Tragedia en Jujuy: murió otra integrante de la familia que cayó 80 metros por un barranco con su camioneta

Se trata de Paola González (33), hija de Silvia Rosana Amaro (58), la otra víctima fatal del accidente.

Luego del vuelco, a la joven le habían diagnosticado muerte cerebralLa tragedia vial en la Cuesta del Lipán, en la provincia de Jujuy, donde una familia que cayó 80 metros por un barranco con su camioneta, se cobró una nueva vida: se trata de Paola González, de 33 años e hija de Silvia Rosana Amaro (58), la otra víctima fatal del accidente.
El fallecimiento de González se produjo en el Hospital Pablo Soria de San Salvador de Jujuy, donde permanecía internada. Según habían confirmado, la joven fue diagnosticada primero con muerte cerebral debido a las graves lesiones sufridas durante el accidente.La primera víctima fue, Silvia, quien resultó expulsada del habitáculo del vehículo durante la caída.
La familia había emprendido un viaje de vacaciones al norte argentino. El grupo estaba integrado por Narciso González, de 60 años, esposo de la mujer de 58; sus hijos Favio Hernán González, de 31, y Paola; y Augusto Coda, de 34, pareja de ella.
Todo ocurrió ocurrió el domingo por la tarde a la altura del kilómetro 30 de la Ruta Nacional 52, un corredor de montaña que conecta la Quebrada de Humahuaca con la Puna jujeña, conocido por sus pronunciadas curvas y pendientes.
El conductor perdió el control del vehículo, que se salió de la calzada y cayó por el barranco. Las características del terreno y la violencia del impacto dificultaron las tareas de rescate, en las que participaron bomberos, efectivos policiales y personal de emergencias durante varias horas.

Tras el accidente, la fiscalía interviniente ordenó una serie de peritajes para determinar las causas de la pérdida de control de la camioneta. Los investigadores buscan establecer si existió una falla mecánica, un error humano, condiciones adversas del camino o cualquier otro factor que pudiera haber incidido.

Peritos especializados analizaron el estado del vehículo y reconstruirán la mecánica del hecho para determinar cómo se produjo el despiste.

Las curvas cerradas, los desniveles pronunciados y los cambios repentinos en las condiciones del tiempo hacen de la Cuesta de Lipán una ruta que exige atención permanente al volante. Por esa razón, circular a velocidades moderadas y respetar las medidas de seguridad no es opcional, sino una necesidad.








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