Alerta por el volcán Villarrica: aumentó su actividad y Neuquén sigue de cerca su evolución





El incremento de la actividad del volcán Villarrica encendió la atención a ambos lados de la Cordillera. Las autoridades chilenas elevaron el nivel de alerta técnica a Amarilla luego de detectar señales compatibles con un ascenso del lago de lava hacia sectores más superficiales, mientras que desde Neuquén se mantiene un seguimiento permanente debido a la cercanía geográfica con varias localidades cordilleranas.

El Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (Sernageomin) resolvió modificar el nivel de alerta luego de analizar los cambios registrados durante los últimos días en el macizo, uno de los volcanes más activos de la región.

Los registros obtenidos por la Red Nacional de Vigilancia Volcánica y analizados por el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur muestran que desde agosto se viene produciendo un leve pero sostenido incremento de la actividad, principalmente concentrada en el área del cráter.

Entre las manifestaciones observadas aparecen incandescencia durante la noche, expulsión de material piroclástico y columnas que alcanzaron entre 40 y 60 metros por encima del nivel del cráter.

Los instrumentos también detectaron episodios de tremor volcánico que se extendieron durante varios minutos e incluso horas. A ello se sumaron señales satelitales que indican un aumento de la temperatura superficial.

La combinación de estos parámetros llevó a los especialistas chilenos a determinar que el Villarrica atraviesa una etapa de mayor actividad e inestabilidad, compatible con el ascenso del lago de lava hacia niveles más próximos a la superficie.

De acuerdo con la evaluación de los organismos técnicos, no pueden descartarse nuevos episodios de igual o mayor energía, que podrían incluir expulsiones de material piroclástico. Por el momento, los posibles efectos se consideran restringidos principalmente al entorno del cráter.

Frente a este escenario se reunió una mesa técnica integrada por Sernageomin y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred). Como consecuencia, se estableció una Alerta Temprana Preventiva para las comunas chilenas de Villarrica, Pucón y Curarrehue, en La Araucanía, y Panguipulli, en la Región de Los Ríos.

La situación también es observada con atención desde la Argentina, particularmente en la provincia de Neuquén. Si bien el volcán Villarrica se encuentra completamente dentro del territorio chileno, su ubicación cordillerana hace que cualquier modificación importante de su comportamiento sea seguida por las autoridades del lado argentino.

El macizo forma parte del sistema volcánico Villarrica–Quetrupillán–Lanín y se encuentra relativamente próximo a distintas localidades neuquinas. Junín de los Andes, San Martín de los Andes y Aluminé se ubican aproximadamente a entre 90 y 100 kilómetros del volcán.

Otro punto particularmente cercano es el paso internacional Mamuil Malal, uno de los principales corredores fronterizos entre Neuquén y la Región de La Araucanía.

Por el momento, el aumento de la actividad del Villarrica no implica una afectación directa sobre territorio argentino, por lo que la situación debe mantenerse dentro de los parámetros técnicos informados y sin generar alarma.

No obstante, la evolución del volcán continuará bajo observación. Las autoridades neuquinas mantienen el seguimiento de la información proporcionada por los organismos especializados chilenos ante cualquier modificación que pudiera producirse en las próximas horas o días.

Así, mientras Chile reforzó las medidas preventivas y elevó el nivel técnico a Alerta Amarilla, del lado argentino la atención está puesta principalmente en la evolución del macizo y en mantener actualizada la información para las comunidades cordilleranas de Neuquén.














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