Las precipitaciones registradas durante los últimos meses comenzaron a modificar favorablemente el panorama hídrico de El Bolsón y buena parte de la región cordillerana, luego de un año particularmente seco. Matías Torman, titular de la delegación El Bolsón del Departamento Provincial de Aguas (DPA), confirmó que durante 2026 ya se acumulan cerca de 500 milímetros de lluvia y que, además, en la alta cordillera la nieve alcanza aproximadamente los 2,80 metros de acumulación.
Torman explicó que el comportamiento de los cursos de agua muestra una recuperación y destacó que las obras realizadas previamente también están contribuyendo a enfrentar de mejor manera los períodos de mayores caudales.
“Todavía el río tiene revancha gracias a las obras que hemos venido haciendo”, señaló el funcionario, al analizar la situación actual luego de las últimas lluvias y nevadas que alcanzaron a distintos puntos de la cordillera.
Uno de los datos más alentadores surge de la comparación con el año anterior. De acuerdo con Torman, actualmente se registra una diferencia positiva de aproximadamente 100 milímetros respecto de julio de 2025.
“Con respecto al año pasado estamos en 100 milímetros más. Ya estamos alcanzando lo que llovió todo el año pasado”, destacó.
El dato adquiere mayor relevancia al considerar que todavía resta una parte importante de la temporada habitual de precipitaciones. Según explicó el responsable local del DPA, la media anual histórica para El Bolsón se encuentra generalmente entre los 800 y 900 milímetros.
Sin embargo, durante todo 2025 apenas se alcanzaron alrededor de 550 milímetros, reflejando el marcado déficit hídrico que atravesó la región. En contraste, durante 2026, cuando todavía resta transitar varios meses del año, el registro ya se encuentra cerca de los 500 milímetros.
“Nuestra media acá generalmente es entre 800 y 900 milímetros. El año pasado, todo el año, tuvimos 550 y este año ya estamos casi en los 500 milímetros”, precisó Torman.
A las lluvias se suma otro factor fundamental para pensar en la disponibilidad de agua durante la primavera y el verano: la acumulación de nieve en la cordillera.
El delegado informó que ya se encuentra operativa la estación nivológica utilizada para medir el manto de nieve y que los primeros registros resultan alentadores.
“Ya está funcionando la estación nivológica y estamos en el acumulado con 2,80 metros de nieve. Así que eso es un aliciente para todo lo que venga en el verano”, sostuvo.
La acumulación de nieve en las zonas altas funciona como una importante reserva natural de agua. Con el aumento de las temperaturas durante la primavera y el verano, el deshielo contribuye a alimentar ríos, arroyos y otros cursos, justamente durante la época en que disminuyen las precipitaciones y aumenta la demanda.
Dentro de esa extensa región, señaló que durante 2025 las mayores complicaciones se registraron particularmente en los departamentos Ñorquinco y Pilcaniyeu, donde fue necesario sostener diferentes acciones destinadas a garantizar el abastecimiento y fortalecer pozos y aguadas.
En este invierno, sin embargo, las condiciones comenzaron a mostrar una mejora.
“La zona más complicada que tuvimos el año pasado es el departamento de Ñorquinco y el departamento de Pilcaniyeu. Por suerte para los pobladores, tuvieron ya nieve la semana pasada, así que eso es importante para los campos y para todo lo que va a venir por delante”, explicó.
También se observan señales positivas en sectores de Ingeniero Jacobacci y Maquinchao. Según indicó , en esa zona ya se acumulan cerca de 160 milímetros de precipitaciones durante lo transcurrido del año.
La recuperación resulta especialmente importante para aquellos cursos de agua de la meseta que durante los inviernos pueden presentar buenos niveles, pero que sufren una fuerte disminución durante los meses de verano.
Explicó que el comportamiento registrado en los últimos años estuvo directamente relacionado con sucesivos períodos de escasas precipitaciones. Cuando las reservas son insuficientes, los efectos se hacen particularmente evidentes durante la temporada estival.
“Veníamos de años de poca precipitación, entonces en el verano es cuando más se resiente”, indicó.
En ese sentido, las nevadas actuales y las lluvias acumuladas pueden resultar determinantes para los próximos meses. “En la zona de Jacobacci y Maquinchao ya van casi 160 milímetros de lluvia en lo que va del año. Eso ayuda a que después, una vez que tenemos el derretimiento, esos cursos puedan continuar con agua”, agregó.
Otro punto destacado dentro del área bajo seguimiento de la delegación del DPA es la cuenca donde se encuentran las nacientes del río Chubut, vinculadas, entre otros cursos, al sector del arroyo Las Minas.
Esta zona también recibió importantes nevadas y presenta acumulaciones similares a las observadas del lado cordillerano de Río Negro.
“Para esa zona también más o menos tenemos lo mismo que de este lado con respecto a la nieve, así que eso va a ayudar en el verano”, aseguró.
La importancia de esa acumulación excede los límites provinciales, ya que el agua originada en estas cuencas termina beneficiando también a la vecina provincia del Chubut.
De esta manera, después de un 2025 caracterizado por registros de precipitaciones muy por debajo de los valores históricos, las lluvias y nevadas de este invierno presentan hasta el momento un escenario considerablemente más favorable.
Con cerca de 500 milímetros de lluvia acumulados en El Bolsón, frente a los aproximadamente 550 milímetros registrados durante todo el año pasado; una diferencia positiva de unos 100 milímetros respecto de julio de 2025; alrededor de 2,80 metros de nieve acumulada en la cordillera y mejores registros también en sectores de la Línea Sur, el panorama permite mirar con mayor expectativa la disponibilidad hídrica para la próxima primavera y el verano.
De todos modos, será fundamental que las precipitaciones continúen durante los próximos meses para acercarse nuevamente a la media histórica de entre 800 y 900 milímetros anuales. Por ahora, los registros representan una señal alentadora después de varios períodos de escasez y permiten comenzar a recomponer las reservas naturales de agua de una extensa región que depende directamente de las lluvias invernales y, especialmente, de la nieve acumulada en la cordillera.



0 Comentarios
Déjenos Su Comentario aquí | NoticiasDelBolsón
Emoji