Emergencia hídrica en Río Negro: “Estamos con un tercio del caudal normal de los ríos”


El gobernador provincial decretó la emergencia hídrica en siete departamentos de Río Negro. Desde el Departamento Provincial de Aguas, Matias Torman advierte sobre la falta de lluvias, la ausencia de nieve y el aumento sostenido de las temperaturas.

La provincia de Río Negro atraviesa una situación hídrica crítica. En las últimas horas, el gobernador decretó la emergencia hídrica que alcanza a siete departamentos: Bariloche, Ñorquinco, Pilcaniyeu, Avellaneda, Maquinchao, Valcheta y Conesa, abarcando gran parte del territorio provincial.

En diálogo con la prensa, el titular del Departamento Provincial de Aguas (DPA) explicó que la medida responde a un escenario complejo que se viene profundizando desde hace varios años. “Históricamente esta región tenía uno de los mayores caudales hídricos de la provincia, pero el hecho de que lloviera muchísimo menos de lo habitual generó esta situación”, señaló.

Uno de los datos más preocupantes es la marcada disminución del caudal de los ríos. “Puntualmente, el río Quemquemtreu, que lo tenemos acá atrás, hoy está en un metro cúbico y medio por segundo, cuando históricamente su caudal normal era de 4 a 5 metros cúbicos por segundo. Estamos hablando de apenas un tercio de lo habitual”, detalló el funcionario.

A esta situación se suma la escasa acumulación de nieve durante el invierno y la falta de lluvias tanto el año pasado como en temporadas anteriores, factores clave para la recarga de los sistemas hídricos.


Desde el DPA se realizaron estudios comparativos con años anteriores que confirman una tendencia alarmante. “En períodos similares, como entre los años 2000 y 2013, teníamos temperaturas medias más bajas y registros de lluvias de entre 30 y 40 milímetros. Este año, en cambio, las precipitaciones fueron mínimas”, explicó.

Además, remarcó que la temperatura promedio aumentó entre 3 y 3,5 grados, pasando de los habituales 15 o 16 grados para enero a promedios cercanos a los 19 grados, lo que acelera la evaporación y agrava la escasez de agua.


El decreto de emergencia le otorga al DPA herramientas clave para intervenir con mayor agilidad. “La emergencia busca justamente eso: poder agilizar la entrega de equipamiento y las adquisiciones necesarias para actuar rápidamente”, explicó el titular del organismo.

En ese marco, se está reforzando el trabajo en distintas regiones, especialmente en la Línea Sur, donde comisiones de fomento y comisionados locales vienen realizando un gran esfuerzo para abastecer de agua a sectores rurales muy afectados. “Nuestra tarea es acompañarlos, acercar equipamiento y colaborar en el traslado y provisión de agua”, indicó.

Desde el organismo aclararon que la emergencia no tomó por sorpresa a las autoridades. “Esto se viene hablando desde hace más de un año. En El Bolsón, por ejemplo, se realizaron trabajos de cateo para garantizar el acceso al agua potable”, recordaron.

Finalmente, el funcionario fue claro sobre las prioridades: “El decreto es concreto. Tenemos que garantizar primero el agua potable, y luego administrar el resto del recurso para las distintas actividades. La situación es seria, pero venimos trabajando y preparados para afrontarla”.











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