El interconectado eléctrico avanza a buen ritmo y podría estar casi terminado entre fin de año y enero


El titular de Servicios Públicos del Noroeste del Chubut, Alcides Albornoz, brindó detalles sobre el avance de la esperada obra del interconectado eléctrico y destacó que los trabajos marchan a buen ritmo. Aunque todavía no comenzó la etapa de soterramiento del cable, actualmente se desarrollan tareas de ingeniería, estudios y cateos sobre el terreno. De mantenerse el ritmo previsto, estimó que hacia fines de este año o enero la obra podría encontrarse prácticamente terminada.

Se trata de una infraestructura de enorme importancia para la región, no solamente por la posibilidad de mejorar la calidad y estabilidad del suministro eléctrico, sino también porque permitirá reducir uno de los problemas que históricamente preocupa a la Comarca Andina: la presencia de líneas aéreas atravesando sectores con abundante vegetación y de difícil acceso, con el consecuente riesgo de fallas e incendios forestales.

Albornoz explicó que, antes de avanzar con el tendido soterrado, es necesario completar diferentes instancias técnicas. “La obra va con muy buen ritmo. Si bien todavía no están las tareas de soterramiento del cable, ya se está trabajando en toda la ingeniería y se están realizando los cateos pertinentes”, señaló.

El funcionario remarcó que se trata de una intervención de magnitud que también requiere resolver situaciones vinculadas con los terrenos por los cuales debe pasar la nueva infraestructura. Según indicó, en algunos sectores existen ocupaciones o invasiones sobre la traza prevista, una cuestión sobre la que ya se está trabajando debido al impacto que puede tener sobre vecinos de la zona.

Pese a estas cuestiones, Albornoz se mostró optimista respecto de los plazos. “Es una obra que va a muy buen ritmo y estimo que, si Dios quiere, para fin de año o enero esté casi terminada”, sostuvo.

La concreción del interconectado aparece como una respuesta especialmente importante después de los inconvenientes que durante los últimos meses provocaron cortes de energía y situaciones de riesgo en sectores donde las actuales líneas atraviesan áreas boscosas y lugares de difícil acceso para las cuadrillas.

En ese sentido, Albornoz aseguró que el nuevo sistema permitirá avanzar hacia una solución mucho más segura. Una vez que el tendido soterrado pueda asumir su función, la intención es dejar fuera de servicio aquellas líneas aéreas ubicadas entre vegetación y que actualmente representan un riesgo permanente durante la temporada de incendios.

“Esto va a dar una solución muy buena”, afirmó, y explicó que el objetivo es poder dejar sin efecto las líneas aéreas que se encuentran rodeadas de vegetación y que generan un riesgo constante de incendio durante las temporadas de mayor peligrosidad.

Mientras avanza esta obra estratégica, Servicios Públicos continúa trabajando paralelamente en distintos puntos de la Comarca Andina para mejorar las instalaciones existentes, incrementar la capacidad de las redes y fortalecer la prestación.

Albornoz destacó especialmente el trabajo cotidiano de las cuadrillas y sostuvo que las tareas no se interrumpen por fines de semana o feriados. “Nosotros nunca paramos; no hay feriado, no hay domingo”, expresó, al señalar que el objetivo permanente es mejorar lo existente y ampliar progresivamente las capacidades de las redes para brindar una mayor calidad energética a los usuarios.

El responsable de Servicios Públicos también se refirió al cambio que se observa en la metodología de trabajo del organismo. Explicó que, aunque se mantiene esencialmente el mismo personal, hubo una fuerte apuesta por la capacitación y por aprovechar al máximo los recursos disponibles.

Según indicó, el criterio fue concentrarse en mejorar y potenciar aquello con lo que ya contaban, en lugar de detener el trabajo ante los elementos que faltaban. “El personal es el mismo. Lo que logramos es tratar de capacitar un poco más al personal, ampliar un poco más los conocimientos y trabajar sobre lo que tenemos”, explicó.

A esto se sumó, destacó Albornoz, la llegada de materiales aportados desde el Gobierno provincial, que permitió acelerar numerosas intervenciones sobre la infraestructura eléctrica.

Entre las tareas que se están desarrollando mencionó la renovación de líneas, la sustitución de antiguos postes de madera por columnas de hormigón, el reemplazo de transformadores viejos por equipos nuevos y el aumento de potencia en diferentes sectores.

Albornoz calificó como “histórico” el proceso de reemplazo de postes de madera por columnas de hormigón y agregó que también se trabaja sobre las subestaciones de mayor tamaño. Allí se realizan modificaciones en la distribución de los circuitos eléctricos con el propósito de alcanzar una red más estable y confiable.

Estas obras apuntan especialmente a preparar el sistema para las épocas de mayor exigencia y para los fenómenos meteorológicos que habitualmente afectan a la región. Nieve, lluvias intensas y fuertes vientos representan una prueba permanente para una infraestructura que, en muchos sectores, atraviesa terrenos complejos.

El funcionario consideró que parte de la reducción de los inconvenientes registrados durante el último invierno está relacionada precisamente con las tareas preventivas y de mantenimiento realizadas durante los meses anteriores.

“Hemos estado trabajando y justamente que no hayamos tenido tantos cortes de energía es producto de los trabajos que venimos haciendo todo este tiempo atrás, con lluvia, con nieve, con sol”, señaló.

Albornoz explicó que esa tarea permanente es la que permite que, ante episodios de nieve o viento, el servicio tenga una mayor capacidad de respuesta y no resulte afectado con la misma intensidad que anteriormente.

De esta manera, la región atraviesa un período de transición en materia energética. Por un lado, continúa el mantenimiento y modernización de las redes existentes; por otro, avanza una obra de interconexión considerada fundamental para modificar estructuralmente la prestación del servicio.

La expectativa está puesta ahora en que los trabajos mantengan el ritmo actual y puedan ingresar próximamente en la etapa de soterramiento. Si se cumplen los plazos estimados por Servicios Públicos, hacia finales de 2026 o comienzos de 2027 la obra podría encontrarse prácticamente concluida.

La puesta en funcionamiento del nuevo tendido significaría no solamente una mejora en la estabilidad y calidad del suministro eléctrico para los vecinos, sino también un avance en materia de prevención, al permitir retirar progresivamente líneas aéreas ubicadas en zonas boscosas, disminuir las dificultades de mantenimiento y reducir los riesgos asociados a los incendios forestales.

Para Albornoz, el resultado de las inversiones, la capacitación del personal y el trabajo sostenido sobre la infraestructura comienza a reflejarse en el servicio. El objetivo, aseguró, es continuar fortaleciendo la red para que los fenómenos propios del clima cordillerano tengan cada vez un impacto menor sobre el suministro eléctrico de los vecinos de la región.















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