Mauricio Keller volvió a las pistas en Epuyén y destacó la exigente pero atractiva nueva modalidad del Enduro



El múltiple campeón de enduro Mauricio Keller regresó a la competencia este fin de semana en Epuyén, en el marco de una nueva fecha del campeonato Enduro Cordillerano, que se disputó con una modalidad renovada, más dinámica y exigente tanto para pilotos como para el público.

La competencia combinó tramos de cross y enduro en un formato dual y repetitivo: los corredores debían completar un test de cross y, casi de inmediato, subirse nuevamente a la moto para afrontar el sector de enduro. Este sistema, según explicó Keller, genera un espectáculo constante. “Para la gente está buenísimo porque todo el tiempo están viendo motos en acción. Mientras unos descansan, otros están largando”, señaló.

El experimentado piloto valoró especialmente la inclusión de pausas entre tandas, lo que permite que tanto deportistas entrenados como quienes no lo están puedan competir en condiciones más equilibradas. “Tenés unos 40 minutos para recuperarte, hidratarte y volver a largar. Eso lo hace más parejo”, explicó.


La carrera se desarrolló en un circuito readecuado por la familia Zaibeque, un espacio con historia dentro del motociclismo regional. Keller destacó el aporte de Horacio Zaibeque y recordó también a Germán Piñeiro, uno de los impulsores originales del trazado. “Es un lugar que siempre nos abren para entrenar y competir, y tiene un valor especial para todos nosotros”, remarcó.

En cuanto a la convocatoria, el piloto estimó que participaron más de 100 motos, con presencia de competidores de distintos puntos de la Patagonia. “Había mucha gente del Valle, pilotos que hacía años no veía. Eso motiva muchísimo”, sostuvo, destacando el reencuentro con colegas con quienes compite desde principios de los 2000.


El regreso de Keller a la actividad se dio luego de un prolongado parate. Apenas tuvo tiempo de poner a punto su moto la semana previa, pero igualmente decidió ser parte del evento. “Al principio me costó, hacía mucho que no andaba, pero con el correr de las vueltas me fui adaptando. El cuerpo se va soltando y lo empezás a disfrutar”, relató. Incluso, confesó que en un momento pensó en no continuar, pero el aliento de su familia fue clave para seguir adelante.

De cara a lo que viene, anticipó que el campeonato continuará con una fecha en San Carlos de Bariloche, donde se implementará el sistema FIM, una modalidad que suma enlaces entre los tramos cronometrados. “Ahí cambia todo, porque no te podés retrasar. Si llegás tarde, penalizás. Es más exigente y estratégico”, explicó.


Además, adelantó que esa fecha tendrá doble jornada: el sábado con formato FIM y el domingo con cross country, lo que demandará un gran esfuerzo físico y una buena planificación por parte de los pilotos.

Por otra parte, Keller se refirió a una preocupación creciente dentro del ambiente: la falta de recambio generacional y el impacto económico en la disciplina. “No estamos viendo tanto semillero como antes. Y tiene mucho que ver con los costos. Hoy la moto es extremadamente cara, desde la inscripción hasta el mantenimiento”, afirmó.

A pesar de este contexto, destacó la participación de niños durante el fin de semana y remarcó la importancia de acompañarlos. “A los más chicos hay que darles lugar, aconsejarlos. Este es un deporte hermoso, pero si no se apoya desde abajo, se va perdiendo”, concluyó.

Con su regreso, Keller no solo volvió a competir, sino que también dejó en claro que el enduro cordillerano sigue evolucionando, buscando formatos más atractivos y desafiantes, en un escenario donde la pasión por las motos continúa siendo el motor principal.










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