El fallecimiento de una joven de 22 años generó un profundo impacto entre los trabajadores del Hospital de El Hoyo y volvió a poner en discusión las condiciones en las que funciona el sistema de salud pública en la localidad. En medio del dolor, Mercedes Rasso, médica matrícula 3248, y Matías Schudel, matrícula 3197, decidieron hacer pública la situación que atraviesan diariamente para atender a los pacientes.
“Estamos devastados, indignados”, expresó Mercedes Rasso, quien aclaró que no hablarían específicamente de las circunstancias del fallecimiento de la joven, pero explicó que lo ocurrido funcionó como un disparador para exponer las dificultades que vienen atravesando. “Realmente estamos trabajando en condiciones absolutamente deplorables y subóptimas”, afirmó.
Ante la pregunta de si el fallecimiento podría haberse evitado en otras condiciones de funcionamiento del hospital, Matías Schudel fue categórico al señalar que no es posible realizar esa afirmación. Explicó que todavía se desconocen detalles y causas que deberán determinarse mediante las investigaciones correspondientes.
Schudel remarcó, sin embargo, que cualquier paciente debe poder ser abordado con las herramientas adecuadas. Destacó que el hospital cuenta con un equipo de trabajadores de la salud con formación, experiencia y vocación, pero sostuvo que la falta de recursos condiciona la atención. Según explicó, cuando no existen las herramientas necesarias, los profesionales se ven obligados a trabajar de una manera que calificó como “subóptima”.
Uno de los ejemplos planteados fue la situación del laboratorio. Mercedes Rasso explicó que el equipamiento se encuentra fuera de funcionamiento y que los inconvenientes se repiten sistemáticamente debido a su antigüedad. Según detalló, al momento de la entrevista llevaban alrededor de 15 días sin contar con el servicio normalmente disponible.
Esta situación obliga a implementar un complejo mecanismo ante una urgencia: extraer la muestra en El Hoyo, convocar a un chofer que no se encuentra de guardia activa, trasladarla hasta Lago Puelo y coordinar allí con la profesional de bioquímica para realizar el análisis. Rasso relató incluso que, en una situación reciente, una falla de comunicación hizo que la bioquímica no supiera que la muestra sería trasladada y esta debiera regresar.
A la falta de laboratorio se suma la imposibilidad de realizar estudios de rayos en el propio hospital. Matías Schudel señaló que el equipo también presentaba roturas permanentes y que, al momento de la entrevista, llevaban unos diez días sin poder utilizarlo. Si bien indicó que existen planes para reemplazarlo, remarcó que la realidad actual es que no cuentan con esa herramienta diagnóstica.
Los profesionales también plantearon serias dificultades con las derivaciones. Explicaron que el hospital subzonal que debería actuar como referencia también presenta falencias y que numerosos pacientes deben ser trasladados hasta Esquel. A esto se suma, según señalaron, la falta de determinadas especialidades, que en algunos casos obliga a realizar derivaciones todavía más extensas hacia la costa chubutense.
Para Mercedes Rasso y Matías Schudel, trasladar a una persona que atraviesa una emergencia durante aproximadamente 200 kilómetros implica riesgos y dificultades adicionales. Mencionaron especialmente los casos de pacientes intubados que deben afrontar alrededor de dos horas de viaje por ruta para acceder a un establecimiento con mayor complejidad.
En ese contexto, los trabajadores volvieron a plantear una demanda que, según indicaron, mantienen desde hace años: contar con un hospital subzonal en la zona de El Pedregoso que permita brindar respuestas de mayor complejidad en la Comarca. “Nosotros queremos el subzonal. Nosotros queremos trabajar y queremos trabajar bien”, remarcaron durante la entrevista.
La situación, sostuvieron, también repercute directamente sobre quienes trabajan dentro del sistema sanitario. Matías Schudel habló de sobrecarga, estrés, daño físico y mental y un progresivo deterioro del sistema de salud. Además, vinculó la falta de profesionales y especialidades con las condiciones laborales y salariales que enfrentan los trabajadores.
En ese sentido, afirmó que actualmente la hora de guardia médica rural se paga 4.500 pesos, una cifra que utilizó para graficar las dificultades existentes para sostener y atraer profesionales al sistema público de salud de la provincia.
Al enumerar las necesidades más urgentes del Hospital de El Hoyo, Mercedes Rasso puso en primer lugar la incorporación de equipamiento nuevo y completo para el laboratorio. También cuestionó que un aparato que consideraban de gran utilidad para atender urgencias haya sido trasladado a El Maitén, dejando al hospital sin ese recurso.
Los profesionales aclararon que sus cuestionamientos respecto de El Maitén no están dirigidos contra los trabajadores de ese establecimiento, sino contra la falta de recursos que también los afecta. Señalaron, entre otras dificultades, la ausencia de anestesista, situación que condiciona el funcionamiento del quirófano, los partos y las intervenciones quirúrgicas.
Según explicaron, esta problemática provoca que algunos pacientes deban permanecer internados, recibir tratamiento y esperar hasta que su cuadro sea considerado una urgencia para acceder a determinadas intervenciones.
En medio del dolor por la pérdida de una joven conocida por quienes transitan diariamente el hospital, Mercedes Rasso y Matías Schudel decidieron hacer público un reclamo que, remarcaron, excede un caso particular. Su planteo apunta a las condiciones generales en las que deben atender, a la falta de equipamiento, las dificultades para realizar estudios básicos, las extensas derivaciones y la necesidad de fortalecer el sistema sanitario de la región.
Para los profesionales, la respuesta requiere una decisión sobre las prioridades destinadas a la salud pública. El reclamo que surge desde el Hospital de El Hoyo es concreto: contar con las herramientas, los recursos y la infraestructura necesarios para que quienes están preparados para atender puedan hacerlo en condiciones adecuadas y para que los pacientes de la Comarca puedan recibir respuestas sin depender permanentemente de traslados de cientos de kilómetros.

