Pide justicia y una prótesis: la lucha de Ricardo Almendra tras ser atropellado y perder una pierna


Desde el 24 de diciembre de 2025, la vida de Ricardo Almendra cambió para siempre. El chapista del barrio Esperanza fue atropellado violentamente por un vehículo que, según su relato, lo embistió y lo arrastró más de 50 metros, dejándolo gravemente herido. A más de dos meses del hecho, Almendra no solo enfrenta las secuelas físicas tras la amputación de su pierna izquierda, sino también la falta de respuestas judiciales y de asistencia para poder reconstruir su vida.

“Lo único que recuerdo de esa noche es que mi primo me llamó diciendo que supuestamente mi hijo había ido a romper unos autos. Me dijo que venían unos gitanos para mi casa. Yo le respondí que iba a ir a hablar y arreglar el problema”, relató Almendra sobre los minutos previos al ataque.

Sin embargo, nunca llegó a ese encuentro. Cuando se dirigía hacia la casa de su primo, un vehículo salió del lugar y comenzó a perseguirlo. “Cuando me quise tirar hacia el costado de la calle, el auto me empezó a gambetear hasta que me engancharon. De ahí no recuerdo más nada”, recordó.

Tras el atropello, fue trasladado al hospital local donde permaneció internado varios días. Inicialmente, los médicos intentaron salvar su pierna. Pero la situación se complicó rápidamente. Según contó, fue dado de alta para pasar las fiestas con su familia, aunque el yeso que le colocaron le generó una fuerte presión.

“El 31 lo pasé con mi mamá, pero ya no daba más del dolor. Tuve que cortarme el yeso con una amoladora porque no aguantaba”, explicó. Cuando finalmente regresó al hospital, los médicos detectaron una infección grave. “Cuando me sacaron el yeso, ya tenía gangrena en la pierna. En pocos días perdí la pierna”, lamentó.

Posteriormente fue derivado a Bariloche, donde finalmente los profesionales decidieron amputar la extremidad para evitar que la infección avanzara.

Hoy, Almendra intenta reconstruir su vida mientras reclama justicia. Asegura que, pese al tiempo transcurrido, no hay detenidos por el hecho. “Me llegó un papel desde Bariloche donde figura el supuesto dueño del auto que me atropelló, pero hasta hoy no hay ninguna persona detenida ni una solución”, sostuvo.

La situación económica también es crítica. De profesión chapista, Almendra dependía de su trabajo manual para sostenerse. Sin embargo, la amputación lo obliga a trabajar con grandes limitaciones.

“Tuve que volver a trabajar porque no tengo ingresos. Terminé algunos trabajos que ya estaban pagos, pero me duele mucho la pierna y tengo que pedirle ayuda a mi mamá para mover las herramientas”, contó.

Actualmente se moviliza con muletas y realiza tareas como puede, sentado y con asistencia. Aun así, asegura que necesita una prótesis para recuperar cierta normalidad y poder trabajar dignamente.

“Estoy pidiendo justicia y que alguien me dé una mano. No tengo ningún ingreso y me frustraron la vida”, expresó.

Mientras tanto, los días pasan y el reclamo de Almendra sigue sin respuestas concretas. Entre el dolor físico, las dificultades económicas y la falta de avances judiciales, su historia se convirtió en un nuevo pedido de justicia que aún espera ser escuchado.











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