Un intenso fin de semana en materia de seguridad se vivió en El Bolsón, con múltiples procedimientos y detenciones por distintos hechos delictivos. La Policía intervino en investigaciones por robos contra comercios, una tentativa de hurto y el grave ataque sufrido por una joven de 27 años que trabajaba en una panadería, quien fue rociada con combustible por una mujer que habría intentado prenderla fuego.
El subcomisario Jorge Díaz realizó un repaso cronológico de las principales actuaciones y destacó el trabajo desarrollado durante extensas jornadas por el personal policial para avanzar en el esclarecimiento de los distintos hechos.
La actividad comenzó durante la madrugada del viernes, alrededor de las 5.30, cuando efectivos que realizaban recorridas preventivas en el sector sur de El Bolsón detectaron y detuvieron a una persona mayor de edad en inmediaciones de un supermercado.
Al realizarle el correspondiente palpado preventivo, los uniformados encontraron entre sus pertenencias una herramienta de importantes dimensiones. El lugar donde fue interceptado despertó particularmente la atención de los efectivos, debido a que el supermercado ubicado en ese sector ya había sido víctima de un robo mediante la modalidad conocida como “boquete”.
Díaz recordó que el mismo establecimiento había sufrido un hecho delictivo aproximadamente entre 10 y 15 días antes. En el marco de aquella investigación se había realizado un allanamiento y se habían secuestrado bebidas alcohólicas y otros elementos considerados de interés para la causa.
Según explicó el jefe policial, la persona detenida durante la madrugada del viernes estaría vinculada también con aquella investigación. Al solicitarse sus antecedentes, se determinó que no registraba antecedentes penales.
La actividad continuó durante la tarde del sábado, cuando personal policial concretó un allanamiento ordenado por la Fiscalía en el marco de una investigación desarrollada conjuntamente por el área de Investigaciones y efectivos de la unidad.
El procedimiento se realizó en el barrio Obrero de El Bolsón y permitió detener a un hombre mayor de edad cuyas características coincidirían con las registradas en distintas imágenes analizadas durante la investigación de una serie de robos cometidos contra comercios de la localidad.
De acuerdo con Díaz, al sospechoso se lo investiga por la sustracción de al menos tres cajas registradoras durante un raid delictivo ocurrido en un período de uno o dos días.
El mecanismo utilizado habría sido particularmente violento: el autor atacaba las puertas de ingreso de los comercios a los golpes hasta conseguir entrar y luego se apoderaba de cajas registradoras y dinero en efectivo.
Entre los hechos investigados aparecen importantes pérdidas económicas. En uno de los comercios se denunció la sustracción de una caja fuerte que contenía alrededor de dos millones de pesos, mientras que otros establecimientos, incluidas panaderías, también resultaron damnificados.
“Fue un raid delictivo de uno o dos días donde esta persona, violentando las puertas de ingreso a los golpes, se hacía de este material, cajas registradoras y efectivo”, describió Díaz.
Consultado acerca de si se trataba de una banda dedicada a cometer estos hechos, el subcomisario evitó afirmarlo y aclaró que determinar la eventual participación de otras personas corresponde a la Fiscalía. Desde el punto de vista de la investigación policial, sostuvo que los hechos se encuentran esclarecidos.
El sospechoso permanecía detenido y para la mañana de este lunes estaba prevista la correspondiente audiencia de control de detención, instancia en la que la Justicia deberá resolver si continúa privado de su libertad o recupera la libertad bajo las medidas que eventualmente se dispongan.
El episodio de mayor gravedad del fin de semana ocurrió también durante la tarde del sábado y dio origen a una causa por tentativa de homicidio.
La Policía recibió un llamado al 911 realizado por un vecino que alertaba sobre una situación extremadamente peligrosa ocurrida dentro de una panadería de El Bolsón.
Según la reconstrucción inicial, una mujer mayor de edad ingresó al comercio y pidió pan. Cuando la empleada, una joven de 27 años, se dio vuelta para atenderla, la atacante la habría rociado sorpresivamente con nafta para posteriormente intentar prenderla fuego.
Díaz confirmó que la mujer llevaba consigo fósforos y encendedores.
La víctima consiguió escapar del lugar en medio de una situación desesperante. Parte del combustible alcanzó sus ojos, provocándole dificultades para ver, pero aun así pudo salir del comercio y pedir auxilio.
“Nos comenta que la nafta le cayó en los ojos, que no podía ver y, obviamente, ha sido un momento totalmente angustiante”, explicó el subcomisario.
El pedido de ayuda fue advertido por vecinos del sector y uno de ellos tomó la decisión de seguir a la presunta agresora. Finalmente logró retenerla hasta que llegó la Policía y concretó su detención.
Otro elemento que forma parte del análisis judicial es la existencia de una investigación anterior relacionada con la misma mujer. Según se indicó durante la entrevista, semanas atrás se habría producido otro episodio con un mecanismo similar y que habría tenido como víctima a uno de sus hijos.
Díaz confirmó que existe otra causa en investigación vinculada con ese hecho, en el que también se habría utilizado combustible y habría existido un intento de prender fuego a la víctima.
