Magalí Nuñez no presentó ningún síntoma compatible con el COVID-19, pero cumple con la cuarentena.En la puerta del hospital de Lago Puelo, Magalí Nuñez (36) relató ayer que “la respuesta que me dieron en la Oficina de Turismo fue que me tome de vuelta un micro a Rosario, donde vivo, ignorando todo el protocolo por la pandemia de coronavirus, aún cuando les dije que venía de Chile y tenía que cumplir con la cuarentena”. “Es muy loco, porque se supone que tengo que estar aislada y me mandan a tomar un transporte con 50 personas más arriba”, agregó.


El periplo de la viajera

Acerca de su periplo por el país vecino, que acaba de declararse en el estado de catástrofe tras registrar 342 casos de coronavirus y esperan “contagios masivos”, la viajera precisó que “cerraron los parques nacionales y hay temor en la gente. De hecho, como anduve a dedo, nadie me quería llevar y me decían que podía estar infectada. Durante los últimos días, todos los trayectos los hice en transporte público”. En detalle, contó que “hace un año salí de Rosario como mochilera, con la única idea de viajar por el sur y conocer. Me fui en avión hasta Ushuaia y desde allí comencé a subir, recorriendo Tierra del Fuego, Punta Arenas, Puerto Natales, Calafate y El Chaltén, donde estuve cinco meses trabajando. Ingresé a Chile hace casi un mes, cuando todo estaba normal, haciendo la Carretera Austral hasta Puyuhuapi, donde comienzo a enterarme de la crisis por el coronavirus y de la posibilidad del cierre de fronteras”, recordó.

Remarcó enseguida que “allí decidí volver al país, ante la posibilidad de tener que quedarme tres meses varada en territorio chileno, además de no tener el dinero suficiente para sobrevivir. Entonces, tomé un micro hasta la localidad de Futaleufú, donde hice noche y me encontré con otra chica en la misma situación”.

“Hicimos dedo hasta el paso fronterizo –prosiguió-, donde los carabineros nos saludaron con la mano desde adentro del retén, ni siquiera salieron a revisarnos o preguntarnos para dónde íbamos. Seguimos hasta la aduana argentina, donde hicieron todo el protocolo y nos informaron sobre la pandemia mundial y la obligación de hacer cuarentena”.

La llegada a la zona

“En mi caso, notifiqué que venía a visitar un amigo que estaba en Lago Puelo y me dejaron continuar hacia Trevelin y Esquel. Llegué anoche con un hombre de El Bolsón, quien además me dio alojamiento. Hoy temprano me vine para encontrarme con esta persona conocida, quien finalmente me dijo que no podía recibirme porque no era su casa”, precisó.

En consecuencia, “fui hasta la Oficina de Turismo a preguntar por algún alojamiento para pasar la noche. Me dijeron que la situación estaba complicada y que estaba todo cerrado. El encargado habló a la terminal de una empresa de micros y le indicaron que había pasajes para regresar a Rosario, pero cuando llegué a Vía Bariloche me lo negaron”.

En ese momento, “llegó la policía a preguntar mis datos y averiguar por mi procedencia. Cuando les dije que venía de Chile, me mandan al hospital a cumplir nuevamente con todo el protocolo, luego de haberlo hecho en Esquel el día anterior, donde un médico me tomó la temperatura y midió la frecuencia cardíaca y respiratoria para comprobar que estaba todo perfecto y normal. Junto con los gendarmes, me trataron de una forma muy amable”. Luego de permanecer un par de horas en la vereda del centro asistencial, a punto de desesperar y anclada en una localidad cordillerana desconocida y sin posibilidad de conseguir alojamiento o pasaje de retorno a su domicilio, la joven fue finalmente ayudada por el director del hospital, Marcelo Basualdo, quien gestionó ante el municipio la posibilidad de un hospedaje para que cumpla con el aislamiento social obligatorio.

En cuarentena

Más tarde, fue recibida por la secretaria de Gobierno, Carola Salguero, para cumplimentar los pasos pertinentes y comenzar con el periodo de cuarentena, luego de que una médica verificó que Magalí Nuñez no presentaba ningún síntoma compatible con el COVID-19. Basualdo confirmó que “con ella, serán 15 las personas con distanciamiento domiciliario que hay en la localidad en este momento. En esa condición, hay vecinos nuestros y también turistas hospedados en diferentes complejos o en casa de allegados. Por suerte, hasta ahora no apareció ningún caso sospechoso y se los monitorea a diario mediante llamados telefónicos”.

Fuente Diario Jornada









-------------------------ESCRIBANOS, OPINE, ENVÍE INFORMACIÓN-----------------
Forms generator powered by 123ContactForm.com | Report abuse
ESCRIBANOS