de personas, consumo de bebidas y otras actividades que generan presión sobre el entorno natural. Por ello, temen que una situación similar se reproduzca en un sector aún más sensible desde el punto de vista ambiental.

"El potencial de contaminación o alteración de las aguas del río y de las costas es una preocupación concreta. Estamos hablando de un ambiente muy frágil que debe ser preservado", remarcó.

De Lucía aclaró que el reclamo no apunta a impedir la construcción del portal ni a cuestionar la necesidad de un mayor control dentro del área protegida. Por el contrario, recordó que desde hace varios años los vecinos vienen solicitando una presencia más activa de la autoridad ambiental.

"Lo venimos pidiendo desde 2021, 2022, 2023 y 2024. Antes y después del incendio reclamamos más controles, más recorridas y mayor presencia de quienes tienen la responsabilidad de cuidar el área", afirmó.

Asimismo, planteó dudas sobre la ubicación elegida para la obra, al considerar que podría no cumplir plenamente con los objetivos de fiscalización y control de visitantes.

"Las personas que ingresan por otros sectores no estarían siendo registradas ni supervisadas por este portal. Por eso creemos que es necesario analizar técnicamente si el emplazamiento es el más adecuado", indicó.

Con el objetivo de acceder a información detallada sobre el proyecto, los vecinos ya realizaron un pedido formal para consultar el expediente de la obra. De acuerdo con lo informado por De Lucía, un grupo de ocho veedores, entre ellos técnicos y profesionales, analizará la documentación oficial para evaluar los alcances del proyecto y sus posibles impactos ambientales.

La intención, explicó, es abrir una instancia de diálogo con la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro basada en información técnica y en la búsqueda de alternativas que permitan compatibilizar la infraestructura prevista con la conservación del bosque nativo y los ecosistemas asociados al río Azul.

Mientras avanzan las obras iniciales, los vecinos esperan que las autoridades faciliten el acceso a la documentación y se genere un espacio de intercambio que permita revisar aspectos del proyecto antes de que las intervenciones sean definitivas.











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