La directora de Operaciones de Protección Civil de Río Negro, Cecilia Gallardo, continúa trabajando junto a los equipos desplegados en El Manso, donde las consecuencias de las intensas precipitaciones mantienen complicados a numerosos pobladores y productores. Aprovechando una ventana de buen tiempo, las tareas se concentran ahora en poner a resguardo animales que permanecen en sectores bajos y aislados por el agua.
Gallardo explicó que uno de los operativos previstos consiste en asistir a un poblador que desde hace varios días tiene sus animales aislados y no ha podido llegar hasta ellos a caballo. La intención es reunir ovejas y corderos, sacarlos de las zonas más expuestas y trasladarlos hacia terrenos más elevados antes de que vuelvan las precipitaciones.
“Tenemos próximamente, entre jueves y viernes, un poco más de lluvia y antes de que suceda algo y tengamos problemas con los animales vamos a correrlos”, señaló la funcionaria provincial, remarcando que estas horas de mejores condiciones resultan fundamentales para anticiparse a una nueva crecida de los cursos de agua.
La preocupación no es menor. Durante los últimos días algunos animales fueron alcanzados y arrastrados por la corriente, provocando pérdidas para los pequeños productores de la zona. Incluso durante la recorrida se pudo observar una oveja adulta que había sido llevada por el agua, una situación que genera todavía mayor inquietud teniendo en cuenta que hay corderos recién nacidos.
Por ese motivo, el trabajo de Protección Civil no se limita a la asistencia de las familias o al traslado de insumos. Los agentes también colaboran directamente con los productores para reunir los animales, capturar los corderos y trasladar ovejas hacia sectores seguros.
“Ahora vamos a juntar corderos, ovejas y vamos a hacer el traslado. A medida que nos van requiriendo ayuda y colaboración, estamos para eso, para brindar ayuda”, explicó Gallardo.
Las condiciones meteorológicas de las últimas semanas dejaron los suelos completamente saturados y los cursos de agua con importantes caudales. Según se indicó durante la recorrida, en un período muy corto se acumularon alrededor de 130 milímetros de precipitaciones, con cerca de 100 milímetros registrados en una sola jornada y otros 30 milímetros distribuidos en pocos días.
A esto se suma una combinación que mantiene en alerta a los organismos de emergencia: las lluvias, el aumento de las temperaturas y el derretimiento de la nieve. Gallardo explicó que las jornadas de sol también pueden acelerar el deshielo y aportar más agua a una cuenca que todavía se encuentra muy cargada.
Si bien los pobladores de El Manso remarcan que las crecientes forman parte de la dinámica habitual del lugar y que se producen prácticamente todos los años, la intensidad de las últimas precipitaciones obligó a reforzar el acompañamiento y mantener un seguimiento permanente de las zonas más comprometidas.
La actual mejora del tiempo permitió que el nivel del río comenzara a disminuir en algunos sectores, facilitando las tareas para llegar hasta los animales y trasladarlos. Sin embargo, desde Protección Civil mantienen la precaución debido a que todavía queda nieve acumulada en las zonas altas y se esperan nuevas precipitaciones.
En paralelo, continúa el relevamiento de las necesidades de los productores. Gallardo confirmó que técnicos de la Secretaría de Ganadería recorrieron la zona para determinar dónde será necesario reforzar la asistencia y avanzar con la llegada de nuevos insumos.
En este momento, una de las principales necesidades es el forraje y la alimentación para los animales. Por ello se prevé continuar acercando alimento a los establecimientos afectados, especialmente a aquellos que tuvieron dificultades para acceder a sus campos o cuyos sectores de pastoreo permanecieron bajo el agua.
Mientras las condiciones lo permitan, Protección Civil continuará recorriendo El Manso y atendiendo los requerimientos de los pobladores. La prioridad durante estas horas de buen tiempo es adelantarse a las próximas lluvias, trasladar los animales que todavía permanecen en sectores vulnerables y evitar nuevas pérdidas para las familias productoras de la zona.