Luego de ser detenida por el ataque a la trabajadora de la panadería, la mujer quedó alojada en el hospital local para ser sometida a una evaluación de salud mental y bajo custodia policial, la situación adquiere todavía mayor relevancia debido a que no sería el primer episodio de extrema gravedad que se investiga alrededor de la misma mujer, planteó la existencia de un hecho anterior, ocurrido aproximadamente dos semanas antes, en el que uno de sus hijos habría sido víctima de una situación de características similares.
Díaz confirmó que ese episodio constituye otra causa que actualmente se encuentra bajo investigación.
Según lo señalado durante la entrevista, en aquella oportunidad también se habría utilizado nafta y habría existido un intento de prender fuego a la víctima. Será la investigación judicial la que deberá determinar las circunstancias precisas de ese episodio y establecer las eventuales responsabilidades.
La reiteración de situaciones de esta naturaleza abrió además interrogantes acerca del seguimiento sanitario y las medidas que deben adoptarse frente a una persona que ya se encuentra bajo intervención de los organismos de salud mental.
La situación quedó en manos de la Justicia y de los organismos sanitarios, que deberán determinar las medidas correspondientes y resolver la continuidad de su atención e internación.
Precisamente, las intervenciones policiales relacionadas con personas que atraviesan situaciones de salud mental fueron otro de los temas abordados.
Díaz reconoció que actualmente los efectivos policiales no cuentan con una capacitación específica para este tipo de intervenciones. No obstante, señaló que se está trabajando para modificar esta situación.
“En este momento se está articulando con personal de Bariloche para hacer una capacitación”, explicó.
El subcomisario agregó que la necesidad de brindar herramientas específicas a los agentes ya fue abordada en el ámbito del equipo interdisciplinario que mantiene reuniones con trabajadores del área de Salud Mental de la provincia, desde donde se proyectan capacitaciones destinadas al personal que debe intervenir en este tipo de episodios.
También se consultó por otro hombre, paciente de salud mental, sobre quien existen intervenciones relacionadas con hurtos y situaciones de hostigamiento hacia mujeres.
Díaz confirmó que el caso está siendo abordado y que existe intervención del Juzgado de Paz y del área de Salud Mental, además del seguimiento que realiza la Policía.
El jefe policial comento que se trata de aspectos que exceden las competencias de la fuerza. Sí explicó que ante determinados casos se intenta mantener un trabajo coordinado entre Policía, Justicia y Salud Pública.
La seguidilla de intervenciones continuó durante la mañana del domingo, cuando operadores del sistema 911 observaron movimientos considerados sospechosos protagonizados por dos personas junto a un vehículo.
Aproximadamente media hora después, el mismo rodado fue detectado circulando por la Ruta Nacional 40 en dirección al sector norte de El Bolsón.
Ante la situación se dio aviso a Seguridad Vial de la provincia y al área municipal correspondiente, cuyos agentes consiguieron interceptar el vehículo y realizar el correspondiente control.
La intervención derivó finalmente en una actuación por una presunta tentativa de hurto en grado de flagrancia. Según explicó Díaz, las personas involucradas son conocidas en el ambiente policial y quedaron sujetas a la investigación judicial correspondiente.
El vehículo utilizado quedó secuestrado y alojado en la unidad policial mientras avanzan las actuaciones.
Al realizar el balance de un fin de semana marcado por las intervenciones y detenciones, Díaz dedicó especialmente unas palabras al personal que presta servicios en la dependencia.
El subcomisario sostuvo que muchas veces la tarea cotidiana de los efectivos no alcanza a ser percibida por la comunidad y remarcó que los policías deben intervenir en escenarios muy diferentes, desde hechos delictivos hasta incendios o situaciones que involucran a personas con padecimientos de salud mental.
También destacó las extensas jornadas que realizan los investigadores para intentar esclarecer los delitos y reunir las pruebas necesarias para poner a los responsables a disposición de la Justicia.
“Mi personal trabaja, trabaja día y noche. Permanece más de doce horas acá adentro tratando de investigar”, señaló Díaz.
El jefe policial reconoció además que la fuerza suele quedar “en el ojo de la tormenta” frente a distintas situaciones, pero insistió en destacar el compromiso de quienes cumplen funciones diariamente en las calles y dentro de la unidad.
De esta manera, el fin de semana dejó un importante despliegue policial en El Bolsón, con detenciones vinculadas a distintos hechos contra la propiedad, el avance de investigaciones sobre robos que afectaron a varios comerciantes y una actuación por tentativa de hurto en flagrancia que terminó con un vehículo secuestrado.
Pero, por su gravedad, el hecho que concentra la mayor atención continúa siendo el ataque contra la trabajadora de 27 años que fue rociada con combustible mientras cumplía sus tareas dentro de una panadería. La intervención de la víctima para escapar, la rápida reacción de los vecinos y la posterior actuación policial evitaron que el episodio tuviera consecuencias todavía más graves.
Ahora será la Justicia la encargada de resolver la situación procesal de las distintas personas involucradas, mientras continúan las investigaciones y, paralelamente, se avanza en la necesidad de brindar capacitación específica a los policías que diariamente deben intervenir ante situaciones relacionadas con la salud mental.

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