En una carta abierta a la comunidad, Mariela Villanueva pidió “hacer pública la situación en la que me encuentro: hace dos año que decidí separarme del padre de mis hijos Ciro (8) y Benicio (3). En el transcurso de este tiempo he recibido todo tipo de amenazas por parte de mi ex, la mayoría fueron denuncias en el Juzgado de Paz, la comisaría y la fiscalía local. Todos fuimos asistidos por el Centro de Atención Familiar (CAF)”.
Explicó al respecto que “los hecho denunciados van desde amenazas de muerte; incendio de mi persona, casa y auto y persecución en el remise que maneja en las que las mayoría de las veces me encontraba con mis hijos. La remisería en la que trabaja se encuentra en la galería comercial Guasco, de El Bolsón, la cual ya tiene conocimiento de los hechos por medio del ex comisario local, como así también el dueño del automóvil Corsa celeste que maneja”.
Agregó que además “a secuestrado en varias oportunidades a mi hijo mayor, el periodo más largo fue de 20 días. A pesar de tener prohibición de acercamiento dictado por el Juzgado de Familia 7, ha ingresado a mi domicilio cuando quiere, provocando miedo, arrojando piedras o golpeando puertas y ventanas, o solo observando lo que estoy haciendo”.
Agresiones
Entre las agresiones “se ha provocado el corte de brazos con una Vitorinox delante mío y de mis hijos, diciéndole al mayor que se iba a matar y su madre iba a ser la culpable”.
Subrayó enseguida que “la respuesta del juzgado a sido casi nula a lo largo de este tiempo, debido a que en las denuncias no hay hechos con daño físico hacía nosotros. Es por esto que solo se ha dictado la prohibición de acercamiento y lo único que puedo hacer es llamar al 101 en el momento que me encuentro en peligro”.
Graficó que “hace un mes aproximadamente, este sujeto entró en mi domicilio y permaneció durante 20 minutos amenazándome de prenderme fuego y psicopateando’ a mis hijos. Realice cuatro llamadas al 101 y la policía no se presentó, la situación estaba cada vez mas violenta y es por eso que decidí defenderme sola y sacarlo como pude. También amenaza constantemente a amigos y conocidos”.
La mujer aclaró que “hemos tenido varias mediaciones y no ha cumplido ninguno de los acuerdos, tanto de visitas como de alimentos”.
El martes 8 de mayo “se realizó la primera audiencia en el Juzgado Nº 7 de Bariloche, acordando visitas, pero no me siento del todo conforme ya que esta persona no me garantiza seguridad física ni psicológica para con mis hijos. Él estuvo haciendo un tratamiento psiquiátrico, que abandonó enseguida”.
Piedras y robo
“Casualmente, el día 7 de mayo (antes de la audiencia) sufrí un robo en mi domicilio (alrededor de las 11), en el cual me sustrajeron una notbook, una mochila y dinero, pero solo fue revuelta mi habitación. A las dos de la madrugada del día siguiente, apedrean mi casa, impactando una piedra en mi pieza (donde estaba con mi hijo menor), otras dos piedras fueron a parar al comedor y una cuarta hizo estallar el vidrio trasero de mi auto”, describió.
Valoró por último que no siente “apoyo de la justicia en cuanto a las medidas que no ha tomado, conociendo la situación y el estado mental del padre de hijos. En todos los casos de violencia de género llegan tarde. ¿Tanto cuesta tomar medidas cuando se trata de un psicópata?”, se preguntó al tiempo que lamentó que “este sujeto sigue manipulando la situación, ya que de él dependen la salud física y psicológica mía y de mis hijos”.
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